El Palencia Baloncesto reina en Béjar

Sango Niang tira a canasta ante la oposición de Sow. /LOF
Sango Niang tira a canasta ante la oposición de Sow. / LOF

Los de Carles Marco derrotan al Estudiantes en el primer partido de pretemporada gracias a un triple de Jorgensen sobre la bocina

INÉS OSORIO (ADG)Béjar

Paul Jorgensen se convirtió en el gran protagonista del estreno victorioso del Palencia Baloncesto. El equipo de Carles Marco, que dominó a un rival de Liga Endesa como el Movistar Estudiantes durante gran parte del encuentro, fue capaz de llevarse el gato al agua gracias a un triple del alero norteamericano en un final de infarto tras una meritoria reacción del equipo estudiantil en los últimos cuatro minutos.

82 Movistar Estudiantes

Pressey (20), Brizuela (23), Vicedo (10), Dukan (8) y Arteaga (5) -quinteto inicial-. Sow (4), Sola (-), Arroyo (8), Gietradis (-) y Stoilov (4).

84 Palencia Baloncesto

Dani Rodríguez (5), Bader (14), Jorgensen (6), Jasaitis (11) y Larsen (15) -quinteto inicial-. Herrero (-), Pradilla (11), Antúnez (-), Kacinas (11), Grimau (4) y Niang (7).

Parciales:
13-24, 20-15 (33-49), 23-19 (56-68) y 20-16 (82-84).
árbitro:
González Zumajo (Comité madrileño), Mendoza Holgado (Comité extremeño) y González Gálvez (Comité asturiano). Eliminados por faltas los jugadores del Estudiantes Dukan y Arteaga.
Incidencias:
Pabellón Antonio Sánchez de la Calle. 700 espectadores, con presencia de más de medio centenar de aficionados desplazados desde Palencia. En los prolegómenos del encuentro se procedió a la lectura de un manifiesto de la Asociación de Padres, Familiares y Amigos Oncológicos de Castilla y León, que recibió un talón del Ayuntamiento con los fondos recaudados para ayudar a los niños con cáncer.

Los aficionados del Palencia Baloncesto desplazados ayer hasta Béjar tuvieron una sensación extraña. Miraban a la cancha y al banquillo y no encontraban a su capitán, a su líder, al incombustible Urko Otegui. El pívot de guipuzcoano, que el viernes dio el pistoletazo de salida a las Fiestas de San Antolín con el pregón popular, ha dejado un vacío con su regreso a Menorca tras siete temporadas consecutivas -nueve en total- en la entidad palentina. El legado es tan grande que su camiseta será retirada y lucirá en lo alto el Pabellón Municipal de Deportes. Fue por tanto el de ayer un día para la historia del Palencia Baloncesto, que debe afrontar un cambio de ciclo en una LEB Oro con cada vez más nivel.

Sorprendió desde el inicio el buen papel de los hombres de Carles Marco, mucho más intensos que los jugadores de un Estudiantes muy desacertado en el tiro exterior. No fue mejor el papel del equipo madrileño en defensa, sufriendo ante el juego coral de un Palencia que, tras unos primeros minutos de igualdad, rompió el encuentro con un parcial de 3-13 gracias al acierto de Antúnez a la hora de dirigir las transiciones.

Siguió fiel a su estilo el equipo palentino en el segundo cuarto, apretando con una bien armada defensa individual que trató de alternar con una presión alta. El Movistar Estudiantes también subió la defensa para tratar de contrarrestar el juego fluido Dani Rodríguez. Todo pasaba por él. El conjunto de Dzikic mejoró con Brizuela en la posición de director y consiguió un parcial de 6-1 en apenas un minuto. Carles Marco frenó esta reacción con un tiempo muerto en el que volvió a marcar las líneas maestras. El resultado fue inmediato, y el Palencia Baloncesto se fue al descanso con un cómodo 33-49.

Tras el intermedio, el factor físico pasó a jugar un papel importante. Las imprecisiones y un juego más trabado en el que cobraron mayor peso los jugadores interiores no alteraron el rumbo y Palencia siguió manteniendo una renta siempre en torno a los 10 puntos. Solo en los momentos en los que la dirección dejaba de ser cosa de Dani Rodríguez, el Estudiantes era capaz de conseguir controlar el juego (56-68, min. 30).

Sin mayores sobresaltos llegó el Palencia Baloncesto hasta el ecuador del último cuarto, cuando una antideportiva sobre Artega hizo reaccionar al conjunto madrileño. Dzikic cambió la cara a su equipo con un tiempo muerto tras el que el marcador comenzó a apretarse. En apenas tres minutos de baloncesto vertical, el Estudiantes consiguió meterse en la lucha por conseguir la victoria. Pressey culminó la fugaz remontada con un 2+1 a falta de 1:20. Pero los morados, lejos de cumplir el papel de equipo rendido por haber desperdiciado una buena ventaja, consiguieron reponerse y entraron al último minuto de juego en ventaja (79-81). Vicedo, volvió a nivelar el duelo a solo 32 segundos para el final. Pese a ser un amistoso de pretemporada, ambos técnicos calibraron sus armas tácticas para llevarse el triunfo. Brizuela dejó con vida al Palencia Baloncesto al errar un tiro libre a falta de seis segundos. Ese regalo impropio de un jugador de su categoría lo recogió con agrado Jorgensen, que, sobre la bocina, clavó el triple que decidió el estreno victorioso del equipo palentino.