LEB Oro

El Chocolates Trapa reina en el caos

La plantilla del Chocolates Trapa celebra la victoria. /Marta Moras
La plantilla del Chocolates Trapa celebra la victoria. / Marta Moras

Los palentinos fuerzan el quinto partido de la serie con una victoria marcada por la intensidad defensiva

LÍA Z. LORENZO Palencia

A veces el silencio se escucha más que el ruido. En medio de un partido bronco, durísimo dentro de la pintura, el Chocolates Trapa se elevó por encima del estruendo ambiental para llevarse una victoria que mereció desde el principio. Tras la exhibición anotadora del viernes, Carles Marcó apostó por un partido a pocos puntos, con un ritmo más pausado. Y ganó. Aunque la mitad del triunfo se lo deba a la pillería de Cvetinovic, atentísimo cuando solo quedaban siete segundos para el final y el Bilbao Basket pensaba ya en montar el contraataque para empatar o ganar el partido (59-57). Entonces apareció la mano salvadora de Cvetinovic y el Pabellón, que contenía la respiración en un silencio atronador, estalló de júbilo. Luego llegaron los dos tiros libres de Urko y ya no hubo más silencio (61-57). El Chocolates Trapa forzaba el quinto partido y se lo jugará todo el miércoles en Miribilla.

Los entrenadores

61 Chocolates Trapa

Jorge Sanz (-), Vasturia (5), Grimau (5), Urko (14) y Gustys (10) -quinteto titular- Kone (6), Aitor Zubizarreta (5), Omeragic (-), Cvetinovic (-), Hermanson (9).

57 Bilbao Basket

Salgado (6), Brown (12), Matulionis (2), Cruz (6), Lammers (7) -quinteto titular- Schreiner (5), Rigo (3), Larsen (7), Edu Martínez (2), Rafa Huertas (-) y Demetrio (7).

Parciales.
18-19, 22-13 (descanso), 10-12 y 11-13.
Árbitros.
Francisco Zafra, Joaquín Lizana y Pol Franquesa.

La tensión marcó el principio del partido, con dos equipos demasiado conscientes de lo que se estaban jugando. Las pérdidas y la mala elección de tiro fueron los protagonistas de los primeros cuatro minutos mientras que la dureza defensiva subía cada segundo. El partido iba a ser muy caliente.

Con el paso de los minutos, los jugadores se fueron entonando, llegaron los primeros triples y el encuentro se desató tras los nervios iniciales. Como en el tercer encuentro de la serie, la igualdad era la tónica general. En lo bueno y en lo malo. Vasturia, Gustys y Urko sostenían el ataque del Chocolates Trapa ante el descaro de Brown y Salgado y el dominio interior de Lammers, que puso su primer tapón nada más comenzar el partido. Carles Marco propuso zona y una dura defensa individual, a lo que contestó Mumbrú con presión en toda la cancha tras canasta. El partido también se jugaba en la pizarra. Pero la igualdad se mantenía inamovible, solo rota por un tiro libre de Edu Martínez a falta de tres segundos para que finalizara el primer cuarto. El aro acabó escupiendo forzado tiro de Cvetinovic sobre la bocina (18-19).

En un 'play-off' cada detalle es un mundo y cada jugada puede ser la que decida el partido. Con una salida en tromba, los morados quisieron marcar esa diferencia. Y a punto estuvieron de conseguirlo colgados del acierto de Hermanson y la pillería de Zubizarreta, que con un robo, una asistencia y dos tiros libres tras recibir una antideportiva lanzó a los palentinos (28-21). El Bilbao Basket sobrevivió a la propuesta de los morados gracias a un triple de Schreiner, que minimizó los daños (28-24).

