El Nava juvenil pelea en Málaga por el Campeonato de España

Félix Hernández pasa el balón en un encuentro del Nava juvenil. /Félix Hernández
Félix Hernández pasa el balón en un encuentro del Nava juvenil. / Félix Hernández

El cuadro navero, con una generación que ya mira al primer equipo, busca un puesto entre los ocho mejores del país

L. J. G. Segovia

«Ganar los tres partidos». Carlos Colomer, entrenador del juvenil del Nava –también es segundo portero del primer equipo– no esconde la ambición de sus pupilos de cara al sector nacional que disputan entre este viernes y el domingo en Málaga. «Venimos de dos años quedándonos a las puertas, rozando en el último partido el Campeonato de España». Hace dos años, les valía perder de tres y cayeron de cuatro; el año pasado, tenían que ganar y desperdiciaron una renta de cinco goles al descanso. «Venimos de unos años muy duros, lo hemos tocado y al final se nos escapa. Estoy seguro de que este año los chavales van con el aprendizaje hecho».

En esta fase están los 32 mejores equipos juveniles de España, que compiten en ocho sectores de cuatro clubes. Nava, el noveno por ranking y empatado con el octavo, no fue cabeza de serie. El ganador de cada sector –son tres partidos– va al Campeonato de España, del 1 al 5 de mayo. La única vez que el club segoviano se clasificó fue con esta generación en la categoría infantil.

El equipo solo ha perdido un partido y viene de un pleno de cinco victorias en el sector de Castilla y León, ante equipos como Ademar y mostrando una gran solidez defensiva. Es prácticamente el equipo de Segunda Nacional, que peleará por el ascenso a Primera tras llevarse el título de liga autonómico: ocho juveniles juegan en él y representan la columna vertebral. En juveniles compiten los nacidos en 2001 y 2002 y es la 'generación Plata', por haber surgido en los cinco años que el club lleva en la segunda categoría del balonmano español. «Es una generación muy buena que lleva varios años jugando fases finales. Hay bastantes jugadores con proyección de poder llegar al primer equipo».

El grupo compite desde octubre; son tres entrenamientos por semana, con varias horas de pista, gimnasio y análisis de vídeo. El nuevo pabellón ha ayudado mucho; permite una hora más de pista, calefacción y no tener que ejercitarse en media cancha, algo habitual otros años. «Nos permite hacerlo más profesional . Sabes que no se condensa y que vas a poder entrenar cada día».

A ello se une la cultura de club, mimada tras cada partido con el saludo de los jugadores del primer equipo a la hilera de niños. «Los clubes son pirámides, toda la base alimenta a la cima. Si no cuidas la base, se cae la pirámide, pero es muy importante el trabajo que haga la punta de la pirámide sobre la base. Los chavales se sienten importantes y todo eso se devuelve y les engancha».

El equipo viaja este viernes a las 7:00 horas en comitiva junto a sus padres y, tras un viaje de nueve horas, se estrenará a las 19:15 –el club lo retransmite en directo a través de su web– al Mislata, tercero de la Comunidad Valenciana, «un equipo que defiende muy duro, con tres chavales que rozan el 1,90, tienes que mover muy bien el balón o te toca tirar mucho de fuera ante gente muy alta». Mañana (13:00) se medirá al Virgen de la Victoria, campeón de Melilla, un equipo con una convocatoria más justa, de nueve jugadores. Por último, el domingo (13:00) cerrará la competición ante el cuadro local, el Málaga, campeón de Andalucía. En el campeonato andaluz, congregó a más de 2.000 personas para una final cadete. «El pabellón va a estar increíble y tienen una plantilla de 18 jugadores, buena portería y grandes contragolpes».