Otro de los motores del BM Nava

Aficionados del Frente Navaverde, en el lugar que ocupan en el nuevo pabellón./El Norte
Aficionados del Frente Navaverde, en el lugar que ocupan en el nuevo pabellón. / El Norte

La afición del conjunto navero tiene uno de sus máximos exponentes en el Frente Navaverde, que se prepara para vivir el ascenso de su equipo a la Liga Asobal

FERNANDO DE LA CALLENava de la Asunción

No tienen sede, se reúnen en los bares y ni siquiera se han constituido todavía como peña oficial de apoyo al equipo de balonmano de Nava de la Asunción, pero el denominado Frente Navaverde es, desde hace ya varios años, el eje central de la afición navera; una afición que ha llevado en volandas al primer equipo hasta las puertas de la liga Asobal.

«Sí se puede»

Es el grito que más se ha escuchado esta temporada en las gradas del nuevo pabellón. «¡Sí se puede». El Frente Navaverde se ha encargado de popularizarlo entre los cientos de aficionados que llenan cada partido del Viveros Herol BM Nava en casa. Ha sido un año para el recuerdo, un año que muy pocos aficionados al balonmano en Nava olvidarán, «empezamos un poco precavidos después del palo del año pasado, pero a medida que fuimos viendo que se iba ganando, que se iba dejando atrás a los rivales, se vive de una manera muy especial, pensando que vamos hacía algo grande. No somos conscientes todavía del paso que vamos a dar. Es como un sueño que nos va a llevar a estar entre los 16 equipos mejores del balonmano en España», comenta Tinín Villagrán, haciendo balance de la temporada junto a otros seguidores del equipo. «El momento clave fue el día que se ganó al Ciudad Real, ese día fue clave para decir que muy mal se tenía que dar para no ganar la Liga. Nos va a dar pena que se acabe esta temporada, porque se están viviendo cosas tan bonitas. Los sábados venir a ver un partido del balonmano nava, es una fiesta y hay gente que viene a Nava a comer, hacen sus tertulias y luego van a ver el partido. Hay aficionados de muchos pueblos de alrededor y se lo pasan en grande cuando van a algún desplazamiento».

La hinchada navera solo tiene un deseo para este final de liga, «que subamos a Asobal y que se mantenga la categoría y que la gente más joven anime a unirse a nosotros y se lo pase bien disfrutando del balonmano» concluyen.

Sus integrantes ven lejanos ya aquellos primeros partidos animando desde la grada del viejo pabellón. «Empezamos a ir de manera individual, nos empezamos a juntar cuatro o cinco. Un día llevaba uno el bombo, otro el tamboril o una bufanda. Gente de diversos ámbitos, de varias peñas y de otros pueblos como Melque o Íscar y también de varias edades, porque el grupo está abierto a todo el que quiera participar» señalan varios de los componentes de este grupo, que tomó el nombre de Frente Navaverde, «por darle un toque distinto y porque llevara el nombre de algo característico del pueblo» comenta Roberto Aguado, una de las quince personas que componen el 'núcleo duro', aunque en determinados encuentros se pueden juntar hasta 40 hinchas.

Roberto Aguado recuerda como el grupo se creó «cuando se hizo la primera fase de ascenso en Nava, cuando el equipo ascendió de Segunda a Primera división. Al principio, estaba gente más joven, chicos que jugaban al balonmano, luego se fue incorporando más gente. Algunos siguen y otros lo dejaron».

Con el tiempo y las cada vez más frecuentes quedadas, todos los componentes del Frente han ido fortaleciendo su amistad, «tienes más relación con la gente porque, aunque ya nos conocíamos todos, a raíz de hacer el grupo sales a tomar algo juntos, vas de viaje juntos y ahora antes de cada partido que se juega en casa hacemos una comida en grupo» señala Agustín Villagrán, hermano del capitán del equipo navero, para quien este grupo, «es una manera de animar al equipo y a la gente que va a verlo al pabellón. Para que canten, animen y disfruten. Porque si se gana no pasa nada, pero si se pierde la gente se baja».

En todos estos años animando, no siempre han recibido el apoyo de todo el mundo, el público del pabellón reacciona de manera muy variopinta ante esta hinchada navera, «hay de todo, unos que si hacemos mucho ruido, otros que hacemos bien en animar, pero en los últimos partidos hemos conseguido que todo el pabellón anime. Sí que es cierto que en la ubicación que estamos, si te pones de pie para animar, no dejas ver a los de detrás, por eso también hemos tenido que acortar los palos de las banderas, pero un partido sin animación no es lo mismo. En alguno que hemos ido fuera sin el grupo, eso parecía un cementerio» destacan, recordando aquellos años en los que jugadores llegaron a poner dinero de su bolsillo para los primeros gastos del grupo de aficionados. «No estábamos constituidos, ni como peña ni casi como grupo, había que hacer los tifos y la pintura y demás costaba dinero. El primero, lo costearon ellos» recuerdan.

Con la directiva del club, la relación es buena, «este año cuando les hemos dicho que nos echaran una mano, nos la han echado, pero tienen tantas cosas que, si encima les metes una más, es una carga. A veces nos facilitan la adquisición de entradas para los partidos de fuera de Nava, eso sí pagándolas, porque tanto desplazamientos como entradas y demás se costean a escote, entre todos los componentes de la agrupación», añaden. Bombos, tamboril, megáfono y este año hasta un potente altavoz. Los cánticos y la intensidad a la hora de animar han hecho ganarse la fama de dura a la afición navera, sometiendo a una presión añadida a los equipos visitantes.

El público ha acabado aprendiéndose las canciones que inventan y en la grada se anima a todos los jugadores, aunque reconocen que se tiene más predilección por los de la cantera, «pero se tienen cánticos preparados para casi todos los jugadores. Este año que ha venido el italiano, ya tiene su canción. Y creo que lo agradecen» comenta Roberto Aguado, destacando también como el trato personal con los jugadores también es muy bueno, especialmente con los que residen en el pueblo, «cuando acaban los partidos, les esperamos en el bar, ellos salen y el trato es muy cercano» comenta Tinín Villagrán mientras señala cómo algún jugador ya les ha preguntado si sacarán el tractor si ganan y suben Asobal, «lo han visto otras veces y les hace ilusión, así que se seguirá la tradición, se sacará el tractor de Borja y todos los jugadores subirán al remolque y un recorrido por las calles, porque no nos da el presupuesto para un autobús descapotable. Y los jugadores, claro está, acabarán en el Caño del Obispo».

Para la próxima temporada, ya tiene planes, «Tenemos previsto constituirnos oficialmente como peña, porque a partir de ahí tendremos más ventajas para hacer cosas, conseguir entradas y ser la primera peña oficial del BM Nava. A raíz de ahí, empezar a funcionar organizando los desplazamientos a los partidos que se decidan, buscar entradas y echar una mano a la directiva siendo los canalizadores de la afición. Haremos unas camisetas para la nueva temporada. Y estaremos abiertos a toda la gente que quiera entrar, de cualquier edad, sexo y condición religiosa o política y no solo de Nava, porque nuestro objetivo, es crear buen rollo y hacer amigos a través del balonmano» concluye Aguado.