El Nava cede su título de invicto en Zamora tras un apretado derbi

Alonso Moreno, en una acción ante la defensa del Zamora. /Mariam A. Montesinos
Alonso Moreno, en una acción ante la defensa del Zamora. / Mariam A. Montesinos

Los segovianos remontan un partido muy complicado, tienen bola para ganarlo y lo pierden con un tanto a cuatro segundos

LUIS JAVIER GONZÁLEZSegovia

El Zamora tuvo que rematar varias veces al Viveros Herol Balonmano Nava, que dio lustre con su resiliencia al triunfo rival, el que estrena el casillero de derrotas de los segovianos esta temporada. Los de Dani Gordo pelearon de lo lindo un partido que perdían de cuatro goles a falta de ocho minutos y de tres a falta de cinco. Y llegaron a tener la victoria en su mano en un disparo de Carlos Villagrán. Fue un final alocado que decidieron los locales con un tanto a falta de cuatro segundos. Aun con la derrota, los naveros mantienen la segunda plaza, que da derecho al ascenso directo, con un partido menos.

27 MMT Seguros Zamora

Barrientos, Octavio (3), Sebas (8), Adrián (2), Fer (2), Abalos (2) y Guille (2) - siete inicial-. También jugaron: Dalmau, Jaime (2), Ramiro (3), Iñaki, Petter, Maide (2), Posado y Cubillas (1).

26 Viveros Herol BM Nava

Yeray, Virseda, Casado (6), Andrés Alonso (1), Kisselev (4), Alonso Moreno (5) y Dantino (1) -siete inicial-. También jugaron: Bernabéu (3), Seabra (1), Sánchez, Villagrán (1), Ajo, (2), Llopis (2), Brakocevic y Tavares.

PARCIALES.
2-2, 5-3, 7-5, 9-8, 11-11, 13-12 (descanso) 15-13, 17-16, 20-18, 22-19, 24-22 y 27-26.
árbitros.
Fernández Pérez y Erias Abalde. Excluyeron a los locales Adrián (2), Fer, Abalos y Ramiro.

Acertó Gordo cuando explicaba que el factor cancha hace que el Zamora salga con una marcha más que el rival. Pese a que un buen grupo de aficionados naveros se hizo oír en el pabellón Ángel Nieto y su precioso mural, la atmósfera fue propicia para los locales, con una notable fluidez ofensiva de salida, con Guille, el lateral derecho, abriendo pasillo a los extremos. El chileno Ceballos, máximo anotador del encuentro con ocho goles, canjeó cada invitación, así como sus constantes visitas a siete metros. El Zamora abrió así la primera brecha (8-5) y forzó el tiempo muerto de Gordo.

Los naveros, condicionados por alguna pérdida más de las deseadas, no lograban engrasar sus secuencias y se veían limitados a la precisión en lanzamiento exterior. El tiempo muerto surtió efecto y su ataque empezó a fluir. Dario Ajo, con dos goles seguidos, ofreció soluciones en el pivote y la defensa dio un paso adelante, con una presión que generó dos intercepciones que desembocaron en plácidos contragolpes de Agus Casado y Álvaro Rodrigues, suficientemente recuperado para reaparecer ante el rival que le vio romperse el ligamento lateral de la rodilla en agosto. Todo ello, junto a la aportación de Ernesto Sánchez, con dos intervenciones de mérito, propició un parcial de 5-1 y la única ventaja de la tarde para los visitantes (10-11).

Cuando los colegiados señalaron a los zamoranos las dos primeras exclusiones del partido, pintaba a buen momento para asestar un certero derechazo. No lo aprovechó Nava, que solo anotó un tanto con un lanzamiento desde su campo cuando la segunda de ellas ya se estaba agotando. Otro tiro lejano se encontró con el repliegue a tiempo de Barrientos, que paró un lanzamiento de siete metros a Llopis. Y el Zamora convirtió un momento delicado en una ventaja al descanso (13-12).

El Nava se vio a contracorriente desde entonces y tampoco supo sacar partido de la siguiente exclusión. Emergió entonces la figura de Barrientos para fortificar la portería zamorana mientras sus compañeros circulaban con más comodidad de lo deseado. La grada empezó a calentar la caldera con los cánticos a su guardameta y cuando Gordo paró el partido los locales habrían firmado un 5-1 de parcial y logrado la máxima renta de la contienda (22-18). Necesitaban acelerar la máquina los segovianos, pero no lograban réditos. Y después de que Barrientos le parara un lanzamiento de siete metros a Alonso Moreno, con apenas ocho minutos por jugar y la misma ventaja, todo parecía resuelto.

Gordo: «Hemos perdonado demasiado y eso ante un rival así lo pagas»

El entrenador del Viveros Herol BM Nava, Dani Gordo, fue autocrítico con sus jugadores para poder: «Al final ha sido un derbi competido. Sabíamos que Zamora iba a hacer el mejor partido de la temporada contra nosotros y así ha sido. Durante todo el partido ellos han estado por delante. Es un rival muy serio, que hace bien las cosas, bien entrenado y ha sido un buen encuentro de su portero. En la segunda parte tuvimos acciones que nos han llevado a abrir la defensa un poco más, remontamos el partido y tuvimos bola para ganar. Hemos tenido despistes defensivos y en ataque hemos perdonado en demasía, y cuando juegas ante un rival que en casa se hace grande pues lo pagas. Felicitar a Zamora, a su afición, y también a mis jugadores, que han hecho un partido muy serio».

El técnico del MMT Zamora, Leo Álvarez, se mostró contento con la victoria de su equipo, sobre todo ante la entidad de un rival como el del Nava. Reconoció, además, que sufrió mucho hasta el final: «Ha sido un partido muy igualado, mis jugadores han estado muy bien ante un equipo que no había perdido ni un solo partido en toda la temporada. Creo que ha sido un partido muy completo y espero que nos sirva para coger confianza. Cuando quedaba poco tiempo y vimos que se venían encima llegaron los nervios, pero también porque notamos el cansancio. Pero al final tuvimos la posibilidad de ganar y seguro que nos viene muy bien para seguir creciendo como equipo».

Ahí se agigantó Yeray Lamariano, con varias intervenciones determinantes. Sin apenas margen de error, cada gol de Ceballos tenía tintes decisivos, pero Zamora no gestionó bien una exclusión tras un tanto de Villagrán. Los locales, que ganaban en ese momento por dos goles, vaciaron su portería para paliar la inferioridad. Marc se plantó solo ante la portería, pero Yeray le negó la sonrisa con una estirada portentosa y Agus Casado anotó desde su campo. Acto seguido, misma secuencia; larguero del Zamora y tiro lejano certero del almeriense.

Y Nava tuvo en su mano completar la remontada en un disparo de Villagrán que repelió Barrientos. Magadán adelantó a Zamora a 31 segundos y Casado igualó desde siete metros con 16 por jugar. No se replegaron bien los naveros tras el saque de centro posterior y Jaime, demasiado solo, batió a Yeray. Quedaban cuatro segundos cuando Gordo pidió tiempo y ya no hubo salvación. Cayó Nava en una de las grandes canchas de la categoría, ante un rival que jugó su mejor partido de la temporada. Sin bajar nunca los brazos, y no faltaron motivos. De derrotas así nacen muchas victorias.

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