LEB Oro

La defensa bética ahoga al Chocolates Trapa Palencia

Vasturia penetra a canasta. /LOF
Vasturia penetra a canasta. / LOF

La fortaleza del Betis desarma a un Chocolates Trapa que acusó demasiado la baja de Urko

J. A. JIMÉNEZ (OPTA) Palencia

La sección de baloncesto del Real Betis ha sumado ante el Palencia su sexta victoria consecutiva. Frente a un contrario que ha echado de menos la baja de Urko Otegui. Todo lo contrario que los hispalenses, que ni se han acordado de que Obi ha visto los toros desde la barrera. Y es que cuando un vestuario tiene tanta capacidad ofensiva y, encima, tiene el día en defensa hasta el líder masca el polvo.

94 Real Betis

Dee (11), Bropleh (11), Dani Rodríguez (15), Malmanis (13) y Stainbrook (12) -quinteto titular-, Brog (6), Tunde (2), Almazán (11), Costa (9), Samb (2) y Marcius (2).

69 Chocolates Trapa

Grimau (13), Sanz (4), Kone (4), Vasturia (17) y Cvetinovic (10) -quinteto titular-, Aranbarri (2), Rokas (10), Omeragic, Toledo (2) y Hermanson (7).

Parciales.
21-24; 23-13; 26-19; 24-13.
Árbitro.
Lucas de Lucas, Esteve Malmierca y Del Val Muño. Sin eliminados.

Jugando un notable partido que en sus comienzos parecía muy complicado. Sin embargo, la reacción bética desde el 11-21 explica a la perfección un resultado final que no engaña a nadie. Y es que, semana a semana, el dinero parece estar en el lugar esperado. En lo más alto de una clasificación tras golear a un rival al que le ha sobrado la segunda mitad. Desconocido en ataque y muy mal en tareas de intendencia. sobre todo, después del paso por vestuario. San Pablo sigue siendo gafe para Alejandro Martínez. Eso sí, nunca se sabe qué habría sucedido con Urko Otegui en perfecto estado de revista. Para empezar, 5-0 de salida para los de Segura. Renta que los palentinos nivelaron y superaron gracias a su tino en ataque (7-10 y 9-14). Sobre todo, al de Vasturia. Era cuestión de tiempo saber si el arranque de la tropa de Martínez tendría continuidad o no. De momento, el 11-19 del minuto 6 lo decía todo. También los 10 puntos anotados por Vasturia en un abrir y cerrar de ojos. El banco local no tenía más remedio que parar un partido que se les había complicado a las primeras de cambio. El tiempo muerto, de momento, no impedía que Palencia le sacara una decena de puntos ya en la recta final del primer acto (11-21). Sin embargo, los de San Pablo tiraban de manual para llegar a su conclusión con un marcador que dejaba casi en nada la notable puesta en escena visitante (21-24).

Con el tocado Rokas ya sobre el parqué, Palencia seguía controlando el luminoso ya en el segundo parcial (21-27, tras triple de Grimau). Tanto acierto desde el arco de los 6,75 era lo que tenía. Como en anteriores choques, era Tunde el encargado darle oxígeno a un Real Betis más atascado en ataque que de costumbre. Como los visitantes, ya más controlados por su rival.

Una circunstancia que explicaba el 29-28 del minuto 14 tras un parcial de 8-1 para los anfitriones. Y Otegui viendo los toros desde la barrera (33-28). De un +10 se pasó a un -5 en no más de diez minutos. O Martínez frenaba a un equipo que mejoraba con el paso de los minutos, con su segunda unidad en pista, o la vuelta a casa por la Ruta de la Plata se haría muy larga. Así, tiempo muerto para buscar ese antídoto tan necesario en este tipo de circunstancias. Un parón que no alteraba el guión del segundo cuarto (35-30). Con Vasturia de nuevo en pista, más de lo mismo (39-33). Al descanso, 44-37. El profundo banco bético pesaba más que las buenas maneras de un contrario que comenzaba a echar de menos a un jugador franquicia.

La vuelta a las hostilidades se antojaba fundamental para la suerte de la contienda. Sobre todo, Otegui seguía con el chándal puesto. Circunstancia que aprovechaba el mejor Stainbrook del curso (8 puntos y 5 rebotes a mitad de camino). Y un ataque que parecía empeñado en dejarlo todo atado antes del arranque del último cuarto (47-37). Cuando peor lo pasaban sus compañeros, balones a Vasturia para soñar con la remontada (47-42). Demasiado poco ante un contrario con tantos puntos en las manos (51-42 y 53-44). Nada le beneficiaba a los de Martínez un intercambio de canastas. O sumaban dos buenas defensas y tres buenos ataques o el triunfo acabaría quedándose en casa sí o sí (56-48). Nada servía que Grimau o Rokas lo intentaran todo. Nada, porque el marcador hablaba por sí solo (70-56). Un +14 que salvo sorpresa convertía en el acto final en un verdadero trámite. Con todo virtualmente atado, los de Seguro estaban empeñados en ganar un partido a lo grande. Goleando'a su rival (77-58). Principalmente, porque nunca se sabe si doblegar por mucho o por poco a un igual sería determinante a la conclusión de la Liga Regular. Una meta que, minuto a minuto, parecía estar más cerca de ser una realidad ante un Palencia al que el tramo final se le atragantaba y se le hacía muy largo.

Al final, 94-69. Seis de seis para un Real Betis sin Obi, que supo aprovechar a la perfección la estancia de Otegui en el banco toda la noche. También los apenas cuatro puntos anotados por Vasturia entre el minuto 20 y el 40. Dura derrota para el Chocolates Trapa.

 

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