Balonmano

El Atlético Valladolid vuelve al trabajo ilusionado con Dourte

Miguel Camino y Rubén Rio en el primer entrenamiento de la pretemporada. /Rodrigo Jiménez
Miguel Camino y Rubén Rio en el primer entrenamiento de la pretemporada. / Rodrigo Jiménez

El equipo dirigido este año por Óscar Ollero comienza la pretemporada con el objetivo de superar el puesto del año pasado

ENRIQUE IBÁÑEZ HUERTAValladolid

El Recoletas Atlético Valladolid ha vuelto a los entrenamientos. Los gladiadores, este año, de Óscar Ollero regresaron de sus vacaciones con una doble sesión de trabajo ayer: por la mañana a las 10:00 horas y otro a las 19:45 en Huerta del Rey.

Para el comienzo de la pretemporada el equipo contó con la plantilla al completo, salvo la excepción del recién llegado, el francés, Robin Doure, procedente del Paris Saint Germain, que se encuentra de descanso tras ganar el mundial júnior en Galicia. Sobre el galo recaen gran parte de las ilusiones de este equipo. «La altura es fundamental en este deporte, y tener a este jugador va a ser vital para abrir las defensas» analizó Óscar Olledo respecto a la influencia que tendrá en el juego el pivote.

El capitán del Recoletas, Diego Camino, destacó las características de Robin: «es un jugador diferente a lo que habíamos visto con Abel, pero no podemos cargarle de presión desde el primer momento».

El primer día de una nueva temporada que el presidente del equipo, Mario Árranz Pastor, ve con mucho optimismo y de la que tiene claro cuales serán los objetivos para el equipo. «Somos conscientes de que somos un equipo modesto, pero queremos repetir lo que conseguimos en el último año y volver a recuperar la final a ocho de la Copa del Rey».

El frente abierto explicó el presidente son las cuentas, «cada año nos cuesta más llegar, muchos patrocinadores se quedan por el camino». El objetivo reside en aumentar un 5% los presupuestos, pero como señala el presidente «la clave reside en el número de abonados».

El equipo cambia de líder, pero no de esencia, y la llegada de Óscar Olledo no rompe la línea impuesta por David Pisonero. Pero eso no significa que el nuevo entrenador no quiera dejar su marca en el equipo. «Quiero una plantilla con garra, intentar que la afición vea que luchamos todos los partidos». Un nuevo cambio de entrenador, pero con un grupo que se mantiene. «No cambiamos la forma de actuar, tenemos un bloque unido y formado. La metodología de trabajo no va a cambiar, va a ser una etapa de continuismo».