LEB Oro

El Chocolates Trapa se divierte

Sergi Pino entra a canasta durante el partido. /Marta Moras
Sergi Pino entra a canasta durante el partido. / Marta Moras

Los de Alejandro Martínez exhiben su músculo ofensivo para desarbolar al Clavijo y dormir en puestos de 'play-off'

LÍA Z. LORENZO Palencia

El Chocolates Trapa Palencia vuelve a dormir en ‘play-off’ tras conseguir un cómodo triunfo ante el Clavijo, un equipo que acabó deshaciéndose ante el potencial de los de Alejandro Martínez. La mejor noticia para los morados es que los jugadores vuelven a disfrutar sobre la pista y se divierten como nunca.

El partido empezó con una rápida sucesión de canastas en una y otra pintura. Si el Clavijo acertaba por medio de Coggins, el Chocolates Trapa Palencia respondía con una rápida canasta de Pressley o con un espectacular mate de Ruffin. Pero el acierto ofensivo de ambos equipos no se transformó en ventaja para ninguno y mediado el primer cuarto, el marcador reflejaba la igualdad del choque (12-12). El partido era una orgía ofensiva, incluidos dos triples de Grimau y otros tres de Garrido, que encaminaba el encuentro hacia unos registros casi de NBA. Los ataques eran fulgurantes, apenas se agotaban segundos de la posesión y la circulación de balón dejaba a los tiradores situaciones muy cómodas para anotar. La fiesta continuó hasta cumplir los primeros diez minutos con máxima igualdad y un marcador que demostraba que ambos equipos habían ido a imponer su estilo ofensivo (29-26).

En medio de todo ese vendaval de canastas, los morados se metieron en problemas después de que tanto Ruffin como Busma se cargaran con dos personales. Los dos hombres altos del Palencia tendrían que medirse mucho en la pintura. Alejandro Martínez vio claro que ahí podía tener una rémora y apostó por empezar el segundo cuarto sin un 5 puro, con Cvetinovic peleándose bajo tableros. Pero el equipo se atascó sin una referencia en la pintura y el técnico morado tuvo que dar entrada a Ruffin. Todo había cambiado en este segundo cuarto. Los ataques seguían siendo rápidos, pero el acierto del principio se había transformado en una serie interminable de errores, sobre todo por parte morada. Así que el Clavijo aprovechó para anotar desde el 6,75 y abrir la primera brecha importante del partido cuando quedaban tres minutos para el descanso (35-41). Mientras Cvetinovic tenía que irse al banquillo por un encontronazo con Arnaud, muy contundente en defensa. La tercera falta de Ruffin obligó al serbio a volver a la pista casi sin poder coger aire. El juego se había parado y empezaron a llegar las pérdidas de balón, pero ninguno de los equipos lo aprovechó para escaparse, aunque el Clavijo consiguió irse al descanso con una ligera ventaja en el marcador (43-47). El partido se calentó tras el paso por los vestuarios. El Chocolates Trapa subió la intensidad defensiva, los árbitros tomaron algunas decisiones controvertidas, incluida una técnica a Alejandro Martínez, y los decibelios se desataron tras un triple de Cvetinovic que empataba el partido (52-52). Y el ruido se volvió ensordecedor con un triple de Miso que colocaba de nuevo a los morados por delante (57-55). Una espectacular asistencia de Grimau que acabó con canasta de Busma cerraba tres minutos perfectos del Chocolates Trapa cuando apenas quedaba uno para que finalizara el tercer cuarto (59-55). Porque los palentinos habían conseguido cortocircuitar el ataque del Clavijo, que sufría más que nunca para anotar cada punto (63-57). Esa intensidad defensiva que había impuesto el Chocolates Trapa Palencia en el tercer cuarto siguió subiendo hasta convertirse en el verdadero eje de la victoria morada. Los jugadores locales, bien dirigidos por Pressley se lanzaron a por la yugular del Clavijo y abrieron la primera brecha importante cuando restaban ocho minutos para que finalizara el partido (69-57). Los morados se habían ido por encima de la barrera psicológica de los diez puntos para poder respirar y disfrutar del juego por primera vez en mucho tiempo. Porque esta categoría obliga a sufrir hasta el final en casi todos los encuentros, con finales de infarto vividos al límite por los equipos.

No fue el caso del choque de ayer, en el que el Chocolates Trapa, con sus aciertos y sus errores, se mostró muy sólido, incluso cuando iba por detrás en el marcador. En ningún momento tuvo una de esas extrañas desconexiones que le han lastrado durante toda la temporada y se aferró a sus puntos fuertes para ir desgastando al Clavijo. Como en la jugada que colocaba el contundente 81-64. Ruffin recibió en la pintura, abrió para Cvetinovic y ahí empezó una retahíla de pases extra que finalizaron con el triple de Miso. Con su baloncesto dinámico y ese puntito más en defensa, el Chocolates Trapa Palencia puso en pie a sus aficionados, que pudieron vivir el segundo triunfo sin apuros de su equipo en casa. Tras tanto sufrimiento y tantos días en el límite, el equipo morado es ahora un equipo distinto, un equipo que se divierte.

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