LEB Oro

Una invitación para soñar

Vasturia anota una bomba ante la defensa de Dos Anjos. /Marta Moras
Vasturia anota una bomba ante la defensa de Dos Anjos. / Marta Moras

El Chocolates Trapa gana al Breogán, un equipo ACB, y vuelve a dejar buenas vibraciones

LÍA Z. LORENZO Palencia

La palabra ilusión se ha instalado en Palencia de la mano de un Chocolates Trapa que está dejando muy buenas vibraciones en esta pretemporada. Los de Alejandro Martínez firmaron su tercer triunfo en tres partidos de preparación y transmiten una energía que se transfiere a la grada.

85 Chocolates Trapa

Grimau (8), Aitor Zubizarreta (6), Urko (5), Gustys (5), Hermanson (22) -quinteto titular- Kone (5), Omeragic (5), Cvetinovic (6), Vasturia (14) y Toledo (6).

68 C. Candelas Breogán

Cvetkovi (11), Löfberg (7), Belemene (7), Redivo (7) y Herun (15) -quinteto titular- Coral (-), Dos Anjos (6), Prince (5), Christian Díaz (8) y Niang (2).

El partido ante el Breogán comenzó con ambos equipos inconexos en ataque, sobre todo en el juego interior, y con muchos lanzamientos exteriores. El Breogán apretaba, mucho, en defensa, y el Chocolates Trapa se afanaba por cerrar el rebote. Mientras Aitor Zubizarreta y Cvetkovic trataban de guiar por el buen camino a sus equipos, Hermanson y Belemene decidían desde el 6,75 para llevar a una igualdad máxima al marcador (13-13) a falta de 4:28 para que terminara el primer cuarto.

Y ahí comenzó el carrusel de cambios tan habitual en los partidos de pretemporada. Vasturia sustituyó a Zubizarreta en la dirección, mientras Kone y Cvetinovic le daban aire al juego interior morado. Nacho Lezcano dio entrada a Dos Anjos, un joven pívot brasileño cedido por el Real Madrid. Sus centímetros hicieron daño en la zona, aunque se llegó al final del primer cuarto con empate en el marcador (24-24) que reflejaba lo que se había visto sobre la pista. Los de Alejandro Martínez aguantaban de pie a un Breogán de ACB.

Un robo de Vasturia a Cvetkovic nada más empezar el segundo cuarto dio una pequeña ventaja a los morados que Grimau se encargó de aumentar hasta los cuatro puntos (28-24). Pero enfrente estaba un Cvetkovic picado por la pérdida y perfecto desde el 6,75 (3 de 3). Un triple suyo permitió al Breogán volver a apretar el marcador con solo un suspiro (28-29). Con Hermanson cogiendo aire en el banquillo, Grimau se erigió en el referente ofensivo de los palentinos hasta que Alejandro Martínez decidió darle un respiro y jugar con Zubizarreta de base y Vasturia de escolta. El cansancio pasó factura a los jugadores y el ritmo anotador se frenó en seco. Y, sorprendentemente, ahí se movió mejor el Chocolates Trapa. Sorprendentemente porque éste parecía un equipo que iba a sufrir en partidos lentos, en esos choques espesos a 60 puntos. Pero los de Alejandro Martínez demostraron que, por el momento, también se sienten cómodos cuando baja el ritmo. Más que nada porque ahora mismo parecen capaces de acelerar en cualquier momento del partido. Con esa filosofía, Aitor Zubizarreta puso la máxima ventaja en el marcador con un triple desde la esquina (41-32).

Distancia que Hermanson y Omeragic llevaron hasta los doce puntos con dos bandejas tras penetración (45-33). Un gancho de Herun recortó diferencias antes del descanso (45-35).

Descanso

Los de Alejandro Martínez se fueron con una sonrisa al vestuario. Estaban domando al recién ascendido Breogán. Lo hacían gracias a un gran acierto desde el perímetro (55%) y a un dominio absoluto de en la pintura, con siete rebotes ofensivos por solo dos de los gallegos. El tercer cuarto empezó con los mismos mimbres con los que había finalizado el segundo. El Chocolates Trapa dominaba en la cancha y en el marcador, mientras que el Breogán aguantaba en el partido con un buen Herun, que con 7 puntos mantuvo vivos a los gallegos (64-53).

Löfberg despertó en el último cuarto para reducir la diferencia (64-56), pero Hermanson contestó desde la otra canasta con otro triple (67-56). Porque el Chocolates Trapa parecía tener las respuestas adecuadas para cada uno de los problemas que planteaba Nacho Lezkano. Las diferencias siempre rondaban los diez puntos hasta que Christian Díaz con una bandeja y Prince desde el 6,75 redujeron las distancias a solo cinco puntos (69-64). Pero ahí apareció el chico de hielo. Steve Vasturia anotó de tres desde la esquina para devolver la ventaja y la tranquilidad a los locales (72-64). Cvetkovic dio el susto en una mala caída ante Gustys y Hermanson volvió a llevar las diferencias hasta los doce puntos con otro sensacional triple (76-64). El ataque del Breogán se había atascado y los gallegos solo eran capaces de anotar desde el tiro libre. El mal momento de los suyos obligó a Nacho Lezkano a solicitar un tiempo muerto para evitar que su equipo se hundiera. Pero las indicaciones del técnico vasco no sirvieron para nada. El Breogán siguió perdiendo balones y Lezkano, desesperado ante la facilidad con la que anotaban los palentinos, decidió ordenar una zona. Pero nada podía detener a los de Alejandro Martínez, que firmaron su tercera victoria (85-68) en tres partidos. Porque, más allá de los resultados, las sensaciones que transmite el equipo invitan a soñar.

 

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