El Chocolates Trapa Palencia se dispara en el pie ante el Palma

Vasturia, con el balón, penetra ante Motos y Barber. /Antonio Quintero
Vasturia, con el balón, penetra ante Motos y Barber. / Antonio Quintero

Un mal último cuarto de los morados manda a la prórroga un partido que tenían controlado

Álvaro Muñoz
ÁLVARO MUÑOZPalencia

El Chocolates Trapa Palencia cogió ayer la pistola y se disparó en el pie en el último cuarto para mandar a la prórroga un partido que tenían controlado. Así se puede resumir el encuentro de los palentinos, que se ahogaron en los instantes finales para resucitar al Iberojet Palma, que demostró que era un gigante dormido al que simplemente le faltaba confianza. Ni el cansancio, ni un viaje largo, ni tener delante a un equipo invicto en casa amedrentó a los baleares, que creyeron hasta el final.

Dos tiros libres de Vasturia inauguraron un encuentro en el que el Iberojet se mostró muy errático en los compases iniciales. Sus tiros desde la línea del triple eran repelidos por el aro. Situación que aprovechó el Chocolates Trapa para despegarse en el marcador. La superioridad era tan patente que los palentinos endosaban un parcial de doce a dos en menos de cuatro minutos. La situación obligaba a Félix Alonso a solicitar un tiempo muerto. Tras el parón, las sensaciones fueron similares, con la salvedad de que los baleares empezaron a hacer daño en el juego interior morado en forma de personales.

87 Chocolates Trapa Palencia

Grimau (11), Sanz (-), Gustys (14), Cvetinovic (16), Vasturia (22) -quinteto inicial- Kone (10), Zubizarreta (6), Hermanson (5), Toledo (3).

95 Iberojet Palma

Bivià (21), Gilbert (15), Hernández (14), Ucle (2), Guerra (19) -quinteto inicial- Jeanne (5), Motos (3), Tomàs (-), Quintela (5), Barber (11).

Sabedores de la baja de Urko Otegui, Fran Guerra obligaba a Gustys y a Kone a hacer las primeras faltas del encuentro (especialmente dolió la segunda de Gustys). Los centímetros de Guerra castigaban la defensa morada y eso propició que el Iberojet estuviera por debajo de los diez puntos. Por los palentinos, Vasturia volvió a demostrar que es un jugador muy completo y su paso por la pista supuso siempre minutos de calidad y espectáculo.

El hecho de que el americano no estuviera en el parqué en los primeros minutos del segundo cuarto sirvió para que los baleares se acercaran en el arranque. Las canastas de Jeanne, Quintela y Barber obligaban a Alejandro Martínez a solicitar su primer tiempo muerto. No le gustaba el inicio del segundo cuarto de su equipo, lo que propiciaba que el entrenador catalán introdujera diferentes variantes con una zona para desactivar el poderío interior de los mallorquines. Hecho que funcionó, evitando que el Iberojet diera la vuelta al marcador.

El empuje balear se trasladó de nuevo a los morados, que, con un Moussa Kone inspirado, consiguieron irse de nuevo en el electrónico. El pívot americano demostró ayer que su físico, además de espectáculo, también aporta muchos puntos de calidad, como los ocho que anotó debajo del aro. Esa anotación calmó a Martínez y elevó de sus asiento a un pabellón que presentó, evidentemente, una menor entrada. La otra noticia positiva del segundo cuarto vino con la anotación desde la línea de 6,75. Y es que los morados superaron en la primera mitad el 45% de acierto desde el triple, estadística que prácticamente no se había apreciado en el inicio de la temporada. Todas esas circunstancias servían para establecer una ventaja morada de ocho puntos al descanso (45-37).

Los triples también fueron los protagonistas en el inicio del tercer cuarto, pero, en esta ocasión, por parte del Iberojet Palma. Bivià y Gilbert volvían a apretar el electrónico, aunque Vasturia era el encargado de mantener la calma con sendas canastas. Con Gustys y Guerra en el banquillo por cometer su tercera personal, la intensidad en el juego interior se rebajó. A partir de ese momento, el duelo entró en un intercambio de canastas, en el que el Chocolates Trapa controlaba en todo momento una ventaja alrededor de los ocho puntos. Los morados no se despegaban en el marcador, pero los baleares tampoco inquietaban al Chocolates Trapa. Lo que parecía sentenciar el partido fue un triple de Zubizarreta (más 14 puntos) y la cuarta de personal de Guerra al inicio del último periodo, aunque Bivià se encargó, con seis puntos consecutivos, de no dar el encuentro por perdido. Festival anotador del escolta que volvía a meter a su equipo en el partido. El Iberojet no se quería ir de vacío de Palencia y eso se reflejaba en el menos cinco a falta de dos minutos para el final. Las imprecisiones reinaban en el bando morado y eso lo aprovechó el Palma, que igualó el partido a falta de menos de un minuto para el final.

Con el partido en la prórroga, los baleares se pusieron por primera vez por delante en el marcador. A partir de ese momento, la ventaja fue aumentando y el Chocolates Trapa no tuvo opciones de meterse de nuevo en el encuentro.

 

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