El Nava despide el viejo pabellón con victoria ante el Zamora (30-17)

Agus Casado realiza un lanzamiento a portería. /Antonio Tanarro
Agus Casado realiza un lanzamiento a portería. / Antonio Tanarro

Gran versión del cuadro navero en el estreno de sus nuevas caras en un encuentro en el que Rodrigues se retira lesionado

LUIS JAVIER GONZÁLEZNava de la Asunción

El Viveros Herol Nava se despidió ayer, si se cumplen las previsiones de su vetusto pabellón con una muestra de autoridad ante un rival de altura. El Zamora, recién descendido desde Asobal, apenas resistió media hora el estreno ante su público de los nuevos fichajes naveros. Tras diez días de pretemporada, el cuadro segoviano exhibe recursos tácticos muy variados y la rápida adaptación de los recién llegados. Y una gran defensa que encajó por segunda tarde consecutiva 17 goles.

Como sucediera el lunes en Aranda de Duero, el choque empezó a contracorriente para el Nava. Poca movilidad en ataque y un gran Jorge Martín liderando las huestes del Zamora. Participó en los tres primeros goles de su equipo anotando dos y asistiendo en el otro. La zaga zamorana no daba espacios y el cuadro segoviano se vio 2-5 abajo, con fallo desde siete metros y un palo de por medio, en el minuto ocho, idéntico resultado por el que Dani Gordo pediría tiempo muerto en tierras burgalesas cuatro días atrás.

Como entonces, el parón le funcionó a la perfección al técnico. Su defensa cerró los huecos y obligó al Zamora a arriesgar en exceso con el lanzamiento exterior. Y el ataque navero empezó a carburar, con un brillante Adrián Rosales al frente de las operaciones y una circulación mejorada. Prueba de ello es que Dario Ajo anotaría tres goles tempraneros en el pivote. Otras nuevas cartas como Paco Bernabéu y Nico D'Antino fueron entrando en juego y los locales tomaron la iniciativa con un parcial de 9-1.

El Zamora mejoró en ataque, pero un golazo de Rosales, que apunta a estandarte, y dos de Carlos Villagrán mantuvieron la renta al descanso (15-9). Kissilev también aprovechó para exhibir sus latigazos y carácter, deseando una temporada sin lesiones y demostrar lo que tiene dentro. La portería navera dio la talla con la baja de Yeray y el equipo apenas permitió transiciones. En un partido muy cerrado, los dos únicos contraataques del primer tiempo fueron naveros. D'Antino se mostraba fiable desde siete metros, Agus Casado engrasaba su lanzamiento y el Nava le puso una montaña por delante al Zamora con una salida en tromba del vestuario que le separó nueve goles.

Entre la renta y la lesión de Rodrigues, que golpeó enfadado la maldita pista navera y se tuvo que retirar apoyándose en los compañeros, temiendo una grave lesión de rodilla, el encuentro bajó la intensidad y primó la supervivencia. Sánchez sacó alguna parada de mérito, Bruno disfrutó de los espacios y la victoria local no estuvo nunca en duda. Un gol de pillo de Villagrán desde su área y otro de Martins cerraron una abultada cuenta.

Al cuadro Navero le queda un compromiso de entidad en pretemporada ante el Valladolid por la Copa de Castilla y León en dos semanas. Su siguiente encuentro en casa será el arranque de temporada en División de Honor Plata ante el Puerto Sagunto, uno de los favoritos al ascenso directo, el día 15. La previsión es que ese partido sea en la nueva instalación y que el club pueda entrenar allí con antelación. El viejo dejó con Rodrigues su última víctima en una lesión cuyo alcance preocupa al cuerpo técnico. Y así, afición y jugadores se despidieron de aquel viejo pabellón que valió un himno.

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