El Balonmano Nava jugará su séptima fase de ascenso en diez años

La plantilla del Nava aplaude a su afición durante la última fase de ascenso que disputó, en 2015 en Santander./El Norte
La plantilla del Nava aplaude a su afición durante la última fase de ascenso que disputó, en 2015 en Santander. / El Norte

El equipo segoviano puede pasar de la cuarta a la máxima categoría en 3.318 días

QUIQUE YUSTESegovia

El próximo domingo se cumplirán nueve años y un mes desde el ascenso del Balonmano Nava (por aquel entonces Balonmano Nava Caja Segovia) a Primera División Nacional (tercera categoría del balonmano español). En una semana, 3.318 días después de aquella primera gran gesta del club de Nava de la Asunción, los guerreros naveros pueden desembarcar en Asobal para completar un decenio de constante progresión, tanto deportivo como institucional, en el que también ha sido necesario superar grandes decepciones. Y es que a pesar de vivir los mejores momentos de sus más de cuarenta años de historia, el Balonmano Nava también ha aprendido en este tiempo a levantarse tras un duro golpe.

La imparable progresión de los naveros tuvo su primera gran alegría el primer fin de semana de mayo de 2009. El viejo polideportivo de Nava de la Asunción acogió la fase de ascenso a Primera Nacional, en la que el equipo de un pueblo de apenas 3.000 habitantes, dirigido por Alberto Vázquez, lograba subir a la tercera categoría del balonmano nacional en una hazaña que por aquel entonces parecía difícil de superar. Pero nada más lejos de la realidad. La temporada siguiente, la de su debut en Primera Nacional, los guerreros naveros, dirigidos por Álvaro Senovilla, dieron el primer aviso de su enorme ambición logrando clasificarse para una fase de ascenso a División de Honor Plata disputada en Badajoz en la que los segovianos pagaron caro su inexperiencia.

Pero al año siguiente volvieron con más fuerza, ganándose el derecho a organizar la fase de ascenso en el Pedro Delgado. Pero aquel fin de semana de mayo del 2011, en el que a los naveros les valía perder por hasta cinco goles frente al Puente Genil, una derrota por 21-35 dejó a los de Nava con su primera gran decepción. No sería la única, ya que en la temporada 2011-2012 volvieron a la carga, organizando de nuevo la fase de ascenso en el mismo escenario. Esta vez estuvieron más cerca del ascenso. En concreto, a un solo gol (perdieron por 23-24 frente al BM La Roca cuando valía el empate).

El siguiente curso el Balonmano Nava no consiguió pelear por el ascenso. Fue un paso hacia atrás para coger impulso, porque en mayo de 2014, en su cuarto intento de asaltar División de Honor Plata, lograron el codiciado ascenso en la localidad pontevedra de El Rosal. El Nava ya estaba en Plata, pero ni mucho menos se conformó con ello. En su primera temporada en la categoría fueron el equipo revelación, luchando por un ascenso a Asobal en Santander para el que tuvieron pocas opciones. Tras el debut, llegaron dos temporadas de sufrimiento para mantener la categoría (y para volver a coger impulso) de cara a un nuevo intento de alcanzar la cima del balonmano nacional. Éste tendrá lugar el próximo fin de semana, en un pabellón Pedro Delgado que ya ha visto llorar de tristeza a los guerreros naveros en dos ocasiones (2011 y 2012), pero que confía en que a la tercera sea la vencida y el Balonmano Nava, en su segunda casa, pueda adquirir una plaza entre los más grandes del balonmano nacional.

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