El cansancio empezaba a ser el gran señor de la cancha y mientras Demetrio le pedía directamente el cambio a Mumbrú, Marco dio descanso a Gustys para dar entrada a Kone. La pelea en la pintura empezaba a cobrarse sus primeras víctimas, pero es que la zona era Vietnam. Las manos volaban y los tiradores se refugiaban en el 6,75, lejos de la zona minada. En medio de la batalla, el Chocolates Trapa conservaba cuatro puntos de ventaja cuando solo quedaban dos minutos para el descanso (34-30). Una buena defensa y una gran jugada de los morados con una preciosa asistencia de Kone a Cvetinovic obligaba a Mumbrú a pedir tiempo muerto para que el partido no se les fuera de las manos (37-30). Los palentinos habían olido la sangre y cambiaban de zona a defensa individual para desconcertar al ataque bilbaíno, maniatado tras el despliegue del viernes. La pelea en el campo seguía igualada a pesar de la ventaja de 8 puntos del Chocolates Trapa, pero la batalla de los banquillos empezaba a caer claramente del lado de Carles Marco, que tiró de pizarra para jugar los últimos segundos con todos los jugadores abiertos y un balón interior para que Kone machacara sin oposición (40-32).

El Chocolates Trapa había crecido desde la defensa para encontrarse con una buena versión en ataque, con tiros bien elegidos para minimizar el gran potencial interior del Bilbao Basket. Los palentinos habían logrado lo impensable, atrapar más rebotes que los bilbaínos, 25 por 16. La victoria del Chocolates Trapa pasaba inexorablemente por ahí y el equipo peleaba cada balón. El juego se repartía y ningún jugador terminó la primera mitad con más de diez puntos, con un sorprendente 4/19 desde el 6,75 de los visitantes.

Segunda parte

Tras el descanso, el partido entró en un tira y afloja. Cada vez que el Chocolates Trapa parecía romper el partido, el Bilbao Basket respondía para negar una ventaja superior a los diez puntos. Algunas malas decisiones en ataque y la calidad de los de Mumbrú impedían que los palentinos se acercaran a la victoria. El choque seguía vivo (45-37) a solo 3:00 minutos de que comenzara el definitivo último cuarto. El Chocolates Trapa perdió la oportunidad de romper definitivamente el choque y vio como el Bilbao, agarrado al partido desde el tiro libre, redujo de nuevo las diferencias hasta los 4 puntos cuando solo restaba 1:41 (45-41). Los morados se habían metido en un inexplicable carrusel de tiros rápidos desde el perímetro y solo volvieron a anotar cuando recuperaron su seguridad bajo el aro. Una cuestionable antideportiva de Matulionis sobre Hermanson permitió a a los de Carles Marco abrir la máxima diferencia (50-41), pero Salgado, desde 8 metros anotó el único triple del cuarto para mantener a su equipo en el choque (50-44). Tres partidos, y quince cuartos más tarde, todo se iba a decidir en diez minutos. Nada más empezar llegó la cuarta falta de Zubizarreta, muy intenso en las ayudas. Y también apareció el acierto de Cvetinovic desde el 6,75 para volver a llevar las diferencias hasta los 9 puntos (53-44). Era la oportunidad de los palentinos. Pero Lammers no entiende de momentos. El pívot americano renació para anotar y cerrar la puerta de su propia canasta. El Chocolates Trapa tendría que sufrir hasta el final, lastrado por su horroroso porcentaje desde el 6,75, (4/22).

A falta de 3:00, el partido se había vuelto a ajustar al máximo y el Chocolates Trapa sintió por primera vez el vértigo de haber tenido la victoria tan cerca (57-52). Dos jugadas consecutivas de Cruz ante Urko estrecharon aún más la diferencia con solo dos minutos por jugar (57-56). Sorprendió que la primera falta del Bilbao Basket llegara a falta de 1:51, ante el total estancamiento del ataque palentino. Una canasta de Urko y un solo tiro libre de Brown apretaba el marcador, con solo 31 segundos por delante (59-57). Bilbao apretó los dientes y defendió como nunca para forzar a un tiro de tres de Urko que se estrelló en el aro. El rebote ya estaba en manos bilbaínas cuando apareció la mano salvadora de Cvetinovic, que decantó el partido. La pelota llegó a Urko, que tras una retahíla de faltas, acabó en el tiro libre para certificar que habrá quinto partido.