LEB Oro

El Chocolates Trapa asalta Miribilla

Vasturia atrapa un rebote. /Fernando Gómez
Vasturia atrapa un rebote. / Fernando Gómez

Vasturia lidera la rebelión de los palentinos, que recuperan el factor cancha tras arrasar al Bilbao Basket

FRANCISCO PRIETO (OPTA)  Palencia

Este equipo está muy vivo. Los hombres de Carles Marco firmaron un partido casi perfecto para igualar la serie y contar ahora con el factor cancha a su favor. Una extraordinaria defensa y unos inspirados Gustys por dentro y Vasturia por fuera asaltaron Miribilla de forma estruendosa. Ahora en caso de ganar ante la afición tanto el viernes como el domingo se llegaría a la ansiada Final Four. De momento los palentinos han dado un golpe en la mesa. Habrá que esperar una semana para saber qué profundidad tiene este cambio.

77 Retabet Bilbao Basket

Schreiner (4), Brown (5), Matulionis (13), Demetrio (7), Larsen (8), -quinteto inicial-, Rigo, Cruz (11), Salgado (8), Edu Martínez (9), Huertas, Lammers (12).

86 Chocolates Trapa

Sanz (6), Grimau (12), Vasturia (22), Gustys (16), Otegui (10), -quinteto inicial-, Moussa (1), Zubizarreta (9), Omeragic, Cvetinovic (6), Hermanson (4).

Árbitros.
García León, Langa de Martín y Lázaro Rodríguez. Eliminaron por cinco faltas al local Lammers en el minuto 39 y el visitante Cvetinovic en el 39.
Parciales.
22-17, 15-20 (descanso), 13-26 y 27-23.

A diferencia del viernes, el Chocolates Trapa salió muy metido al encuentro. Una efectiva transición de Vasturia, un tapón de Otegui y una canasta tras rebote ofensivo de Gustys alimentaban un espíritu de pelea ante un Bilbao Basket que se movía al ritmo de Brown acompañado por un triple de Demetrio en unos primeros instantes muy equilibrados en el marcador.

Los vizcaínos no estaban atinados en el tiro ante la zona 2-3 planteada por los palentinos, que sin embargo cometían pérdidas de balón incomprensibles que permitían al Bilbao Basket mantenerse en el partido. En esa dinámica el electrónico se movía con cuentagotas en un choque de alta tensión y muchas faltas. Dos triples consecutivos, uno de Brown y otro de Cruz amenazaban un primer despegue local (11-6) ante un Chocolates Trapa ahora dubitativo que empezaba a sufrir a los pívots locales.

El pívot lituano Gustys dirigía la anotación de su equipo pero Bilbao Basket no daba tregua para conseguir su máxima ventaja del partido (22-13) a falta de dos minutos para finalizar el primer cuarto. En esos instantes de zozobra, Carles Marco no solicitaba tiempo muerto y los guarismos de todo el cuarto recordaban lo sucedido dos días antes con también la superioridad vasca en el rebote.

A pesar de las dificultades, Vasturia y Hermanson ponían el 22-21 en el arranque del segundo cuarto donde un tapón de Lammers sobre Moussa devolvía cierta tranquilidad a los vizcaínos. Mientras a los visitantes les faltaba mayor dureza defensiva con Larsen ahora martilleando por dentro para estirar la cuerda hasta el 32-25. Ambos equipos se dejaban demasiados tiros libres fallados por el camino y entonces Vasturia tiró de galones para restablecer la situación aunque sin acabar de consumarse la remontada. Al menos el empate a 37 al descanso era un interesante presagio tras muchos minutos remando a contracorriente. Los palentinos habían conseguido superar los momentos más complicados y tenían veinte minutos para disfrutar por primera vez en mucho tiempo.

Juego interior

El arranque del tercer cuarto resultó prometedor. Gustys se hacía un gigante y tres canastas del pívot dentro de la pintura ponían por delante a los suyos que encadenaron un 0-11 de parcial ante un rival negado en el juego estático frente a una defensa individual de un Chocolates Trapa que estaba en plena ebullición en ese aspecto. El 40-48 transcurridos cuatro minutos después de la reanudación reflejaba un panorama espectacular y un tiempo muerto de Mumbrú intentó parar sin éxito el desaguisado. Los palentinos seguían muy intensos en defensa, mantenían la calma y, con Vasturia muy enchufado, encendían las alarmas de la afición local que veía como su equipo estaba contra las cuerdas (44-57). Ahora eran suyas las pérdidas de balón, las canastas fáciles al contraataque del base Jorge Sanz hacían el resto. El equipo morado estaba de dulce y explotando sus fortalezas alcanzó el final del tercer cuarto con 13 valiosos puntos de ventaja.

Aún quedaban 10 minutos pero a los hombres de Carles Marco les salía todo. Un 2+1 de Vasturia y un triple de Zubizarreta así lo atestiguaban. Gustys seguía castigando en la pintura y lejos de disminuir la renta, ésta aumentaba, rondando los 20 puntos. Pero los bilbaínos, como era de esperar, reaccionaron y mediado el último cuarto y a base de una serie de triples el electrónico reflejaba ya un 63-73. Con una zona 2-3 los vascos intentaban medir la madurez de su oponente. Hubo algún titubeo pero la experiencia de Grimau salió a relucir entonces para confirmar un triunfo de muchos quilates que resultó el delirio para el centenar de aficionados desplazados desde Palencia.

El Chocolates Trapa ha sabido dar la vuelta a la situación tras su decepcionante partido del viernes, el primero de la serie. Pero hoy todo cambió. Los jugadores se mostraron muy agresivos a defensas y entraron al aro rival con decisión, sin condiciones. El próximo viernes espera una nueva final.