LEB Oro

El Chocolates Trapa gana pero no disipa las dudas

Urko deja una bandeja en el partido ante el CB Prat. /Antonio Quintero
Urko deja una bandeja en el partido ante el CB Prat. / Antonio Quintero

El Chocolates Trapa se impone al CB Prat gracias a un tapón de Kone sobre la bocina tras un partido para olvidar

LÍA Z. LORENZO Palencia

El Pabellón Municipal enmudeció durante una décima de segundo cuando Zagars consiguió dejar una bandeja que estaba destinada a darle la victoria al CB Prat, penúltimo en la clasificación. Solo la salvadora intervención de Kone, que se elevó por encima del tumulto para decir 'hoy no, aquí no'. El tapón del pívot permite al Chocolates Trapa sumar una nueva victoria en uno de sus peores partidos de la temporada. Y hay datos preocupantes, como el 2/19 desde el 6,75 o el hecho de que los palentinos fallaran nueve tiros libros de los 23 que lanzaron.

64 Chocolates Trapa

Grimau (4), Kone (6), Jorge Sanz (6), Urko (15) , Vasturia (12) -quinteto titular- Aranitovic (11), Aitor Zubizarreta (2), Gustys (-), Cvetinovic (7), Veljkovic (-) y Hermanson (1).

63 CB Prat

Busquets (12), De Celis (-), Sena (4), Parra (6) y Blanch (15) -quinteto titular- Ortega (8), Bassas (-), Cuevas (2), Jeanine (6), y Zagars (10).

Los morados empezaron fríos, con problemas de fluidez en el ataque y un horrible porcentaje desde el perímetro. Tampoco el CB Prat encontraba canastas fáciles en su intento de robar para hacer transiciones rápidas. Con dos defensas aún muy blandas, la pequeña ventaja que consiguieron los visitantes (2-7) fue rápidamente neutralizada por los morados (10-10). Kone y Urko fueron los protagonistas ofensivos de estos minutos, asumiendo la responsabilidad dentro y fuera de la pintura. El cinco del Chocolates Trapa dominó el rebote e impuso su capacidad atlética bajo canasta. En el CB Prat, Busquets era el único que daba respuesta con dos triples casi consecutivos que mantuvieron a su equipo en un partido en el que los errores superaban enormemente a los aciertos. Cada canasta venía precedida de una pérdida grosera, de una falta infantil o de un fallo clamoroso en el tiro. El final de los primeros diez minutos dejo al Chocolates Trapa cuatro arriba (18-14) y la sensación de que al equipo palentino le cuesta mucho mandar en los partidos. Sobre todo porque el CB Prat es un equipo en problemas que ocupa uno de los puestos de descenso.

El equipo era consciente de sus propios problemas y los jugadores apretaron en defensa para abrir un pequeño hueco nada más comenzar el segundo cuarto. Pero de nuevo un error, una falta antideportiva de Gustys que se despistó en una puerta atrás, volvió a acercar peligrosamente a los catalanes (22-18). El partido recordaba al del Real Betis, cuando los de Carles Marco dominaron el marcador y acabaron perdiendo tras la reacción de los sevillanos en los minutos finales. La buena noticia era que el CB Prat no atesora la calidad de la plantilla bética.

Pero el Chocolates Trapa estaba atascado, incapaz de anotar desde dentro sin Kone y absolutamente negado desde el 6,75. Los de Carles Marco firmaron un desastrosa primera parte desde el perímetro (0/11). En medio de la zozobra palentina, el CB Prat seguía a lo suyo y sin grandes alardes consiguió darle la vuelta al marcador con un robo y canasta de Blanch (26-27).

