Un punto más para seguir invicto en Asobal

Agus Casado recibe la acción defensiva de los jugadores del Guadalajara durante el partido./Antonio de Torre
Agus Casado recibe la acción defensiva de los jugadores del Guadalajara durante el partido. / Antonio de Torre

El Viveros Herol BM Nava, que realizó una floja primera parte, reaccionó en la segunda para empatar frente al BM Guadalajara

Fernando Arconada
FERNANDO ARCONADASegovia

Decía Dani Gordo, en la previa del partido frente al Quabit BM Guadalajara, que tener cinco puntos tras este partido era mucha tela. No son cinco, son cuatro, pero también tiene tela como para hacerse un traje o un disfraz para las próximas fiestas tras el empate conseguido por el Viveros Herol BM Nava frente al Quabit BM Guadalajara. Un punto más para seguir invicto en Asobal, que dicho así, suena bastante bien.

Esa es la lectura que queda al margen del partido y por lo que a la clasificación se refiere, porque lo que es el choque en sí tiene otras que seguramente dejen al final un cúmulo de sensaciones contradictorias, con un regustillo un poco amargo para los dos equipos. Seguro que cada uno pensará que había merecido algo más. El caso es que al final, el conjunto navero lo volvió a tener en su mano en los últimos instantes, con bola para llevarse la victoria, pero no fue posible.

Eso sí, no se salva de la primera parte que realizó su equipo (y de la que se responsabilizó el propio técnico al final del encuentro) en la que llegó a ir perdiendo de seis goles (4-10 )para irse al descanso con una desventaja de cuatro (12-16). Otra de las lecturas es que el ambiente en el pabellón de Nava tiene su influencia, se deja notar y mucho. Es algo que también resaltan los equipos rivales.

Todavía con las fiestas de la localidad en ebullición, Nava y Guadalajara disputaron un partido intenso, con emoción hasta el final, y con un desenlace de los que gusta a los aficionados (puede que no tanto a los técnicos). El conjunto visitante aprovechó su primer ataque para ponerse por delante en el marcador con un gol de Paredes (cinco goles marcó en la primera parte), aunque el conjunto navero se mantuvo en el partido. Empató Andrés Alonso, Bruno Vírseda dio ventaja a su equipo (2-1, la única que iba a tener en muchos minutos) y esa igualdad se iba a mantener en los primeros minutos (3-3), en parte gracias a las acertadas intervenciones en esa fase del guardameta Saeid.

A partir de ahí, el BM Nava se estancó, mientras Guadalajara iba aprovechando una y otra vez sus ocasiones. De un 3-5 (más dos) se pasó a un 3-6, lo que obligó a Dani Gordo a tener que pedir un tiempo muerto. No surtió el efecto deseado. Guadalajara llegó a alcanzar esa diferencia de seis goles (4-10) y el técnico local dio entrada a Ernesto Sánchez en la portería. Por lo menos, el equipo fue cogiendo más confianza; reaccionó para recortar las diferencias. Un gol de Rodrigo dejó el marcador en un 9-11, pero de nuevo Guadalajara volvió a aprovecharse de sus lanzadores para poner tierra de por medio y llegar al descanso con esa ventaja de cuatro goles (12-16). Al Guadalajara le salió mejor el planteamiento tanto en defensa como en el contragolpe y en el ataque posicional.

La segunda parte fue otra historia diferente. Coraje, casta, raza... esos genes naveros. No se dejó intimidar ni por la figura de Hombrados en la portería. Jugó de inicio en la segunda parte. Fue el propio Bernabéu el que volvió a dejar la diferencia en dos goles (16-18), que en la siguiente jugada fue ya solo de uno (17-18). El público creía que la remontada era posible (no dejó de animar al equipo durante los 60 minutos) y los jugadores también lo empezaban a creer, más cuando Casado puso el empate en el marcador (21-21) en el ecuador de la segunda parte. El pabellón se venía abajo al grito de 'sí se puede'. Las variaciones tácticas, sobre todo en las situaciones de uno contra uno planteadas por Dani Gordo sembraban alguna que otra duda en los visitantes.

Mariano Ortega, entrenador del Guadalajara, no tuvo más remedio con ese empate a 21 que pedir un tiempo muerto y rectificar en la portería, volviendo a dar entrada a Saeid sentando a Hombrados. El partido se movió en un intercambio de goles y en un choque entretenido para los aficionados que disfrutaban de la reacción de su equipo. Ni Guadalajara ni Nava querían irse del partido. Fueron minutos de tensión, con la expulsión de Paco Bernabéu, después con la del visitante Dariel García y por segunda vez en el partido, el conjunto navero se iba a poner por delante en el marcador (no lo hacía desde aquel 2-1 del inicio) con un gol de Casado (24-23), muy acertado en sus lanzamientos.

Con ventaja de un gol para los locales (26-25), el Viveros Herol entraba en los cinco minutos de un choque que prometía emociones. Las hubo. Con alternativas en el marcador para los dos equipos, los nervios estaban a flor de piel. Un final tan apretado es cuestión de detalles. Último minuto de partido y empate a 27 en el marcador. Falta en ataque del conjunto local; fallo en el ataque del Guadalajara en la siguiente jugada. Doce segundos, sigue el empate. Exclusión, y falta a favor del Nava con el tiempo cumplido. Ya no hubo tiempo para más. El lanzamiento de Kisselev no encontró el objetivo marcado. Podía haber ganado;podía también haber perdido...