Vuelta a Palencia

Oier Lazkano conquista El Golobar

Oier Lazkano celebra su victoria ante Magnus Brynsrud. /Marta Moras
Oier Lazkano celebra su victoria ante Magnus Brynsrud. / Marta Moras

El corredor del Caja Rural gana la etapa tras un ataque a falta de 3 kilómetros y deja casi sentenciada la Vuelta a Palencia

LÍA Z. LORENZOPalencia

Hay ciertas cumbres que evocan los grandes nombres del ciclismo y El Golobar es una de ellas. A pesar de que la organización se vio obligada a recortarla en 3,7 kilómetros, la subida aún rememora los disparos de Alberto Contador, ganador allí en el 2008. Hoy, bajo el sol que ahuyentó la lluvia torrencial, Oier Lazkano se coronó como gran dominado de la Vuelta a Palencia. El corredor del Caja Rural dio una clase magistral de liderazgo, controlando la carrera desde el comienzo y atacando a falta de 3 kilómetros como solo saben hacer los grandes ciclistas. Junto a él llegó el noruego Magnus Brynsrud (Dare). Entre ambos dinamitaron la carrera para jugarse la victoria en un ajustado esprint en el que se impuso con autoridad Lazkano, intratable en las llegadas. El corredor del Caja Rural es el virtual líder de la Vuelta a Palencia a la espera de lo que pueda hacer el equipo noruego mañana.

La etapa salió lanzada desde el primer kilómetro. Primero fue Alberto Serrano (Escribano) y luego Borja Teruel (Mutua Levante) los que intentaron romper la carrera con dos ataques secos, pero el pelotón encabezado por los corredores de Dare Bikes quería controlar las escapadas para defender el maillot de las metas volantes de Westad. Tras las primeras escaramuzas el grupo llegó agrupado a los pies del Valle de Santullán, primer puerto de tercera. Oier Lazkano (Caja Rural) hacía honor a su condición de líder y marchaba siempre en cabeza, pendiente de los múltiples ataques que comenzaron nada más empezar las rampas.

Bajo la lluvia

El Caja Rural controlaba la carrera cuando hizo su aparición la lluvia al paso por Brañosera. Con el viento racheado y la carretera mojada, los ciclistas sabían que se enfrentaban a una bajada peligrosa después de coronar el Collado de Salcedillo, de segunda categoría. El pelotón empezó a estirarse, con Alejandro Ropero (Kometa), Elkin Palmar (Telcom), Jesús Rodríguez (Froiz) y Magnum Brynsrud (Dare Bikes) con unos metros de ventaja. El líder mantenía las distancias, siempre pendiente de Adne Ihle (Dare), Roger Adria (Lizarte), Íñigo González (Telco) y Carlos García (Kometa). La bajada unió de nuevo el grupo mientras Adne Ihle sufría un susto al tener una salida de la carretera, sin graves consecuencias, ya que el tercero en la general consiguió echar el pie a tierra antes de caerse. Las escaramuzas continuaban cada vez que la carretera se empinaba, con ataques constantes en busca de la general y de la etapa. El líder de la montaña, Vitor Zucco (CCB) atacó a los pies de el Alto de El Bardal y se llevó con él a otros diez corredores en un grupo que llegó a tener 50 segundos de ventaja sobre un pelotón siempre comandado por el Caja Rural.

Junto al maillot de topos marchaban Álex Martín (Kometa), Josu Echeverría (Caja Rural), Eduard Rodes (Team Compak), Alex Jaime (Lizarte), Raúl González (Aluminios Cortizo), Audun Gautestad (Dare), Jesús Rodríguez (Froiz), Miquel Faus (Ginestar), Santiago Martínez y Sergio Álvarez (Vigo-Rias Baixas). El Caja Rural había conseguido meter un corredor en la escapada, mientras que por detrás controlaba la carrera y a los grandes favoritos con un ritmo duro que hizo que la ventaja de los escapados empezara a bajar rápidamente en el Collado de Orbó, puerto de tercera categoría. La cabeza de carrera ya sentía el aliento del pelotón, así que Álex Martín (Kometa) se puso de pie sobre la bicicleta para sacar unos metros de ventaja. A partir de ahí, a falta de 13 kilómetros para la meta, comenzaron las hostilidades en la pelea por la victoria de etapa. Eduard Rodes (Team Compak) y Alex Jaime (Lizarte) dieron caza al corredor del Kometa para formar un grupo de tres que no iba a entenderse.

En medio de su pelea llegaron las primeras rampas de El Golobar, el puerto llamado a decidir la etapa y el ganador de la Vuelta. Aunque la organización se vio obligada a acortar tres kilómetros la subida al no llegar el permiso de la Diputación por las malas condiciones climatológicas, el final de etapa fue durísimo. El noruego Audun Gautestad (Dare) se fue por delante con un ritmo infernal, pero a su rueda iban a llegar José Carlos Amil (Froiz), que llegó desde el pelotón, y Josu Echeverría (Caja Rural). Los tres se marcharon con una ventaja de 35 segundos sobre un pelotón que amenazaba con alcanzarlos cuando solo restaban 5,5 kilómetros para la meta. En medio, el grupo del líder de la montaña trabajaba incansablemente por dar caza al trío de cabeza. Pero ya no iba a ser posible. El Caja Rural y el Dare noruego iban a dar un golpe sobre la mesa para demostrar su superioridad. Con poco más de 3 kilómetros por delante llegó el ataque de Oier Lazkano y Magnus Brynsrud. Ambos tiraron como nunca para neutralizar a todos los corredores que llevaban por delante y jugarse la etapa en un apasionante mano a mano. Pero la autoridad de Lazkano es incontestable y el español se coronó en El Golobar con el maillot general, el de la regularidad y el de la montaña. Es el tirano de esta Vuelta a Palencia.