El técnico morado pidió tiempo muerto y volvió a dar entrada a Kone, que se había marchado al banquillo mediado el primer cuarto. Pero la salida del pívot no cambió la dinámica del partido. Poco a poco, casi sin hacer ruido, los catalanes se habían ido apoderando del partido hasta abrir una pequeña brecha de cinco puntos (28-33) a poco más de un minuto para el descanso. Una penetración de Vasturia y dos tiros libres anotados por Urko minimizaron los daños (32-33). Pero el problema era profundo. Los de Carles Marco no conseguían anotar sin casi oposición y más allá del terrible 0/11 en triples, los palentinos habían firmado un horrible 8/14 desde el tiro libre. El regreso de los vestuarios cambió ligeramente la cara de los morados. Urko, al fin, consiguió abrir la caja de anotación desde el perímetro y siete puntos consecutivos suyos dieron la vuelta al marcador para alejar los malos augurios (39-36). Porque lo peor para el Chocolates Trapa es que estaba sufriendo en un partido relajado, sin una presión añadida dentro de la pista. Dentro de ese ambiente, el Chocolates Trapa no encontraba ninguna de sus buenas versiones y vagaba sin remedio entre los aciertos y los errores. Porque tanto los palentinos como los catalanes se jugaban mucho, aunque en la cancha el choque fuera una parodia de sí mismo.

Errores

Los fallos inverosímiles se sucedían y el Chocolates Trapa aumentaba sus problemas con el tiro exterior, solo solucionado por Aranitovic a falta de dos minutos para el final del tercer cuarto. El triple del serbio dio algo de luz a un equipo morado que parecía jugar a oscuras (51-45). Era tal el desconcierto, que Aranitovic se ganó a pulso una técnica después de soltar un balonazo sobre Sena tras recibir una falta. La diferencia a favor de los morados iba creciendo por inercia y porque el CB Prat acusó mucho la lesión de Jeanine, casi fuera todo el tercer cuarto por culpa de una mala pisada. El Chocolates Trapa llegaba al último cuarto siete arriba (55-48), pero con la sensación de que cualquier cosa podía pasar en los últimos diez minutos. Los palentinos salieron dispuestos a elevar la tensión en defensa, eso que no habían hecho durante los 30 minutos anteriores, pero las pérdidas y algunos problemas en el rebote defensivo hicieron que la diferencia se mantuviera siempre entorno a los cinco puntos. Ni el Chocolates Trapa era capaz de aumentarla ni el CB Prat conseguía acercarse más. El partido era un correcalles en el que nadie conseguí imponer su baloncesto y en el que no se anotaba a pesar de que las defensas apenas imponían respeto. Y poco a poco, gota a gota, la ventaja del Chocolates Trapa desapareció a falta de cuatro minutos para el final (59-59). El partido se iba a decidir ahí y Carles Marco apostó por un quinteto formado por Vasturia, Grimau, Hermanson, Cvetinovic y Kone. Luego, dio entrada a Urko ante los problemas ofensivos de su equipo, incapaz de anotar (61-62). Era el momento de que alguien asumiera la responsabilidad y el encargado fue Vasturia, que forzó la personal de Jeanine, pero que solo pudo anotar uno de los dos tiros libres. A falta de 1:36, la igualdad había vuelto al marcador (62-62). Y ahí sí defendieron los morados de verdad para llevar el ataque catalán al límite y recuperar el balón tras una mala elección de Blanch. Kone tuvo el partido en sus manos a falta de 51.8, pero falló los dos tiros libres y los morados miraron al precipicio muy de cerca. Zargas tampoco estuvo afortunado desde el tiro libre, anotó uno de dos, y el Chocolates Trapa anotó de la mano de un Vasturia como siempre de hielo. El americano penetro sin dudarlo y el CB Prat se vio uno abajo con seis segundos por jugar (64-63). Y ahí llegó la polémica. Zagars hizo un costa a costa y dejó una bandeja que parecía destinada a entrar. Hasta que apareció la mano salvadora de Kone y sobre la bocina desvió la pelota en un tapón espectacular. En medio, bajo el aro pasó de todo y dejó a Blanch tocado en el suelo. El veterano jugador tuvo que ser retirado en camilla entre la preocupación general mientras era trasladado la hospital. La victoria se quedó en Palencia, pero las sensaciones antes de viajar a Bilbao no podían ser peores.