Cuando tres campeones del mundo jugaron en Palencia

Juanpe trata de superar la defensa de un joven Rabaseda durante la temporada 2007-2008./M. de la Fuente
Juanpe trata de superar la defensa de un joven Rabaseda durante la temporada 2007-2008. / M. de la Fuente

Rabaseda, Oriola y Pau Ribas han pasado por la pista del Pabellón Municipal para enfrentarse al equipo morado

LÍA Z. LORENZOPalencia

La selección española de baloncesto acaba de proclamarse campeona del mundo de baloncesto y entre los jugadores tres nombres resuenan en los oídos de los aficionados al Palencia Baloncesto. Son Xavi Rabaseda, Pierre Oriola y Pau Ribas. Ellos pisaron la pista del Pabellón Municipal para enfrentarse al equipo morado antes de dar el gran salto a la ACB y a la selección de baloncesto.

Uno de los jugadores que más ha sorprendido durante el Mundial ha sido Pierre Oriola, que a sus 26 años ya puede decir que formó parte del quinteto titular que le ganó a la Argentina de Scola el oro. El catalán, que milita en las filas del FC Barcelona de Pesic, pisó suelo palentino con el Força Lleida durante la temporada regular, pero también en los cuartos de final del 'play-off' de la campaña 2012-2013. Los palentinos se impusieron en aquella ocasión en la que Pierre Oriola tenía un compañero muy especial. Porque el base de aquel equipo era Dani Rodríguez, ahora en las filas moradas. Y entre ellos enseguida saltaron las buenas sensaciones. «Era un chico muy joven que tenía muchas ganas de mejorar. Entre nosotros siempre hubo muy buen rollo y todavía tenemos contacto. Hablamos por Whatsapp para saber cómo nos va la vida y le felicité cuando acabó la final porque es increíble todo lo que ha hecho. Me contestó el lunes por la mañana porque supongo que el domingo por la noche tenía mucho que celebrar», señala entre risas un Dani Rodríguez que recuerda los primeros pasos del ala-pívot catalán.

«Siempre ha sido muy buen chico, muy trabajador. Era su mejor virtud, su capacidad de trabajo, las ganas que tenía siempre de mejorar. Acabó jugando muy bien, mucho mejor que cuando llegó», rememora el actual jugador morado. Y es que tras su paso por Lleida y por Huesca en la LEB Oro, Oriola tuvo su gran oportunidad en la ACB de la mano del CB Sevilla. Luego llegaría la liga con el Valencia Basket y el FC Barcelona.

«Cuando le conocí veías que tenía base para llegar lejos, pero en aquel momento ninguno pensábamos que llegaría a jugar en el Barcelona. Estaba claro que podía esta arriba, pelear en la ACB. Pero claro, era muy difícil pensar que iba a ser campeón del mundo. Se lo merece porque como ya he comentado antes, siempre ha sido muy trabajador, ha tenido interés por seguir creciendo y por eso ha conseguido todo lo que tiene», explica Dani Rodríguez. En aquel Força Lleida también militaba la tercera pata del grupo de Whatsapp con el que Oriola y Dani aún mantienen la relación. Es Miquel Feliu, otro viejo conocido de la afición morada y el tercero de un grupo que se creó en Lleida y que ha resistido el paso del tiempo. «Hicimos buenas migas desde el primer momento y como siempre nos hemos llevado bien mantenemos el contacto», expone Dani García.

Porque el Pabellón Municipal ha visto pasar por sus pistas a algunos de los grandes nombres del baloncesto nacional. Incluso cuando el equipo palentino estaba en LEB Plata. Entonces se pudo ver a Pau Ribas, todo un portento físico con solo 19 años, con el CB Prat justo un año después de debutar en la ACB con el Joventut. En aquella época el palentino Juanpe militaba en las filas moradas, aunque los recuerdos más nítidos del actual jugador del Filipenses en la EBA datan de muchos años atrás. De cuando era un juvenil. «He jugado contra muchos de los que ahora son campeones del mundo en la liga sub 20», recuerda el palentino que entonces jugaba la liga de filiales de equipos ACB con el ya desaparecido Fórum de Valladolid. «Fue durante mi última etapa júnior y los dos primeros años sénior y allí me enfrenté a algunos de los mejores jugadores de ahora. Pero entonces no lo sabía», bromea el palentino. Aunque sí se acuerda del impacto que tenía Ricky Rubio que entonces ya había debutado con el Joventut en la ACB.

«Se le veía que iba a llegar lejos. Jugaba muy bien, era muy rápido, muy listo, aunque entonces le fallaba un poco el tiro. Luego ha mejorado y ha confirmado con su carrera que tenía algo especial. Y también recuerdo claramente a Pau Ribas, que era un tirador espectacular, con una increíble capacidad anotadora. Si entonces me hubieran preguntado habría apostado por ellos», asegura el actual jugador de Filipenses, que también se vio las caras con otras grandes estrellas de la selección.

Antes de la ACB

«Me acuerdo de un partido contra Llull porque acababa de salir en toda la prensa nacional que había metido un montón de puntos en un encuentro anterior. No sabíamos quién era ni cómo jugaba, pero si éramos conscientes que en el Manresa había un chico que metía muchos puntos. Y recuerdo a Claver de una época anterior, cuando éramos mucho más pequeños, que coincidimos varias veces en las preselecciones nacionales que se hacían entonces. Luego nunca más me he vuelto a cruzar con él. Era muy alto para su edad y se veía que iba a tener un físico imponente», explica Juanpe. En aquella época sub 20 también se enfrentó a Xavi Rabaseda con el que volvió a verse las caras en la LEB Oro. «La primera vez que jugué contra él me di cuenta de que era súper potente, era increíble el físico que tenía, su facilidad de atacar el aro. Si te digo la verdad, me acuerdo más de aquellos partidos en sub 20 que los de la LEB Oro», admite el jugador del Filipenses.

Lo que está claro es que la LEB Oro es una cantera de futuras estrellas y que los seguidores deben tener los ojos bien abiertos. Quién sabe si los próximos campeones del mundo juegan esta misma temporada en el Pabellón Municipal.