Balonmano: Liga Asobal

El Recoletas ofrece un recital para derrotar al Anaitasuna

Nacho González y el banquillo celebran uno de los goles del equipo ante Anaitasuna. /Rodrigo Ucero
Nacho González y el banquillo celebran uno de los goles del equipo ante Anaitasuna. / Rodrigo Ucero

El portero César propició la remontada del equipo de Nacho González, que hizo un partido casi perfecto

Miguel Ángel Pindado
MIGUEL ÁNGEL PINDADOValladolid

Partidazo, espectáculo y victoria local. El Recoletas Atlético ofreció su mejor versión de frente al rival de más categoría que ha pasado hasta la fecha por Huerta del Rey en esta temporada. Nacho González preparó el partido a conciencia y sus hombres respondieron con un trabajo impresionante en defensa, un rendimiento individual exquisito y un juego de equipo que fue imposible de frenar por Anaitasuna, que tan solo había perdido un partido y se presentó en el coliseo vallisoletano encaramado al segundo puesto de la liga.

34 Recoltas Atlético

Javi Díaz (2 paradas), Nico (1), Garza (1), Adrián (7), Fernando (5,3 de penalti), Viscovich (3), Víctor (1) –siete inicial–, César (11 paradas), Rubén Río (3), Serdio (7), Diego, Turrado, Miguel, Héctor (3), Serrano (2) y Roberto (1).

31 Anaitasuna

Nordlander (7 paradas), Gastón (2), Mota (6,4 de penalti), Chocarro (4), Ugarte (1), Dos Santos (5), Nantes (7) –siete inicial–, Sergey (4 paradas), Bazán (4), Christian , Ceretta, Balenciaga, Etxeberria (1), Aguirrezabalaga y Goñi (1).

Parciales:
3-5, 5-6, 8-10, 11-11, 13-11, 16-14 -descanso-, 20-17, 23-20, 26-24, 29-25, 31-27 y 34-31.
Arbitros:
Antonio Martín Franco y Andrés Peñaranda Ortega. Excluyeron a Roberto Turrado (34’), Filipe Mota (35’ y 50’), Oswaldo dos Santos (37’), Cristian Martínez (46’), Roberto Pérez (52’) y Abel Serdio (59’).
Incidencias:
del Rey (Valladolid) 10ª jornada de Liga Asobal. 2.132 espectadores.

Y si todo el Recoletas brilló a gran altura, aún más impresionante fue la actuación de los hombres de la denominada segunda unidad. César, desde la portería, frenó con sus paradas el ataque navarro y catapultó a su equipo hacia la remontada con un Héctor González que se destapó con tres goles consecutivos y un buen trabajo defensivo junto a Garza, Turrado, Nico, y con Serrano y Miguel en los extremos. Fueron unos minutos que coincidieron con los cambios en el conjunto navarro y que pusieron en evidencia la superioridad del banquillo del Recoletas, hasta el punto de que una vez tomado el mando en el marcador, la victoria finalmente se quedó en casa. Porque además, en esta ocasión no hubo pájara ni altibajos. Todo el bloque funcionó con un ritmo endiablado cuando hacia falta y con la parsimonia y la inteligencia necesaria para no entrar en un correcalles. En este sentido, destacaron Diego Camino y especialmente Adrián Fernández, que dio un salto de calidad en su juego, con apenas pérdidas, controlando el ritmo del partido y con unas penetraciones y un acierto en el lanzamiento que desarbolaron al conjunto navarro en los delicados momentos de las inferioridades. A ello también se unieron los veteranos Viscovich y Fernando, ofreciendo un recital de acierto en sus disparos, y la omnipresencia de Abel Serdio, que desde el pivote siempre estuvo atento a todos los balones que le llegaron para llevarlos a las redes navarras. En esta ocasión, los laterales Víctor, Rubén y Roberto tuvieron menor presencia en el tanteador, pero con su juego y su movilidad abrieron los huecos necesarios para sus compañeros.

Yeso que el partido comenzó con un dominio de Anaitasuna, que mostró su potencia en el lanzamiento exterior con Dos Santos y Nantes, a los que la defensa local respondió dando un paso hacia adelante en la segunda mitad. Un par de errores locales y las paradas de Nordlander propiciaron el despegue de los navarros hasta un peligroso 8-11 a los quince minutos de partido. Nacho cambió a un apagado Javi Díaz por César en la portería y el partido cambió radicalmente. El joven guardameta atajó cuatro disparos y el Atlético empató el partido con un gol de Garza en el contragolpe. La defensa local se convirtió en una muralla y Héctor González aprovechó para anotar sus tres goles de forma consecutiva (14-11, min. 25). La reacción navarra solo pudo encoger un poco el marcador antes del descanso (16-14), en medio de la euforia de la grada local.

Tras el paso por el vestuario, el equipo de Nacho González supo jugar con cabeza, rozando a veces un pasivo que los colegiados se apresuraban a señalar, pero que la eficacia de los locales resolvía con anotaciones. El técnico navarro paró el partido para intentar cambiar la situación ya que su equipo era incapaz siquiera de colocarse en disposición de empatar (25-22, min. 41) y lo volvió a detener en el minuto 50 (29-25) para ordenar una defensa mixta a la vista de los escasos resultados. Pero el conjunto vallisoletano demostró que tiene todo previsto y supo sacarse sin excesivos problemas la presión con la movilidad de un formidable Adrián y también del joven Serrano. El reloj parecía no correr, pero ciertamente sobre la cancha el dominio del juego y del ritmo del partido estaba claramente en manos de un Recoletas que firmó una victoria de prestigio y sobre todo de confianza en una plantilla a la que le queda mucho que decir en esta liga.

Estabilidad e inteligencia

Con el sudor en la frente, como si hubiera saltado a la cancha como un jugador más, Nacho González evidenciaba el sufrimiento y la tensión tras el espectacular partido. «Son dos puntos muy importantes ante un rival de mucha calidad, pero además ha sido un partido muy intenso, con un ritmo muy alto y muy bonito para el espectador», comentó el técnico. «El equipo ha estado a un gran nivel y principalmente hemos tenido una regularidad y estabilidad durante todo el partido, que era lo que necesitábamos. En la primera parte nos han hecho algunos goles de contragolpe en primera y segunda oleada, pero luego les hemos sabido parar con Víctor bajando a defender por el centro», analizó González.

Reconoció que «César se ha venido arriba con sus primeras paradas y es muy bueno que los que salgan desde el banquillo también estén a un buen nivel. No quiero personalizar en nadie en concreto porque creo que este ha sido un triunfo del equipo, más allá de la calidad individual que tiene nuestra plantilla», puntualizó Nacho González, quien afirmó que «en la segunda parte hemos jugado con cabeza, evitando pérdidas y errores y esta victoria nos da mucha confianza para futuros compromisos».

Por su parte, el técnico navarro Apezetxea reconoció que a su equipo «le viene muy mal el estilo de juego del Recoletas, con hombres pequeños y juego con el pivote. Hemos estado bien en ataque, pero hemos sido excesivamente blandos en defensa», concluyó.

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