Balonmano

Roberto García Parrondo: «Elegí Egipto porque me atrae el reto de la Olimpiada y el Mundial»

Roberto García Parrondo, en un partido con el Vardar. /Agencias
Roberto García Parrondo, en un partido con el Vardar. / Agencias

Superó los graves problemas en el Vardar y se proclamó campeón de Europa, pero ahora cambia el reto continental por la selección egipcia

Miguel Ángel Pindado
MIGUEL ÁNGEL PINDADOValladolid

Despegó en Huerta del Rey como jugador y junto a Raúl y Davis creció como técnico en Macedonia. Cogió un Vardar plagado de problemas internos y supo unir a la plantilla a través del trabajo diario y el balonmano hasta llevarlo al título europeo, el segundo del club en tres años.

–Un adjetivo a la temporada.

–Me vienen muchos. Espectacular, increíble y maravillosa. Siempre hay favoritos y nosotros, a priori, con problemas para confeccionar la plantilla, nos planteamos trabajar día a día y superar pequeñas metas.

–El partido de cuartos ante el Pick Szegedy la remontada ante el Barcelona fueron decisivos.

–Primero había que hacer una buena liga regular, colocarte bien para octavos. El cruce de cuartos es decisivo porque te lleva a la Final Four. Nos salieron dos partidos muy buenos, confiamos en nosotros y lo superamos. En la Final Four, ante el Barça, les dije a los jugadores en el descanso que la ventaja de siete goles no era real, que estábamos jugando bien y que si rebajábamos la diferencia a 3-4 goles podríamos ganar. Yasí fue. Creímos y ganamos.

–¿Cómo fue capaz de unir a una plantilla en plena crisis del club?

–Hablando con los jugadores y exponiéndoles los hechos. Elegimos dedicarnos a jugar, a demostrar que éramos un equipo ganador, a trabajar más que nunca sin fijarnos metas muy lejanas. Poco a poco fuimos cogiendo confianza en nuestras posibilidades.

–Contaban con el pivote Kristopan, que marca diferencias.

–Para mí sí que es decisivo, pero también otros jugadores, en otras demarcaciones también han resultado igualmente decisivos.

–Y a mitad de temporada eligió la selección de Egipto.

–Me llamaron y me hicieron una oferta. Era otra forma de afrontar el balonmano, la competición. Van a jugar un Campeonato de África en enero, después está la Olimpiada de Tokio y por último el Mundial en Egipto en 2021. Eran tres retos muy sugerentes, especialmente la Olimpiada. Y no lo dudé.

–Es un cambio drástico.

–Menos de lo que parece, porque vamos a entrenar todas las semanas. Cierto es que no tienes la tensión de la competición liguera o de 'Champions', pero el reto me parecía muy atractivo, precisamente por el cambio de mentalidad, de cultura... Me gusta adaptarme, iré con mi mujer Mamen y mis hijas Ainhoa y Leire, y espero aprender pronto el idioma.

–¿Volverá a entrenar en Europa?

–Supongo que sí. Ya veré en un par de años. Ahora me apetecía cambiar.

–Y le ha dejado el puesto a Pisonero con un listón muy alto...

–España cuenta con muy buenos entrenadores y están de moda porque aparte del juego les acompañan los resultados. Le deseo la mejor de las suertes. La gente de Vardar le va a ayudar y es un orgullo entrenar al campeón de Europa.