LEB Oro

El Chocolates Trapa Palencia se apunta al quinto partido

Pressley encara la canasta ante la ayuda de Arteaga. /Marta Moras
Pressley encara la canasta ante la ayuda de Arteaga. / Marta Moras

Los de Alejandro Martínez empatan la serie del 'play-off' y volverán a Oviedo para firmar la gesta de levantar un 2-0

LÍA Z. LORENZO Palencia

Las rebeliones se fraguan siempre a fuego lento y Urko lideró una que arrancó casi a principio de temporada. Muy pocos apostaban por el Chocolates Trapa cuando perdieron los cuatro primeros partidos de liga, pero ahí está, elevándose por encima de las dificultades para empatar la serie del 'play-off' (2-2) ante el Baloncesto Oviedo y prepararse para afrontar el quinto partido en el ambiente infernal de El Pumarín. Los morados firmaron uno de sus mejores encuentros de la temporada y ahora afrontan la gran gesta, la de remontar un 2-0 y pasar a la siguiente ronda. Los morados se apoyaron en un buen juego colectivo en ataque, a un Urko que supo liderar en los momentos complicados y al descaro de Pressley cuando el Oviedo se acercó en el marcador.

Los jugadores locales eran conscientes de que toda la temporada se condensaba en los 40 minutos ante el Baloncesto Oviedo. Esa tensión atenazó a los palentinos en los primeros compases del partido ante unos carbayones que salieron con una enorme intensidad física tanto en ataque como en defensa. Carles Marco sabía que sus jugadores son más jóvenes, más altos y más fuertes y ordenó un ritmo infernal desde el primer minuto, consciente de que la plantilla palentina tendría muchos problemas para aguantar ese ritmo. Pero no contaba con el corazón de los palentinos, con su capacidad de rebelarse ante la adversidad y protagonizar un partido épico.

Ventaja

La buena circulación de balón de los visitantes y los nervios de los morados abrieron la primera diferencia en el marcador con 1-8. Algo normal si se tiene en cuenta que los de Alejandro Martínez no anotaron ningún tiro de campo durante los tres primeros minutos. La tónica la rompieron primero Urko y luego Ruffin para acercar al Chocolates Trapa en el marcador, cortar el buen comienzo de los ovetenses y colocar el 9-12 a falta de cuatro minutos para el final del primer cuarto.

El técnico local colocó una zona ante la superioridad de los carbayones en la pintura, pero Geks la rompió con un triple y el Chocolates Trapa volvió a la defensa al hombre. Mientras, la salida de Pressley y el acierto de Grimau activaron el ataque del Chocolates Trapa, desconectado hasta ese momento, para minimizar los daños y colocar el 17-18 al final del primer cuarto.

Alejandro Martínez decidió colocar un quinteto titular totalmente diferente al que comenzara el partido en el arranque del segundo cuarto. El entrenador catalán también sabía que debía dosificar a sus hombres para sobrevivir a la vorágine que había ordenado Carles Marco. Y por primera vez en el partido, el Chocolates Trapa se puso por delante. Fue gracias a un triple de Cvetinovic, que colocó el 24-23 cuando solo se habían disputado dos minutos del segundo cuarto. El serbio salió muy enchufado desde el banquillo y su conexión con Pressley, muy inspirado, permitió que el ataque del Chocolates Trapa funcionara con más fluidez. Los morados se dieron cuenta de que la defensa visitante sufría con las penetraciones y empezaron a perforarla con entradas directas a canasta para encontrar su mejor juego en todo el 'play-off'.

El Baloncesto Oviedo se colocó en zona y ahí apareció Campara, que había entrado para dar un respiro a Pressley, para anotar desde el 6,75 y dar la primera ventaja importante a los locales (34-29). Pero la mejor noticia para los morados era que habían conseguido cerrar el rebote y minimizar los daños que los visitantes les estaban haciendo con sus segundas opciones en ataque. La mejora del Chocolates Trapa se tradujo en una ventaja de siete puntos al descanso (45-38). Y con un 4-0 relámpago tras el paso por los vestuarios, los palentinos ponían una máxima diferencia de once en el marcador (49-38). Así fueron transcurriendo los minutos del tercer cuarto, con la ventaja local siempre rondando los diez puntos y un intercambio rápido de canastas que favorecía claramente a los morados.

Porque los jugadores locales se sentían muy cómodos en ataque por primera vez en mucho tiempo. Para contrarrestarlo, Carles Marco puso a sus jugadores a defender a toda la cancha tras canasta y la estrategia le sirvió para cortar el ritmo morado y reducir las distancias hasta los seis puntos (60-54). Pero los palentinos no se iban a dejar asustar tan fácilmente. Este es un equipo acostumbrado a pelear en el barro, a caer y levantarse. Así que una contra de Miso y un gran 2+1 de Urko devolvieron los once puntos de ventaja al marcador (65-54) cuando solo quedaban dos minutos para que finalizara el tercer cuarto. El capitán estaba liderando a los suyos hacia el quinto partido. A pesar de que los ovetenses se resistían a rendirse y, con un triple de Vrkic, redujeron la diferencia a ocho puntos casi sobre la bocina (70-62).

Tensión

Así que como siempre, como en todas las historias que merecen la pena, todo se iba a decidir al final, en los últimos diez minutos. El Baloncesto Oviedo puso sus credenciales sobre la pista nada más arrancar, con un triple de Víctor Pérez que redujo aún más las diferencias (70-65). Vrkic se encargó del resto con un dos más uno que sumaba un parcial de 0-9 y dejaba totalmente abierto el partido (70-68). Cvetinovic cortaba la sangría tras una buena asistencia de Grimau para dar aire a unos morados que veían como se les escapaba todo el trabajo hecho hasta entonces. El cansancio empezaba a pasar factura a jugadores como Urko, al límite tras marcarse un partidazo en ataque y defensa y acabar con 24 puntos. Enfrente Víctor Pérez asumió la responsabilidad para llevar el 74-73 con un triple y una canasta ante los problemas ofensivos de los palentinos, demasiado centrados en las individualidades.

Oliver Arteaga le daba la vuelta al marcador (74-75), pero Urko se mantenía seguro desde la línea de tiros libres para mantener a su equipo por encima en el marcador (76-75). Quedaban cuatro minutos y el partido no era apto para los nerviosos. Grimau, con un triple y Pressley, con un rebote en el que se elevó por encima del mundo para forzar la antideportiva de Barro y anotar los dos tiros libres y una canasta posterior, desataron al Chocolates Trapa (83-75). Garrido volvió a colocar los diez puntos de ventaja en un partido que ya se había vuelto loco (85-75). Con Pressley desatado y con Urko rejuvenecido, el Chocolates Trapa firmó la victoria que les llevará de nuevo a Oviedo, a intentar la gesta de remontar un 2-0. Por el momento, los de Alejandro Martínez ya han empatado la serie y solo piensan en el partido del martes. También lo hace Carles Marco, que pidió un tiempo muerto con el partido decidido (91-79) y 41 segundos por jugar. El técnico quería enchufar a los suyos para el quinto y definitivo encuentro, ese en el que el Chocolates Trapa quiere certificar el triunfo de su rebelión contra el destino.

 

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