Una despedida a lo grande

Jugadores del BM Nava aplauden a su afición./Antonio de Torre
Jugadores del BM Nava aplauden a su afición. / Antonio de Torre

El Viveros Herol BM Nava recibe el título de campeón y cierra de forma brillante una histórica temporada

Fernando Arconada
FERNANDO ARCONADASegovia

Será otra de las fechas recordadas con una sonrisa de satisfacción en Nava de la Asunción con el paso del tiempo. Este sábado ha sido otro día de esos especiales en el particular calendario del Viveros Herol BM Nava. El pasado domingo 28 de abril, el equipo, la afición y el pueblo ya tuvieron la oportunidad de celebrar el ascenso a Asobal; un 18 de mayo fue otra jornada de celebración, con varias actividades que ya estaban previstas y que tuvieron que ser aplazadas en su día debido al mal tiempo. Qué mejor manera que retomar la iniciativa coincidiendo con el último partido de la temporada para el conjunto navero en la División de Honor Plata masculina. Otra demostración más de ese sentimiento de orgullo que impregna la localidad. De orgullo y también de unidad.

Un final feliz con victoria frente al Cisne

Venía de tres derrotas consecutivas y en un día tan señalado, con tanta celebración, el campeón de la División de Honor de Plata no quería más sorpresas. la intención era decir adiós a la categoría (la próxima temporada ya estará en Asobal) de la mejor manera. Y qué mejor manera que venciendo con claridad al Cisne Colegio Los Sauces (32-24) en el último partido en la División de Honor Plata.

Eso sí, los inicios no invitaban precisamente al optimismo. El conjunto gallego comenzó marcando (0-2) y alguno ya pensaba que tanta celebración no podía ser buena. Cisne mandaba en el marcador en esos primeros diez minutos (3-4 y 4-5 en los parciales) y obligó al técnico Dani Gordo a tener que solicitar un tiempo muerto en el minuto 9. A partir de ese minuto 10, el conjunto navero recondujo la situación.

Ernesto se afianzaba en la portería (después lo haría Carlos Colomer) y la defensa de los locales hacía el resto. D'Antino, que sigue creciendo como jugador, anotó el empate a cinco y Brakocevic puso en ventaja al Viveros Herol (6-5), una ventaja que ya no iba a abandonar durante todo el encuentro. Hasta en inferioridad (tras una exclusión de Álvaro Rodrigues muy protestada), el conjunto navero supo mantener su firmeza y poco a poco fue aumentando esa renta hasta llegar al descanso con una ventaja de siete goles (17-10).

En la segunda parte, el conjunto que entrena Dani Gordo salió más concentrado. Agus Casado (autor de cinco goles al término del partido, los mismos que Antonio Llopis y Oleg Kisselev) abrió el marcador en esta fase para irse con una clara ventaja de diez goles (24-14), esa renta que suele dar que pensar a los que van perdiendo, incluso llegó a ser de once (25-14) y aunque Cisne trataba de mantener el tipo, y que no el partido no se le fuera de las manos, los naveros no estaban dispuestos a llevarse otro disgusto.

El campeón se mantuvo en su sitio, sin dar opciones al Cisne, incapaz de frenar el juego ofensivo de los naveros y topándose con un gran Ernesto, todos terminaron tan contentos. El equipo, por una temporada histórica, y un broche final de oro;la afición, por disfrutar con la victoria de su equipo (y de los éxitos), los que no van a seguir (Brakocevic, Martins y Alonso Moreno, por despedirse satisfechos);los menos habituales en el equipo, porque han tenido su aportación, incluyendo al juvenil Javier Gómez Prados, que marcó un gran gol.

¿Qué puede hacer uno en un sábado de mayo? Una excursión con la familia, una jornada de paseo, una tarde cine, un día de lectura para coger ese libro que lleva días llamando desde la estantería, pasar un trato con los amigos, comentando la jornada deportiva... No era el único; había otro buen plan para disfrutar con un estilo propio, el de Nava, y cargado de actividades. No hacía falta poner ninguna excusa para no salir ayer.

¿Qué hacía falta? Una camiseta azul (el color de la camiseta conmemorativa del ascenso), ese ticket necesario para la paella, una mesa y sillas de campings para estar cómodos... Pero sobre todo, el requisito más importante, ganas de disfrutar y pasarlo bien. Desde por la mañana, con atracciones para los más pequeños y con ese acto de firma de autógrafos y camisetas por parte de los jugadores, dejando imágenes propias de otras grandes estrellas del deporte. A su manera, a su estilo, ya lo son. También por la tarde, con esa paellada;qué mejor manera de coger fuerzas, que la tarde prometía más emociones en otros escenarios.

Primero, en la calle. Junto a a la placa de la calle Avenida del Balonmano Nava se inauguró otra dedicada al ascenso del Viveros Herol BM Nava a Asobal. Y como iba de placas, también se descubrió otra dentro del pabellón Guerrer@s Naver@s, conmemorativa del ascenso, pero con los componentes de la plantilla, acto que contó con la presencia de autoridades políticas locales, regionales, y con la presencia de la subdelegada del Gobierno, Lirio Martín, y de Mariano Soriano Lacambra, director general de Deportes del Consejo Superior de Deportes.

Poco a poco se acercaba la hora del partido, con animación por las calles, charanga incluida, con la afición acercándose al pabellón (prácticamente lleno media hora antes de empezar el último partido de Liga). Si el equipo es de Asobal, su afición también; todo un ejemplo de lo que es animar a un equipo. Un club, un pueblo, una afición. Y si encima gana el equipo y recibe el título de campeón de Liga, mejor que mejor.

Nava vive con pasión el deporte. No había más que mirar a la pista durante el descanso del encuentro. El club navero quiso tener un detalle también con el equipo femenino de pádel, por su ascenso, y a los diferentes equipos provinciales del Sporting Nava (provincial infantil; primera provincial cadete y segunda provincial infantil). Y cómo no, con sus equipos de balonmano (cadete femenino, cadete masculino, infantil femenino, el juvenil masculino, campeón de Castilla y León y el campeón de la Segunda División masculina).

Tras el partido, y como manda la tradición, recorrido por las calles en remolque, ya con el trofeo de campeón en su poder, y recepción en el Ayuntamiento. Tanto desgaste requería de unos buenos bocadillos, antes de afrontar la parte final, con el concierto a cargo de La Banda de los Mansos (antes Los Lebreles, autores del himno) y de Los Skull.