El Nava somete al Atlético Valladolid

David Fernández realiza un lanzamiento durante el partido. /
David Fernández realiza un lanzamiento durante el partido.

El equipo de Álvaro Senovilla, con un descomunal Yeray Lamariano, se impone con claridad frente al conjunto vallisoletano

NACHO SÁEZnava de la asunción

El pez chico se comió al grande y el Viveros Herol Nava estrenó 2015 con una victoria. Endosó al Atlético Valladolid su tercera derrota de la temporada en otro vibrante partido de los de Álvaro Senovilla. Recibían al segundo, que llegaba con la vitola de ser uno de los favoritos al ascenso, pero anularon sus virtudes y el Atlético Valladolid acabó impotente ante el despliegue defensivo de un Nava que además contó con un Yeray Lamariano inabordable.

Se salió el portero vasco ante sus excompañeros, protagonista con una actuación espectacular que le convirtió en uno de los principales artífices de la clara victoria conseguida por el conjunto navero. Un triunfo que no admitió discusión salvo en un breve lapso de tiempo en el segundo periodo en el que el Atlético Valladolid pareció ponerse a los mandos del partido. Pero fue un espejismo. No tuvo su día el equipo que entrena Nacho González, que ni siquiera echó mano de su último fichaje Julián Raspero, suplente todo el partido.

21 Viveros Herol Nava

Yeray Lamariano, Simón, David Fernández (7), Ismael Villagrán (1), Jesús de la Hera (2), Bruno Vírseda (1) y Nico López (2) -equipo inicial-. También jugaron: Carlos Villagrán (4), Alberto Camino (3), Carlos Domínguez, Darío Ajo (1).

17 Atlético Valladolid

Rey, Alfonso de la Rubia, Fernando Hernández (9), Roberto Turrado (1), Gonzalo Matías (2), Grossi (1) y Egea (2) -equipo inicial-. También jugaron: Dani Pérez, Ávila (1) y Roberto Pérez (1).

parciales
1-0, 3-2, 4-3, 6-4, 7-5, 9-7 -descanso-; 10-9, 12-12, 13-14, 17-14, 19-14, 21-17 -final-.

El conjunto vallisoletano compareció sin su portero César Pérez, como se había pronosticado que podía suceder, aunque no fue por ahí por donde se descosió. Desde el principio tuvo muchísimos problemas para descerrajar la portería defendida por Yeray Lamariano. A pesar de que ninguno de los dos equipos había salido con la intención de imponer un ritmo de partido alto predominaba el respeto, pronto se comprobó que era el Nava el que se movía más cómodo en las aguas que planteaba el choque. David Fernández, que según desveló después su entrenador tuvo que jugar con fiebre, comandó los primeros ataques. Sin embargo, el que más marcó la diferencia, ya desde ese momento, fue Yeray Lamariano, que comenzó su recital de paradas. Interfirió de forma decisiva desde el principio en la propuesta de un Atlético Valladolid que perdió muchísimos balones y que dejó pasar numerosos ataques sin anotar.

Estaba demasiado acelerado e impreciso el equipo vallisoletano, que además no encontraba a Roberto Pérez para buscar lanzamientos. El 21 estuvo muy apagado. Por eso, no extrañó que su entrenador le sentase mediado el primer tiempo en busca de otras soluciones. Sin embargo, las únicas válvulas de escape para el Atlético Valladolid eran Fernando Hernández y su portero, Rey. El primero se mostraba como el único capaz de desequilibrar la defensa navera, mientras que el guardameta evitó que la sangría en el marcador fuera mayor al descanso. Minimizó los daños.

Carlos Domínguez

En cambio, a medida que pasaban los minutos, el Nava se encontraba más fuerte. Fue entrando en calor y acabó alcanzando un nivel altísimo de intensidad defensiva en el primer tiempo. Brilló en esta faceta especialmente Carlos Domínguez, a pesar de una exclusión, pero todo el equipo estuvo muy centrado en su labor. El nivel de confianza iba en aumento en los de Álvaro Senovilla, incluso a pesar de que desaprovechó varios ataques que le hubieran concedido una ventaja mayor al descanso que el 9-7 que se llevó al vestuario. Tampoco sacó de punto a los naveros la ausencia de Alberto García, que no pudo jugar, o el hecho de que Simón arrastrara un esguince de tobillo desde el entrenamiento de este jueves.

Cuando se volvió a alzar el telón tras el descanso, dejó escapar vivo al Atlético Valladolid, que se encontraba en inferioridad numérica. El equipo vallisoletano consiguió un parcial de 0-2 y se vino arriba como nunca antes en el partido. Por fin pareció el equipo grande que se le supone, pero de nuevo en ese momento chocó con Yeray Lamariano, que cortó de raíz su reacción.

Los de Nacho González se quejaron también del criterio arbitral, aunque la razón principal de su desgracia estuvo en la incomensurable actuación del portero vasco. También en la irrupción de Carlos Villagrán y Alberto Camino, que lideraron al Nava en la segunda parte. El primero anotó esos tantos de raza que tanto agradece su equipo cuando lo está pasando mal, y Camino dio un recital de balonmano en el momento clave del choque. A falta de cuatro minutos para el final, el marcador era de 19-15, pero el Nava estaba en inferioridad por una exclusión precisamente de Camino. El Atlético Valladolid lo intentó, pero se chocó por enésima vez con el guardameta del Nava. Partidazo el suyo y el de todo el Nava, que se sitúa en puestos de play off de ascenso a Liga Asobal a una jornada para que acabe la primera vuelta. Grandioso una vez más el equipo de Álvaro Senovilla.