Victoria del Nava en un estreno soñado

Andrés Alonso se aplica en defensa en un momento del partido ante el Atlético Valladolid./Antonio de Torre
Andrés Alonso se aplica en defensa en un momento del partido ante el Atlético Valladolid. / Antonio de Torre

El conjunto navero supo gestionar mejor los minutos finales frente al Atlético Valladolid en un derbi con mucha emoción

Fernando Arconada
FERNANDO ARCONADANava de la Asunción

Si ya era un sueño debutar en Asobal, es fácil imaginar lo que supone debutar con victoria en la máxima categoría para un equipo como el Viveros Herol BM Nava. Una explosión de júbilo al final del partido. Y además, con otro elemento añadido, ganar en el derbi regional al Recoletas Atlético Valladolid por el marcador de 31-29. Felicidad era el estado de ánimo que mejor resumía ese final. En la plantilla y en una afición que demostró que va a jugar un papel importante durante la temporada. El conjunto vallisoletano (aunque ya lo sabía) pudo comprobar el ambiente del pabellón del conjunto navero. El seleccionador nacional Jordi Ribera, también.

Fue un encuentro muy igualado y cargado de emociones durante los 60 minutos, en una primera parte en la que el conjunto vallisoletano fue con ventaja en el marcador casi todo el choque; una buena primera parte la del Recoletas; no se le podían poner muchos peros; su guardameta Carlos Calle estuvo acertado; los lanzamientos entraban, goles de los extremos, de los laterales, estaba acertado en defensa... pero no terminaba de romper ni encontrar a su pivote. Mientras el conjunto de Dani Gordo quizás acusó en esa primera parte los nervios lógicos del debutante, del novato y de jugadores que aún tienen que coger su pico de forma, como Adrián Rosales. Aún así, no le perdía la cara al partido.

Rubén Río acertó en el primer ataque del Atlético Valladolid, y Carlos Villagrán acertó para poner las tablas en el marcador, una igualdad que se iba a mantener en esos primeros cinco minutos (2-2 y 3-3), aunque fue el conjunto de Óscar Ollero el que tuvo el control del balón con diferencias que no sobrepasaron los dos, tres goles. No conseguía el Atlético Valladolid romper el partido ni conseguir una renta que le permitiera afrontar el encuentro con ese plus de tranquilidad. Es más, el Viveros Herol BM llegó a igualar el encuentro (12-12), apoyado en una buena defensa, pero de nuevo la iniciativa correspondió al conjunto vallisoletano para irse al descanso con tres goles de diferencia (13-16), apoyado en la dirección de Adrián Fernández, en Diego Camino, en Víctor Rodríguez y en Jorge Serrano, que realizaron una buena primera mitad. En el conjunto navero destacaba sobre todo el trabajo defensivo y el acierto de Eduardo Fernández.

En la segunda, el conjunto de Dani Gordo, apoyado por una incansable afición, salió mucho más mentalizado. Con Ernesto Sánchez en lugar de Yeray Lamariano en la portería, los naveros poco a poco se fueron mentalizando que la opción de victoria era posible. Y además, encontraron el acierto de Rodrigo Pérez (siete goles), de Agus Casado (siete goles) ante la portería defendida en esta ocasión por César Pérez. De ese 13-16 se pasó en esos primeros instantes a un 15-16, aunque de nuevo el conjunto vallisoletano ajustó sus líneas y volvió a situarse tres por delante (15-18), con un lanzamiento de Serrano al poste que pudo haber dado a su equipo una ventaja mayor. Fue una de las claves. Nava lo aprovechó. Se puso uno por debajo (18-19) e igualó poco después el choque (20-20) y se puso por primera vez durante el partido por delante en el marcador (21-20).

El partido entró en una fase emocionante porque el Atlético Valladolid no quería tampoco darse por vencido. Sin embargo, Nava había cogido la ola buena, supo agarrarse con fuerza y tras una serie de empates fue capaz de coger dos goles de renta (27-25) a falta de siete minutos para el final y de 28-26 en los últimos cinco de partido. La máxima renta. El equipo se lo creía y la afición también. Con un final cargado de emoción, el Nava supo gestionar esos momentos decisivos, aguantar firme en defensa (Kisselev fue un baluarte) para lograr sus primeros dos puntos en Asobal. Día histórico para Nava.