Balonmano

Miguel Camino, perseguido por la mala suerte en forma de lesiones

Miguel Camino penetra para lanzar obstaculizado por Mario López. /A. Mingueza
Miguel Camino penetra para lanzar obstaculizado por Mario López. / A. Mingueza

El extremo del Recoletas, recuprado de una fractura en un dedo, se retiró ante el Ademar por problemas en la rodilla

Miguel Ángel Pindado
MIGUEL ÁNGEL PINDADOValladolid

El Recoletas Atlético celebró en la pista por todo lo alto su triunfo ante el Ademar. La plantilla se fundió con César bajo los palos de la portería para festejar un triunfo que la afición vallisoletana al balonmano no había vivido desde hace cinco años. Pero no todos los jugadores del Recoletas Atlético pudieron unirse a esa piña efervescente de alegría. Miguel Camino se levantó del banquillo en intentó acercarse a sus compañeros, pero ante la euforia que demostraban optó por mantenerse a cierta distancia. Y es que minutos antes, Miguel Camino tuvo que tomar el camino del banquillo debido a los problemas en su rodilla derecha. «Quise ir a festejar con ellos el triunfo, pero estaban botando y saltando porque no era para menos, y quise evitar que en esa euforia saltaran encima de mí. No pudo celebrarlo como ellos pero por supuesto que lo disfruté como los demás», comenta Miguel Camino.

El extremo diestro relata cómo sufrió esa lesión que le obligó a abandonar la cancha. «Fue en una jugada en la que provoqué un penalti y al levantarme me di cuenta de que algo no iba bien en la rodilla derecha. Intenté seguir, pero me fue imposible porque notaba la inestabilidad en la pierna y me temía lo peor. Lo cierto es que no sentí el latigazo de la vez anterior, por lo que en cierto modo estaba más confiado y por eso no quise forzar en absoluto», comenta Miguel Camino, que llegó al Recoletas justo después de superar una grave lesión de ligamentos cruzados que se produjo en la rodilla izquierda durante su militancia en el BMZamora. «Solo pensar en que podía repetirse, ya me entran escalofríos», añade el joven vallisoletano.

Menisco, a falta de pruebas

Tras la primera exploración en el vestuario, todo apuntaba a que podría tratarse de algo de menisco. «Las pruebas que me hicieron en el vestuario parecían indicar que es alguna lesión de menisco y no de ligamentos, pero siempre hay que tener mucha cautela con estas cuestiones. No hay nada mejor que una resonancia. El lunes acudiré al traumatólogo y ya tendremos un diagnóstico más preciso», afirmó Miguel Camino, que no quiere lanzar las campanas al vuelo. Lo cierto es que en caso de una leve lesión de menisco, quizás solo se perdería el mes que falta de competición, pero el extremo considera que ha tenido mala suerte con las lesiones. «Tras las Navidades, la fractura de un dedo me dejó sin poder competir hasta el partido del Ademar y ahora, justo cuando volvía a estar entre los convocados, surge esta lesión», comenta un desolado, pero optimista Miguel Camino. «Si solo es algo de menisco, estaré disponible para empezar la próxima pretemporada».

En este sentido, el extremo diestro aún no ha renovado, pero todo hace indicar que lo hará en breve. «Mi intención es continuar en el Recoletas. Creo que no hay nada más bonito que jugar en tu tierra y ante tu afición. Estamos en contacto con el club y espero seguir defendiendo esta camiseta».

Respecto al glorioso partido del viernes con la histórica victoria sobre el Ademar León, Camino señaló que «el equipo jugó un partido muy completo en todas las facetas y sobre todo muy regular, sin los altibajos que nos han condenado en otras ocasiones. Hicimos sesenta minutos de muy buen balonmano y ante un rival de entidad como es el Ademar».