Nava visita Antequera en un duelo de alto voltaje entre candidatos

Rosales, en una acción ante el Santoña en el pabellón de Nava de la Asunción. /Antonio Tanarro
Rosales, en una acción ante el Santoña en el pabellón de Nava de la Asunción. / Antonio Tanarro

Los segovianos afrontan un desplazamiento complicado ante el equipo revelación del curso pasado, que mantiene el bloque

L. J. G. Segovia

El Viveros Herol Balonmano Nava afronta este sábado a partir de las 18:00 horas, una de las salidas más complicadas del calendario en División de Honor Plata con su visita al pabellón Fernando Argüelles para medirse al Conservas Alsur Antequera. El cuadro malagueño, que imitó el curso pasado la hazaña de los naveros en 2015 cuando jugaron fase de ascenso a Asobal en su primera temporada en la categoría, plantea el primer desafío de entidad a domicilio para los segovianos, terceros en la tabla a un punto de Barça B y Torrelavega, los únicos que suman sus tres partidos por victorias.

«Es uno de los rivales más complicados de la categoría en su casa, fue la sorpresa de la temporada y prácticamente mantiene el mismo bloque, si no lo ha mejorado», detalla el técnico navero, Dani Gordo, que destaca su buena defensa, un 6:0 con un imponente bloque central, y su buena transición ofensiva. Los hermanos Luis y Alberto Castro son una amenaza en ambos laterales, con el central Adrián Santamaría al mando de las operaciones. La llegada de un veterano en la categoría como Daniel Tolmos da más opciones en el lateral izquierdo, mantienen su pareja de porteros del curso pasado -Maireles y Torres- un pivote clave como Jiménez y el prometedor extremo izquierdo Mario Dorado, uno de los máximos anotadores del curso. «Llevan mucho tiempo jugando juntos y saben perfectamente cómo responder a las situaciones de los compañeros», apunta Gordo. Esta temporada suman tres puntos tras un empate, una derrota y una victoria.

Tras empatar ambos partidos la campaña pasada, Gordo espera un duelo atractivo. «Estuvimos a la par, casi hasta la última jornada. Fueron partidos muy atractivos, donde se vio buen balonmano y se reflejó la igualdad que existía entre esas plantillas. Este año veremos cómo está la cosa». Solo un gol en la última acción de su semifinal ante Sinfín separó al club malagueño, que fue segundo durante muchas jornadas, de la final por el ascenso con Nava.

El aliciente está servido. «En este tipo de salidas, el equipo va con toda la ambición. Somos conscientes de que es una pista supercomplicada pero también de las que más motiva, con buen público, gente que sabe de balonmano y un equipo muy bien dirigido y estructurado. Tiene todos los alicientes para que sea uno de los días con los que más ganas esperamos el partido», subraya el técnico, que pide la misma versión de la convincente victoria del pasado sábado ante Santoña y del choque copero anterior en Pontevedra. «Me gustaría que el equipo tuviese esa competitividad del último partido de casa como en el anterior, mantener eso ya sería estar al nivel del año pasado». Y la igualdad lo requiere.

 

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