Los guerreros naveros, uno a uno

Los jugadores del Cisne hacen pasillo al BM Nava en el último partido de Liga./Antonio de Torre
Los jugadores del Cisne hacen pasillo al BM Nava en el último partido de Liga. / Antonio de Torre

Trabajo, compromiso y unidad han sido algunas de las claves de una temporada inolvidable para el Viveros Herol BM Nava

Fernando Arconada
FERNANDO ARCONADASegovia

Trabajo, constancia, esfuerzo, solidaridad... Son muchas las claves de una temporada inolvidable la que ha protagonizado el Viveros Herol BM Nava, con el campeonato de la División de Honor Plata masculina y el ascenso a Liga Asobal. Todavía hay quien se pellizca, algo inimaginable para una localidad de unos 3.000 habitantes que figura ya en el mapa del balonmano nacional: Nava de la Asunción. No, no es un sueño.

Los nombres

Carlos Colomer: La lesión de su compañero Lamariano le ha permitido tener minutos en la portería. Y ha cumplido con creces.

Francisco Javier Bernabéu: Una de las caras nuevas de esta temporada. Lesionado, no ha podido estar en esta recta final del campeonato.

Álvaro Rodrigues: El portugués, todo un seguro en defensa.

Agustín Casado: Calidad e inteligencia. Máximo realizador del equipo y el tercero esta temporada en la categoría.

Bruno Vírseda: Encarna los valores del conjunto navero.

Darío Ajo Villarraso: Compromiso al servicio de su club.

Nicola D'Antino. Otra de las caras nuevas. Ha crecido mucho como jugador.

Ernesto Sánchez: Una garantía en la portería. Colosal.

Carlos Villagrán: La experiencia es un grado. El motor tiene todavía combustible.

Darío Ajo Martín: Ha estado a la altura siempre que se le ha necesitado.

Andrés Alonso Polo: Ha destacado por su capacidad de lucha y entrega.

Antonio Llopis: Ha terminado la temporada en un gran momento de forma. Polivalente, se ha sabido adaptar a las situaciones.

Yeray Lamariano: Junto con su compañero Ernesto ha formado la mejor pareja de porteros de la categoría. Lástima que se perdiera por lesión la recta final del campeonato.

Adrián Rosales: El fichaje de la temporada para el BM Nava se lesionó de gravedad en un partido de Copa. Se espera que sea un gran refuerzo para Asobal.

Tomislav Brakocevic: Es uno de los que no va a seguir la próxima temporada. Ha cumplido con creces hasta el final.

Oleg Kisselev: Volvió con fuerza tras superar una grave lesión. Es uno de los más queridos por la afición navera.

Alonso Moreno: Tampoco va a seguir la próxima temporada. Alto grado de compromiso hasta el último partido.

Filipe Martins: El portugués también ha terminado con fuerza la temporada. Tampoco va a seguir. Ha sudado la camiseta.

Ángel Pescador: Joven valor de la cantera, ha entrado en alguna convocatoria.

Óscar Marugán: Todo un gran futuro por delante. Uno de los nombres a tener en cuenta.

Javier Gómez Prados: No olvidará el gol que marcó al Cisne en el último partido de Liga.

Pablo Rodríguez: Empezó con el primer equipo y después jugó con el de Segunda.

Dani Gordo. Entrenador. El arquitecto del proyecto. Tiene las ideas muy claras. «Si hemos llegado a la Asobal es para quedarnos».

Otra de las palabras de la temporada ha sido la unidad. El equipo que han formado los jugadores, el cuerpo técnico, entrenador, segundo entrenador, oficiales, médico, presidente, directivos, simpatizantes y vecinos. Todos impregnados de ese gen de navero, digno de estudio también por los sociólogos. Un equipo que también ha logrado superar la adversidad de las lesiones (ha terminado la campaña hasta con cuatro jugadores en la grada). Pero si faltaba uno (daba igual el nombre), ahí estaba otro; todos juntos, sin cejar en su empeño.

Muchos de los jugadores, dentro de su faceta profesional, compaginan sus estudios con los entrenamientos. Los de Nava, con sus ocupaciones laborales, como Darío Ajo (el extremo), que trabaja en una sala de arquitectura en Segovia. Entra bien pronto por la mañana a su trabajo, sale y no falta a los entrenamientos y al día siguiente, vuelta al trabajo. Darío Ajo, el pivote, trabaja de profesor en la escuela de capataces forestales de Coca; Carlos Villagrán tiene una carpintería y Bruno Vírseda es operario en una empresa de plásticos.

La historia del ascenso comenzó a fraguarse en el 'play off' de la temporada pasada, disputada en el pabellón Pedro Delgado (entonces el viejo pabellón no reunía las condiciones necesarias). Había ganado al Alarcos Ciudad Real y en el decisivo partido, falló, perdiendo y diciendo adiós al ascenso por un gol frente al Sinfín (24-25). El técnico Dani Gordo todavía recuerda las palabras del que era entonces su segundo entrenador, Alberto Camino, en las que ya apuntó lo que podía pasar. El propio técnico en la posterior rueda de prensa apuntó que esa decepción iba a suponer volver con más fuerza. Tenía claro el objetivo y el camino a seguir.

Y lo hizo. Tocó trabajar duro para seguir creciendo, esa era la principal intención. Llegaron nuevas caras, como la de Adrián Rosales, el italiano Nicola D'Antino y Francisco Bernabéu, para completar una plantilla ya consolidada, con el regreso de Darío Ajo Villarraso.

Otro refuerzo importante ha sido el traslado al nuevo pabellón. Nadie olvida el frontón, ni lo que ha supuesto en la historia, pero el nuevo ha permitido una serie de rutinas que han mejorado la calidad de los entrenamientos. Y casi también pulveriza los registros como local.

Y así, un 15 de septiembre, en medio de las fiestas del municipio navero, empezó la temporada con una victoria frente al Fertiberia Puerto Sagunto (33-26). Dejó claras sus intenciones desde el principio y con ese planteamiento ya manido del partido a partido fue poco a poco convirtiéndose en la referencia, liderando la División de Honor Plata masculina, hasta que el pasado 27 de abril, llegó el delirio. El Viveros Herol cayó en la pista del Atlético Novás (32-28), pero logró el ascenso a Asobal porque el Santoña, colista, subió la apuesta ganando en Ciudad Real (25-27).

A partir de ahí, se apretó la agenda del conjunto navero, con multitud de compromisos. Y después de tres derrotas consecutivas, despidieron el brillante curso con una última victoria que puso la guinda al día festivo que se vivió en Nava de la Asunción. Pero la historia no termina. El siguiente capítulo será en Asobal. El club navero ya ha anunciado los primeros movimientos del nuevo proyecto, con las bajas de Tomislav Brakocevic, Filipe Martins y Alonso Moreno, con un compromiso inquebrantable hasta el final.