«El techo nos lo vamos a poner nosotros mismos»

Dani Gordo mira al techo del pabellón durante un lance del partido ante el Atlético Valladolid./Antonio de Torre
Dani Gordo mira al techo del pabellón durante un lance del partido ante el Atlético Valladolid. / Antonio de Torre

Dani Gordo, entrenador del Viveros Herol BM Nava, valora la primera victoria de su equipo en Liga Asobal

Fernando Arconada
FERNANDO ARCONADASegovia

Definitivamente, el 7 de septiembre va a ser una de esas fechas que quedarán en el recuerdo y en la historia de una localidad (Nava de la Asunción). Ni en el mejor de sus sueños se podía imaginar el cúmulo de sensaciones que ha vivido antes y después de su estreno en Asobal. Y no ha sido un sueño (los pellizcos en los brazos de más de uno pueden dar fe); ni tampoco ha sido uno de esos cuentos en los que las niñas se imaginan ser princesas y los niños fantasean con ser héroes o caballeros. Los titulares y las crónicas con las que han desayunado los vecinos afloran un sentimiento de orgullo y satisfacción. Dos palabras muy manidas (sobre todo en los discursos), pero que reflejan ese ADN de balonmano que reside en Nava. Y mirar la clasificación y ver al Viveros Herol con esos dos primeros puntos en su casillero es una placentera sensación difícil de expresar con palabras.

Orgulloso y muy satisfecho estaba el técnico del conjunto navero Dani Gordo al término del partido, aunque sus primeras palabras fueron de agradecimiento «a todos los que acudieron al pabellón, que estaba precioso; a la junta directiva, por todo el trabajo que están realizando, porque se están volcando para que esto salga a las mil maravillas, en una exigencia tremenda. Es muy de agradecer que solo nos tengamos que preocupar de venir y hacer luego nuestro trabajo». Y aprovechó también para hacer «una mención especial a toda la gente que está detrás del equipo y en especial a dos personas que estuvieron con el equipo dos años y que seguro que desde Sevilla también están con nosotros, Alejandro y Sandra. Esta victoria también va para ellos».

Ya en su análisis, el técnico recalcó que había sido «el primer partido en Asobal. La gente estaba muy agarrotada; a los que tenían un poco más de experiencia es cierto que los estábamos viendo a su nivel, pero lo que está claro es que era el primer partido ya la gente le ha costado terminar de arrancar, soltarse, íbamos muy pronto a las ayudas, nos costaba irnos del uno contra uno... La palabra era muy acartonados. Pero en el descanso la gente ha tenido más o menos las ideas claras» . En este sentido destacó también a Kisselev, «que ha estado extraordinario a nivel defensivo, cuando mejor hemos sujetado el contra dos con el pivote y en los últimos minutos hemos tirado de goles de garra. Muy satisfecho de todo lo que está haciendo el club, de todo lo que está haciendo el equipo y tenemos que seguir. El techo nos lo vamos a poner nosotros mismos», valoró.

También se le preguntó sobre algunos nombres, como el de Adrián Rosales. «Ha entrenado muy poquitín, la última sesión del viernes, le falta coger los ritmos y hay que tener en cuenta que todos los jugadores que aparecen nuevos esta temporada son en primera línea (Miguel, Eduardo, Rodrigo). Adrián nos va a dar muchísimo porque es un súper clase y vamos a ir poco metiéndole, a él y a Miguel, que han estado durante toda la temporada un poco renqueantes. Lo importante era sumar dos puntos y que jugadores como Antonio, Adrián, Miguel, Paco... poco a poco vayan entrando en la dinámica».

Gordo destacó el ADN de su equipo. «Hemos cambiado pocos jugadores y los que han venido lo tienen. La gente no baja los brazos y eso es fundamental; nos vamos a poner nuestro límite y ellos lo saben , que hay que seguir trabajando y que tenemos que ir a Granollers a por todas. Y esa un poco la lectura; disfrutar de estas ocasiones que son históricas, pero también siendo conscientes de que hay una responsabilidad detrás, que hay que seguir trabajando y que no tenemos nada hecho», aunque este principio de septiembre sea un tanto peculiar. «Entre pucelanos y naveros sabemos que es complicado, pero intentaremos enjuagarlo lo máximo posible; por eso era importante sumar los dos puntos e ir a Granollers con los deberes hechos y sin renunciar a nada. Disfrutar de esta victoria, que para el club es algo histórico.

Lo que está claro es que quedan dos puntos menos para la permanencia. «Nuestro objetivo es ir sumando poco a poco, poco a poco, poco a poco... y hasta donde lleguemos, siendo conscientes que los partidos fuera de casa son muy complicados de ganar. Ganar fuera de casa es hacer partidos perfectos; lo que estaba haciendo Valladolid en la primera parte. Lo que tenemos que hacer es trabajar día a día, dar lo mejor de nosotros mismos, que la gente esté tranquila, disfrute de esto y hasta donde lleguemos», reiteró.