De la Iglesia: «No estoy orgulloso de jugar al baloncesto, sino de recaudar dinero para investigar»

Asier de la Iglesia, en un entrenamiento con el Delteco GBC./LOBO ALTUNA
Asier de la Iglesia, en un entrenamiento con el Delteco GBC. / LOBO ALTUNA

El ala-pívot vasco imparte hoy una conferencia en Palencia sobre su historia de superación personal

Álvaro Muñoz
ÁLVARO MUÑOZPalencia

Asier de la Iglesia se ha convertido de la noche a la mañana en un héroe. De esos que no llevan ni capa ni espada, pero que ha conseguido conmover a gran parte de España con su historia de superación. A este vasco de 35 años y jugador de baloncesto le detectaron hace seis años esclerosis múltiple. Desde entonces, De la Iglesia no ha dejado de perseguir sus sueños y el pasado 20 de mayo debutó, de la mano de Porfi Fisac y del Gipuzkoa Basket, en la ACB. Un partido emotivo que sirvió para poner en valor el esfuerzo y la ilusión de este vasco que hoy estará en el salón de actos de la Biblioteca Pública de Palencia, a partir de las 19:00 horas.

–Ha pasado del anonimato a la fama en apenas días...

–Ahora ya he bajado el ritmo de entrevistas. Cuando me presentaron con el Delteco GBC hacía una media de 15 entrevistas al día y no con cualquiera, pues estaba con José Ramón de la Morena, Julia Otero, Carlos Herrera... Mi historia encaja en muchas temáticas como actualidad, sanidad, programas deportivos. Lo he llevado muy bien. En febrero, al ser el mejor jugador de la Liga EBA, ya me llamaron los medios nacionales. En estos 15 días he salido en 600 medios diferentes, gracias a que si hacía un reportaje para el grupo Vocento, luego salía en muchos medios. He aparecido, durante tres días consecutivos, en el periódico más leído de España, el Marca, así como en medios italianos, polacos, venezolanos... Entiendo que es así, porque una persona con un 40% de discapacidad es muy difícil que llegue a jugar en ACB.

–Entonces me imagino que esté satisfecho porque su mensaje está llegando a la gente...

–Así es. El Día Mundial de la Esclerosis Múltiple (30 de mayo), en Madrid, hasta me conocían los taxistas. Es una muestra de que hemos llegado a mucha gente y ahora todos esos saben que se necesita mucho dinero para seguir investigando. Muchas personas también saben que cuando te detectan la enfermedad no te tienes que venir abajo porque tienes opciones por muchos factores.

–¿Esta nueva popularidad se está transformando en más apoyos económicos para la investigación?

–Sí. Estamos vendiendo muchas más pulseras de las que yo esperaba. Además en los próximos meses entrarán marcas a comercializar sus productos con #BailaconEM (hashtag de Asier de la Iglesia). Quiero que esto sea un movimiento solidario que se llame así. Ya hay tres marcas y en el próximos meses se sumarán más.

–¿Qué van a poder ver y escuchar hoy los palentinos en la Biblioteca Pública?

–Voy a hablar de mi día a día, de mi vida, de cómo llevo la enfermedad y de mi felicidad, porque yo me considero igual de feliz que antes de tener la enfermedad. Hablaré de los valores que me da el deporte para seguir superando los problemas que me da la enfermedad. Cuando me dijeron que tenía esclerosis múltiple pusieron un nombre a mis problemas de no sentir la piel en las manos y en las piernas. Es importante que los enfermos de esclerosis múltiple no se agobien con el futuro. Ahora mismo estoy muy involucrado con la investigación, porque en los últimos 20 años se han ganado diez años de esperanza de vida. Imagínate si en Palencia digo que en vez de a los 81, nos morimos a los 91. Pues mucha gente pensaría que hay que sacar dinero para ganar esa esperanza de vida. Pues con la esclerosis múltiple funciona igual. Hace 20 años que te detectasen esclerosis múltiple era muy muy muy malo y ahora es muy malo. Tenemos un futuro más esperanzador. También hay casos de que hay gente con 15 años de enfermedad y no han tenido un deterioro.

–Se ha convertido usted en un embajador de la esclerosis múltiple...

–Sí. Al final, el deporte es una herramienta que uso como altavoz. No estoy orgulloso de jugar al baloncesto, porque siempre lo he hecho y se me ha dado más o menos bien, pero estoy orgullo de conseguir el dinero para la investigación. Eso es lo importante. El año que me detectaron la enfermedad fue mi mejor año, casi subimos a LEB Plata y durante cuatro años no me quiso fichar ningún equipo por la enfermedad. Yo no me vine abajo, pero tuve que buscar trabajo y la felicidad. Esto último lo encontré muy rápido. Ahora soy mucho más fuerte que antes.

–Incluso llegó a debutar en la segunda mejor liga del mundo...

–Cuando surgió la idea, hablé con Porfi Fisac (exentrenador del Palencia Baloncesto) y me comentó que me incorporara en febrero a los entrenamientos del Gipuzkoa Basket. No quise dejar tirado a mi equipo y hablamos para hacerlo en la última jornada de la ACB. Todo eso fue un 'boom' mediático, porque siempre gusta cuando algo no había pasado nunca.

–¿Cómo se entera de la enfermedad?

–Empiezo a dejar de sentir la piel de las manos y de las piernas. El médico de cabecera me derivó al neurólogo, que me mandó hacer una resonancia magnética. Ahí ya te das cuenta de que algo tienes, porque ya me sentía raro. Cuando me dicen tienes esclerosis múltiple y cinco lesiones cerebrales yo sonreí. Ya sabía que tenía algo, si llego a llorar no me hubiese curado nada. Pusieron un nombre a lo que me estaba pasando. A partir de ahí me dediqué a investigar, a hacer deporte... Lo único que pregunte es si podía seguir con el baloncesto.

–¿El baloncesto ha sido el mejor medicamento?

–Cuando haces algo que te gusta, te duele menos. Es una terapia como el medicamento o los alimentos que tomo ahora para llevar bien la enfermedad. Ahora llevo una vida diferente, aunque la actitud hacia la vida no me cambio en absoluto. Soy más feliz, porque intento ver las cosas buenas.

–A pesar de perder el tacto en manos y piernas, ¿cómo ha podido seguir jugado al baloncesto?

–Entrenamiento y concentración. Si antes hacía diez cosas bien, ahora hago tres excelente. Me he quitado las cosas que por la enfermedad no puedo hacerlas bien, ya que por el ojo derecho no veo al 100%. La falta de la sensibilidad en las piernas me ha obligado a tirar en estático, por ejemplo. Si llego a saber estos trucos de pequeño, hubiera sido mejor jugador.

–¿Qué mensaje de apoyo quiere dar a todas las personas que están padeciendo esta enfermedad?

–No esperes que pase la tormenta, aprende a bailar bajo la lluvia. Es la frase que llevo en las pulseras que comercializo y en la mente todos los días. Hay tormentas que sabemos que pasarán, pero hay otras como la muerte de un familiar, que te despidan, que te deje la novia o una enfermedad como esta que te obliga a tener una tormenta siempre encima. En estos casos no sirve estar siempre debajo del paraguas, porque en algún momento habrá que cerrarlo. Esos problemas no van a desaparecer y hay gente que necesita una semana o dos meses para cerrar el paraguas y empezar a bailar bajo la lluvia. Por eso es importante las asociaciones como la Obra Social La Caixa y la asociación de esclerosis múltiple de Palencia que me han llamado.

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