El Recoletas avasalla al Huesca

El Recoletas avasalla al Huesca

El equipo de David Pisonero consigue dos nuevos puntos en un partido que aumentó de intensidad y calidad con el paso de los minutos

Ruth Rodero
RUTH RODERO

El Recoletas Atlético Valladolid logró la victoria en su despedida de Huerta del Rey en esta temporada con un buen partido en el que fueron de menos a más y en el que terminaron pasando por encima del sexto clasificado de la liga, el Bada Huesca.

32 Atlético Valladolid

Calle (1) (César Pérez, ps), Diego Camino (-), Dani Pérez (7), Río (4), Serdio (7,3p), Jorge Serrano (-), Víctor Rodríguez (3), Turrado (1), Nico López (1), Álvaro Martínez (-), Adrián Fernández (3), Roberto Pérez (1), Manu García (3), Héctor González (1) y Miguel Martínez (-).

22 Huesca

Arguillas (Gómez Lite, ps), Camas (4,2p), Ostojic (3), Mota (3), Carró (1), Oier García (1), Bonanno (3), Félez (-), Adriá Pérez (2), Val (1), Zungri (-), Malo (-), Carmona (2), Calvo (2p).

Parciales cada cinco minutos:
3-1, 5-4, 6-6, 8-8, 10-10, 14-11 (descanso); 18-12, 22-14, 25-15, 26-17, 27-20 y 32-22 (final).
Árbitros:
David Monjo Ortega (Federación madrileña) y Miguel Soria Fabián (Federación valenciana). Excluyeron dos minutos a Serdio (m.9, 45 y 58 -roja-), Río (m.16), Manu García (m.35), del Recoletas Valladolid, y a Ostojic (m.6), Mota (m.17), Bonano (m.28), Adriá Pérez (m.34), Carmona (m.58), del Huesca.
Incidencias:
Encuentro correspondiente a penúltima jornada de la Liga Asobal, disputado en el polideportivo Huerta del Rey ante unos 1.500 espectadores.

Como un buen chef, los chicos de David Pisonero pusieron a cocinar su victoria a fuego lento, con un partido que comenzó con poca intensidad, en el que ninguno de los dos equipos se jugaba nada más allá que el orgullo y mantener la plaza de la clasificación con la que llegaron a esta jornada.

Quizás fuese este el motivo que provocó que el inicio de partido fuese tirando a soso, como esa comida de hospital que no queda más remedio que comer pero en el que los sabores quedan relegados a un segundo plano.

Las ventajas iniciales fueron siempre para los locales, que comenzaron a carburar con la entrada de Adrián Fernández en el 40x20. Gracias a la fluidez que le dio al juego vallisoletano, ayudó a que los goles de Daniel Pérez fueran marcando el ritmo del encuentro.

La defensa fue poco a poco ajustándose para cortar las intentonas del Huesca, con una buena actuación de Carlos Calle, que sujetó a su equipo con siete paradas en la primera mitad.

Filipe Mota fue el hombre más peligroso del Bada Huesca, abriéndose hueco desde el pivote y bien ayudado por Nicolás Bonanno.

El partido fue poco a poco tomando sabor, como si las especies fuesen cayendo a la olla de manera perfectamente calculada. La continuidad de juego ofensivo que aportaba Adrián Fernández ayudó a los suyos a llegar en mejores condiciones de anotar ante Daniel Arguillas y, a su vez, la buena defensa morada (vestidos de este color para este partido) fue haciendo el resto ante un Huesca que quería pero no podía, o no sabía, abrir la lata.

Sin embargo, en el electrónico se reflejaba una igualdad que no parecía tal sobre la pista, donde los de Pisonero realizaron mejor partido.

Al filo de descanso Bonanno consiguió adelantar a los suyos (10-11), pero un parcial de 4-0 de los locales dejó claras las intenciones de un equipo que quería tener su particular fiesta sobre la pista de Huerta del Rey.

El paso por vestuarios sentó bien a los locales, que lograron un parcial de 3-0 de inicio (7-0 en total desde que Bonanno pusiera por delante al Huesca) que daba tranquilidad y con el que el guiso comenzó a hervir.

Entonces el partido tomó otro color y sabor. Con Adrián Fernández no solo dirigiendo a los suyos, sino también anotando goles, algunos de bella factura, y con Abel Serdio dispuesto a despedirse por todo lo alto de su etapa vallisoletana.

Jorge Gómez pasó a defender la portería visitante y mejoró los números de su compañero con siete paradas, sin embargo no fue suficiente para que el Atlético Valladolid sucumbiese.

Con el plato casi terminado de cocinar quedaba darle el último toque, ese que dejase el buen sabor de boca a una parroquia que no falló.

Rubén Ríos se unió a la fiesta anotadora como un buen pinche mientras los hombres de José Francisco Nolasco se veían condenados por las numerosas pérdidas de balón y las precipitaciones.

Sin embargo tuvieron su momento y lograron recortar la ventaja de once a seis goles (20-26), pero Abel Serdio cortó el conato de remontada con dos goles, sus últimos dos goles, pues una queja por una rotura en su camiseta acabó con los huesos del pivote en la grada al ser sancionado con la tercera exclusión y, por tanto, la descalificación.

A pesar de ello, el equipo reaccionó y todos los ingredientes volvieron a su lugar en el plato para no deslucir una presentación perfecta a un público que vibró con su equipo y en el que hasta Carlos Calle se unió al festival anotador (además de con sus catorce paradas) para seguir pulveriznado su propio récord de puntos en la Liga Asobal y sumar 31 tras imponerse al Bada Huesca por 32-22.