La Carrera de las Empresas
El centro de Valladolid se convierte en una fiesta del deporte y el compañerismo1.245 corredores se dieron cita en la 9ª edición de la Carrera de Empresas, que refuerza los lazos entre compañeros y crece año tras año
El centro de Valladolid se llenó este domingo de color y de camisetas idénticas, de conversaciones entrecortadas por el esfuerzo y de esa una de nervios y risas que solo generan las carreras populares. Pero esta cita tenía algo de especial, ya que no eran los clubes deportivos los que tomaban las calles, sino los trabajadores de las empresas de la provincia y de otras limítrofes de Castilla y León. Compañeros que, por un día, cambiaron las reuniones y los despachos por los calentamientos y la adrenalina de los últimos metros.
La Carrera de Empresas de El Norte de Castilla ha celebrado su edición más multitudinaria, al reunir a 1.245 participantes distribuidos en 415 equipos. El formato, que obliga a correr en tríos y a cruzar juntos la meta para que el tiempo sea válido, fue, una vez más, la esencia de una jornada marcada por el compañerismo. De esos 415 equipos, 209 fueron masculinos, 155 mixtos y 51 femeninos.
Minutos antes de que el reloj marcase las 10:30 horas, el Paseo Central del Campo Grande ya era un hervidero de corredores que intentaban buscar un hueco en primera fila. El periodista Carlos Flores, speaker de la prueba, se encargó de mantener el ánimo alto. Y entre la colorida marea de camisetas, algunas llamaban especialmente la atención, como las de la Fundación Intras, que lucían el mensaje «Corriendo por la salud mental» y es que el deporte es también un buen espacio para visibilizar. El ambiente acompañó.
Fueron muchos los centenares de vallisoletanos que se apostaron a lo largo del recorrido, desde la Acera de Recoletos hasta la Plaza Mayor, pasando por otras calles que dibujaban un circuito de seis kilómetros por el casco histórico. Entre ellos, estaban Jesús Herrero y Pilar Redondo, que no faltan nunca a la cita. «Venimos todos los años a ver a nuestro hijo Sergio», decían mientras intentaban localizarle entre todos los corredores. «Corre con sus compañeros de Grupo ADF, y lo hace por diversión. Le gusta el ambiente y nosotros disfrutamos viéndolo».
Empresas que se vuelcan
La carrera sirve también para medir el pulso de la implicación de las empresas con la vida saludable y el trabajo en equipo. Así, por ejemplo, Michelín fue la empresa con más alta participación, con 108 corredores y 36 equipos. «Es un día muy importante para nosotros y los trabajadores lo esperan con muchas ganas», apuntaba Julián Picapiedra, responsable de relaciones institucionales de Michelín. También los 42 empleados del Hospital Río Hortega, batieron su propio récord de participación. «Es el año que más gente de la plantilla se ha apuntado», contaba Raquel Talegón, integrante de uno de los equipos del hospital. «Nos informan por la intranet y quien quiere se anima. Aquí venimos médicos, enfermeros, personal de dirección… Hacemos equipos más o menos homogéneos. Ahora, remataremos comiendo juntos un cocido», añadía.
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Los primeros en atravesar la línea de meta en la categoría masculina fueron los trabajadores de Iveco, que hicieron un buen sprint final. Les seguía de cerca uno de los equipos de la Guardia Civil y otro de los bomberos del Ayuntamiento de Valladolid. Muchos de los tríos participantes llegaban de la mano como 'Las Supernenas del Hospital Clínico', que repetían en lo más alto del podio femenino por segundo año consecutivo. Cada llegada era una pequeña celebración.
La cita contó con el patrocinio de Unicaja, Elecnor y Renault Group y con la colaboración del Ayuntamiento, la Fundación Banco de Alimentos de Valladolid y Coca-Cola. Juntos consiguieron que la prueba se desarrollara de manera segura y fluida. El objetivo es promover hábitos de vida saludables, reforzar la convivencia entre compañeros y convertir el deporte en un punto de encuentro para quienes, durante el resto del año, comparten oficina.
Los tres primeros equipos de cada categoría subieron al podio, y todos los participantes se llevaron su camiseta, su dorsal, su foto de llegada y, sobre todo, la satisfacción de haber participado en esta gran cita deportiva y solidaria, ya que parte de lo recaudado, se destinará al Banco de Alimentos de Valladolid.