Gran fiesta final de temporada

Huelgas-San José en una de las pistas habilitadas en el polideportivo del colegio Lourdes ./Ricardo Otazo
Huelgas-San José en una de las pistas habilitadas en el polideportivo del colegio Lourdes . / Ricardo Otazo

La XXXI edición del Día del MiniVoley reúne a más de 400 participantes en el colegio Lourdes

Ruth Rodero
RUTH RODERO

La juventud no se mide ya por el número que marca el DNI, ese que dice la edad que tienes, los años que llevas sobre la tierra respirando. La juventud -o la ausencia de ella- son esas ganas de seguir creciendo, aprendiendo, evolucionando e innovando. Haciendo que cada día, cada año, sea diferente al anterior. Por eso el Día del miniVoley, a pesar de alcanzar su edición número 31, sigue siendo un evento joven y vivaz.

Porque se mueve y evoluciona, porque reúne a los más pequeños de este deporte en una gran fiesta que sirve para despedir la temporada, disfrutar de un día de convivencia y para aprender todos juntos de las habilidades de otros. También para dejar de lado la competitividad de la temporada y atreverse a aceptar retos, tratando de superar cada año el conseguido el anterior.

Una vez más fue el Colegio Nuestra Señora de Lourdes el escenario elegido para esta cita que, como cada año, estaba marcada en color rojo en el calendario de muchos niños y niñas de la ciudad. Hasta 400 jugadores se reunieron, y no solo de Valladolid, llegaron también desde la vecina Palencia o de pueblos de la provincia, como es el caso de Tordesillas.

Arriba, los chicos del Bumayé durante uno de sus partidos. Abajo a la izquierda, los más pequeños del Patrocinio San José. A la derecha, una jugadora del IES Parquesol. / Ricardo Otazo

La jornada comenzó temprano, para aprovechar bien las horas de un día en la que había muchas cosas que hacer. El Lourdes se llenó de campos de juego: cinco en el polideportivo y cuatro en el campo anexo, donde se disputaron más de 150 partidos durante diez horas de competición ininterrumpida, pero siempre amistosa.

Los partidos fueron aptos para todas las edades, desde los más pequeños, jugadores de cinco o seis años que llegaron desde las escuelas, a los juveniles, ya chicos y, sobre todo, chicas, de 18 años, pasando por los benjamines, alevines, infantiles o cadetes. Nadie se lo quiso perder.

En esta edición hubo de nuevo que cumplir con un reto. El 'reto voleibolístico' que comenzaron el año pasado en el 30 aniversario y que al filo de las 13:30 convocó a todos los jugadores en la pista para tocar de manera simultánea y durante algo más de un minuto cada uno un balón. Un regalo que conservarán para ellos gracias a Caja Rural de Zamora.

Pero no fue este el único momento especial y conmemorativo de una larga jornada, también hubo otro durante la sesión vespertina. Sobre las 19:30 horas, justo antes de la clausura, tuvo lugar un partido muy especial, una exhibición que contó con la presencia de jugadores que han logrado el Campeonato de España Universitario esta temporada con la Universidad de Valladolid y jugadoras que hace 25 años lograban el ascenso a la División de Honor femenina, también como integrantes de la Uva. un partido que hizo las delicias de niños y no tan niños, pero siempre jóvenes.

Además de todo esto, y como viene siendo tradicional en este día del miniVoley, los más pequeños disfrutaron de su concurso de dibujos durante todo el día, con el voleibol como tema recurrente, en el que muchos demostraron que no solo son capaces de hacer puntos y recepcionar balones, sino que también son capaces de plasmar su pasión por este deporte en un folio en blanco.

Un año más, la gran fiesta del voleibol puso el punto final a la temporada escolar, emplazando a todos los jugadores a una nueva edición cuando el verano acabe.