Paco García pide calma porque el sábado habrá «otro Melilla» enfrente

Paco García recoge la placa conmemorativa de sus mil partidos en los banquillos, con el presidente Mike Hansen a su espalda. /Villamil
Paco García recoge la placa conmemorativa de sus mil partidos en los banquillos, con el presidente Mike Hansen a su espalda. / Villamil

El técnico felicita a los suyos y llama a la prudencia, «solo hemos ganado un partido», antes de advertir que su equipo peleará por cerrar la eliminatoria en el cuarto

Luis Miguel de Pablos
LUIS MIGUEL DE PABLOSValladolid

Las primeras palabras las pronunció Paco en sala de prensa en inglés. «¡Keep calm!». Se podía intuir por dónde iban a ir los tiros del técnico segundos después de que su equipo abandonara la pista en loor de multitudes. Aunque con una respuesta espectacular, solo se trataba del segundo punto de la serie de los tres que necesita para sacar billete a Bilbao.

«No hemos ganado nada, hemos ganado un partido. Quizás lo más bonito de todo es ilusionar a un pabellón con mucha gente en la grada, esperando que haya mucha más el sábado», señaló, consciente de que la serie es al mejor de cinco, y que Melilla opondrá mañana otra cara mucho más agresiva que la mostrada ayer. «El equipo ha hecho un derroche de ganas, de intensidad y trabajo defensivo, nuestra defensa ha estado por momentos espectacular, pero sabemos de la dificultad que entraña ir a un quinto partido. Vamos a intentar cerrar la eliminatoria aquí pero con los pies en el suelo», aseguró, prudente, antes de mencionar la frase que presidía ayer la pizarra en el vestuario: 'Mejorar es el único camino que nos lleva a la victoria'.

«Va a ser difícil mejorar lo de hoy –por ayer–, pero lo vamos a intentar», espetó antes de responder al técnico de Melilla, que se quejó por «la permisividad» del trío arbitral con Valladolid. «No lo dirá por la zona de los tres segundos, que creo que lo han borrado del reglamento. Que no se haya pitado una sola zona me parece calamitoso», zanjó.

Alcoba, enfadado con los árbitros

El técnico de Melilla analizó la derrota desde tres ángulos. Desde su mala salida. «Nuestra puesta en escena ha marcado el desarrollo del partido. Nos hemos visto desbordado en los primeros cinco minutos y ante una defensa agresiva no hemos visto opciones claras». Desde lo improductivo de su defensa tras el descanso. «En el tercer cuarto quisimos acortar esa diferencia con nuestra mejor versión, pero en ese intercambio de golpes Valladolid ha salido reforzado porque nuestra defensa no ha encontrado premio».

Y desde las decisiones arbitrales, a su juicio caseras. «Hay que reconocer que nos han ganado con creces en todas las posiciones, pero en las pocas ocasiones que hemos tenido de engancharnos se han encargado de cortarlas de raíz», lamentó, reconociendo que optó por guardarse alguna baza para el cuarto partido. «Felicitar a Valladolid y a Paco García por los mil encuentros de profesional y sobre todo a la afición de Valladolid porque me da envidia sana ver un pabellón así de entregado. Su puesta en escena es de chapeau», espetó.