El Chocolates Trapa Palencia, ante un gigante dormido

Jordi Grimau penetra a canasta en el encuentro contra el Carramimbre Valladolid. /Antonio Quintero
Jordi Grimau penetra a canasta en el encuentro contra el Carramimbre Valladolid. / Antonio Quintero

Los morados, con la posible baja de Urko Otegui, pretenden alargar hoy el arranque irregular de Liga de los baleares

Álvaro Muñoz
ÁLVARO MUÑOZPalencia

Ya avisaba en pretemporada el entrenador del Chocolates Trapa Palencia, Alejandro Martínez, que el Iberojet Palma era uno de los favoritos al ascenso. Tras diez jornadas y un arranque irregular de los baleares, el discurso del preparador catalán no ha variado y sigue considerando al equipo que dirige Félix Alonso como una de las mejores plantillas de la competición. Y es que hoy un gigante dormido se asoma al Pabellón Municipal de Deportes para hurgar en la herida que abrió el pasado viernes el Betis.

El objetivo de los palentinos es cicatrizar lo antes posible el raspón de la derrota y no hay mejor rival que el de hoy. «El equipo está animado. Perder forma parte del juego y hay que asumirlo. No tenemos que hacer ningún drama y el equipo está mentalmente bien», afirmó Martínez, quien aún no sabe si podrá disponer de Urko Otegui, lesionado en el último cuarto del encuentro contra el Carramimbre Valladolid y que recayó el viernes en el calentamiento del partido contra el Betis. «Tenemos que ser prudentes con su lesión, porque si ha tenido esa recaída, una más, podría ser de larga duración. No nos podemos permitir perder ni a Urko ni a ningún jugador por precipitarnos a la hora de su vuelta», continuó.

Potente jeugo interior

A pesar de contar con una de las plantillas más potentes de la competición, el Iberojet Palma ha empezado el curso de forma irregular y las dudas han empezado a sobrevolar la isla balear. La última victoria, lograda en la prórroga contra el Cáceres, ha insuflado un soplo de optimismo en los mallorquines. «Sabemos que jugamos contra un rival muy duro, que no ha empezado muy bien la competición, pero que ya ha sido capaz de ganar un partido que se le había complicado como el de Cáceres. Tienen una plantilla larga y no tiene porque afectarles el haber disputado una prórroga en el último partido. Habrán recuperado motivación y son especialmente peligrosos en esta situación», resaltó Martínez, quien destaca los centímetros del juego interior balear. «Tienen dos pivots de más de 2,12 metros de altura (Fran Guerra y Jonathan Jeanne), además de aleros y cuatros muy potentes físicamente. A todo eso se suma un base como Álex Hernández, que es de los mejores de la categoría», apostilló.

Por décima vez en diez jornadas, la clave para Alejandro Martínez vuelve a residir en el rebote para llevar a cabo el juego del entrenador catalán. «En este partido, más que nunca, la clave va a ser el rebote por la cantidad de centímetros que tienen y por la potencia que poseen en el cuatro y en el tres. Cvetinovic, Gustys y Kone tienen que estar muy bien, pero también al mismo nivel deberán estar sus compañeros. A veces focalizamos el rebote en los jugadores grandes, pero el rebote es un trabajo de los cinco que están en el campo. No podemos permitir que capturen muchos rebotes los jugadores pequeños, como contra el Betis», afirma un Martínez que vuelve a apelar al trabajo y entrega de la afición. «Si no está Urko, necesitaremos tirar del público como sucedió en el último partido en casa contra el Carramimbre para que la afición pase del sexto hombre al quinto», concluyó.

El encuentro de hoy también servirá para que el balear Joan Tomàs vuelva a la que fue su casa durante dos temporadas. El alero, que no pudo disputar el último encuentro por un golpe, estuvo presente en la temporada del doblete con el Palencia Baloncesto.

 

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