Paco Martínez, cocinero de La Criolla: «Después de una marcha como la de la Familia Caixabank, un guiso de legumbres entra bien»

Paco Martínez./El Norte
Paco Martínez. / El Norte

Preparará judías del Barco de Ávila para los participantes del VII Día de la Familia en Marcha Caixabank

Ruth Rodero
RUTH RODERO

El próximo domingo 9 de junio, después recorrer las principales calles de la ciudad en familia y de disfrutar de una amena y entretenida clase de zumba, llegará el momento de recuperar fuerzas y llenar el buche gracias al guiso de judías del Barco de Ávila que Paco Martínez, el archiconocido cocinero de La Criolla, preparará ex profeso para todos aquellos inscritos en este VII Día de la Familia en Marcha Caixabank, que al formalizar su inscripción recibirán un ticket que le permitirá degustar este manjar cocinado con mimo.

-El Día de la Familia en Marcha Caixabank busca fomentar hábitos de vida saludable. ¿Unas buenas legumbres para comer puede considerarse como una manera de cumplir con uno de estos hábitos?

-Claro que sí, sobre todo si las legumbres son originarias de Castilla y León. Como se ha podido ver otros años, las familias que van a la marcha, que afortunadamente son muchas, las reciben muy bien.

-El guiso de legumbres que va a preparar es para todos los paladares, pero, ¿convencer de que las prueben a los más pequeños, que suelen ser un poco reticentes, cuesta?

-Es cierto que a los niños les cuesta, pero creo, por la experiencia que tengo, que los chavales cada vez toman más productos sanos, más verduras y más legumbres. Poco a poco sus familias les van habituando a que prueben todos los sabores.

-El éxito del guiso, vistas las anteriores ediciones, está asegurado. ¿Existe algún secreto para que todos los que han participado en esas ocasiones anteriores sigan recordando sus guisos al terminar la marcha como un manjar?

-Secreto ninguno, pero hay que reconocer que después de una marcha entra muy bien [ríe]. Cuando estás en familia, además, en el Campo Grande, y con un ambiente así, es como si después de la marcha hubiese una comilona.

-Además, en un contexto de colaboración con un evento solidario.

-Efectivamente, eso es lo más importante; lo más importante es el buen fondo de la causa. Llevamos ya una buena cantidad de marchas colaborando, y no dudamos en hacerlo otra vez. Hay que participar y ser solidario, aunque bien es verdad que la gente en Valladolid lo sabe y se porta muy bien.

-Este año parece que el tiempo va a acompañar. ¿Podemos desterrar entonces el mito de que los guisos y las legumbres no son para el verano?

-Los guisos se pueden comer en cualquier momento, aunque es cierto que si hace mucho calor, quizás suelan apetecer menos. Lo que hay que intentar, o por lo menos lo que yo hago en mi casa cuando hago guisos y hace mucho calor, es no servirlos como primer plato sino como un aperitivo, como una degustación.

-¿Mejor unas judías del Barco de Ávila que una barrita energética para recuperarnos del esfuerzo después de la marcha?

-[Ríe] Por lo menos son más naturales y mucho más sanas.

-¿Considera más complicado atender y cocinar para un grupo tan grande como el que va a participar en el VII Día de la Familia en Marcha, y en un entorno como en el que se va a hacer, que hacerlo para un grupo más pequeño?

-Pues sí. Hay que reconocer que es mucha gente la que participa. En las primeras ediciones sí que es cierto que estaba un poco más nervioso, pero después, con la experiencia, la verdad es que ya le hemos cogido el punto y nos lo pasamos muy bien cocinando para tantísima gente.

-¿Qué le diría entonces a los vallisoletanos para que no se pierdan esta cita y se animen a participar?

-Pues lo primero que les diría es que es un acto solidario y que con su simple participación ya están ayudando a otras personas. Y lo segundo, que se pasa muy bien, que una marcha en familia, y por dónde y cómo transcurre esta, no se hace habitualmente. Ese día es una buena ocasión para reunirse y celebrarlo con las judías.