Un profesor de lujo

Pedro Rivero enseña uno de los movimientos a un grupo de jóvenes de esta escuela./Antonio de Torre
Pedro Rivero enseña uno de los movimientos a un grupo de jóvenes de esta escuela. / Antonio de Torre

Cerca de una treintena de jóvenes aprende y disfruta de las enseñanzas de Pedro Rivero en la escuela de tecnificación

Fernando Arconada
FERNANDO ARCONADASegovia

Que Segovia tenga deportistas de primer nivel (y los hay) ya es un privilegio, pero que además compartan con los jóvenes de su ciudad sus conocimientos y experiencias es un lujo, un honor. Un motivo de orgullo y satisfacción. Y para los que lo viven, no se queda solo en palabras. Es lo que sucede con la escuela de tecnificación de baloncesto Pedro Rivero, que se ha venido desarrollando durante estos días en el pabellón María Martín. Es el padrino de esta actividad, pero es mucho más que un nombre porque Pedro Rivero acude cada mañana puntual a este encuentro con los jóvenes, preparando los entrenamientos, preparando los contenidos, explicando los ejercicios a realizar...

Compartir una semana de entrenamientos con un deportista como Pedro Rivero es más que un lujo. Los jóvenes no solo disfrutan y aprenden, que al fin y al cabo es de lo que se trata. Incluso hay alguno que espera con ganas llegue esta actividad «que para mí también es gratificante», comento Pedro Rivero. «Entrenad y estudiad», fueron las palabras que les dijo al terminar la última sesión.

Este año, esta escuela ha tenido una única semana de duración (del 9 al 13 de julio), con entrenamientos especializados. Desde su puesta en marcha, los dos grandes objetivos siguen siendo los mismos, inalterables con el paso del tiempo. El primero, disfrutar de Pedro Rivero, que en verano está en Segovia. De su persona, de sus conocimientos. Su futuro profesional está lejos de Segovia, pero siempre (sobre todo en verano) encuentra un hueco para volver. El poco tiempo que pueda estar en Segovia y contar con él, su implicación en lo que hace ya merece un reconocimiento. «Es importante que conozca y se le reconozca. Al final tenemos que valorarlo y es una oportunidad muy buena para poder compartir con él lo que sabe y conocerle y convivir... que al fin y al cabo ha salido de aquí», comentó Mauro Martín, delegado provincial de baloncesto en Segovia.

El segundo objetivo« es el hacer un trabajo a mayores de técnica individual porque es importante también que cada jugador individualmente tenga unos conceptos aprendidos y asimilados para luego poder trasladarlos a sus equipos. Estos son los motivos por los que empezamos y con ellos continuamos», apuntó Martín.

Puede que el número de participantes en comparación con otros años haya sido menor en esta edición (finalmente han sido 29 personas (un primer turno, 19 personas y el segundo de diez), «y es que al final han venido los que han podido, pero estamos contentos porque han trabajado mucho y bien».

En esta ocasión, la novedad ha estado precisamente en un segundo turno, un turno específico de perfeccionamiento destinado solo a diez personas, que han realizado estos días un trabajo más específico. El primer turno ha sido de tecnificación; cuestiones y aspectos técnicos y tácticos individuales , y ese segundo turno de perfeccionar toda esa técnica y saber aplicarla en situaciones más reales. «Tendremos que entrar a valorar cómo ha sido de cara a repetir al año que viene, o mejorarla o dar otro enfoque», valoró Mauro Martín.

El resultado ha sido satisfactorio. «Hemos visto que durante la semana la gente va mejorando, va progresando, entiende los conceptos y cuando se traslada a situaciones y tiempo reales, que es lo que más cuesta, va saliendo poco a poco. Se nota la mejoría, y yo creo que eso es fruto de que lo clubes están trabajando mejor, los entrenadores se están formando más. Se ve que hay una evolución y que el trabajo durante el año da sus frutos».