La prueba de esfuerzo: prevención, capacidad y análisis del corredor

Un corredor, durante una prueba de esfuerzo, con la mascarilla de medición de gases. /Juan J. López
Un corredor, durante una prueba de esfuerzo, con la mascarilla de medición de gases. / Juan J. López

Ocho de cada diez corredores no se realizan un chequeo adaptado a su modalidad deportiva

Juan J. López
JUAN J. LÓPEZ

Los hay que comienzan por moda. Otros en busca de ese bienestar que promulgan los que ya lo hacen. Como tabla de adelgazamiento, y otros no entienden la vida sin él desde hace muchos, muchos años… «Crecimos con las zapatillas», defienden.

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El 'running' o salir a correr -como se ha dicho toda la vida-, de forma más o menos profesional, alberga muchos aspectos positivos para la salud, pero también practicarlo sin prevención, estudio o las recomendaciones adecuadas puede propiciar el efecto contrario y convertirse en un problema.

Según el VI Estudio CinfaSalud: 'Percepción y hábitos de los corredores y corredoras españoles', avalado por la Sociedad Española de Medicina del Deporte (SEMED), ocho de cada diez corredores no se realizan pruebas de esfuerzo, independientemente de la distancia que realicen o la superficie sobre la que corran.

En datos generales, tres de cada cuatro corredores españoles nunca se han realizado una prueba de esfuerzo (75,1%), y tampoco se muestran concienciados sobre la necesidad de tomar esta precaución los corredores de maratón -cuatro de cada diez (40,8%) no se la han realizado jamás–. Ni siquiera los runners que padecen una afección cardiovascular previa, pues siete de cada diez (69,8%) no se han sometido nunca a este test.

Por otra parte, los hombres (7,0%) se han hecho una prueba de esfuerzo más a menudo que sus compañeras corredoras (4,1%).

En relación a Castilla y León, ocho de cada diez corredores castellanos y leoneses no se han hecho nunca una prueba de esfuerzo (78,4%), ni tienen un plan de entrenamiento regular (80%) y casi nueve de cada diez (87,3%) no siguen un plan de alimentación habitualmente.

Un deportista finaliza una de las pruebas del chequeo médico.
Un deportista finaliza una de las pruebas del chequeo médico.

¿Por qué es necesaria una prueba de esfuerzo?

Los expertos entienden que la prueba de esfuerzo es un diagnóstico fundamental para la puesta a punto del deportista. De hecho, se trata de «un procedimiento no invasivo realizado por un médico que nos da información de tipo diagnóstico sobre el funcionamiento cardiovascular y evalúa  la capacidad de realizar ejercicio en el deportista», coinciden .

«La prueba de esfuerzo sirve para valorar la capacidad de realizar ejercicio; valorar las respuestas del sistema cardiovascular, respiratorio y metabólico», defienden desde el Centro Regional de Medicina Deportiva de Castilla y León.

¿Para qué sirve una prueba de este tipo?

Sirve para preescribir ejercicio de forma individual.

Valorar el rendimiento deportivo.

Valorar el estado de salud general.

Detectar anomalías y contraindicaciones para realizar ejercicio.

Valorar enfermedades conocidas en relación con la práctica del esfuerzo físico (asma, hipertensión…)

Recomendaciones para realizar una prueba de esfuerzo

Evitar la actividad física intensa durante las 24 horas previas.

No comer en las tres horas previas, ni fumar, ni tomar café, ni alcohol..

En caso de realizar la prueba de esfuerzo para diagnóstico de enfermedad del corazón, retirar los medicamentos 24 horas antes.

Realizar la prueba de esfuerzo con ropa cómoda deportiva y calzado adecuado: zapatillas de running, en el caso de los corredores.