Baloncesto

Paco García considera que Bradley Hayes «no quiso mejorar»

Pepe Catalina y Paco García. /A. Mingueza
Pepe Catalina y Paco García. / A. Mingueza

El técnico del Carramimbre reconoce que la marcha del pívot americano deja el juego interior corto de centímetros

Víctor Borda
VÍCTOR BORDAValladolid

La rescisión unilateral del contrato de Bradley Hayes por parte del jugador tuvo este martes la explicación por parte del club, en concreto de Pepe Catalina, director deportivo del Ciudad de Valladolid, y Paco García, técnico de la primera plantilla carmesí. El pívot americano puso fin a su relación contractual el lunes pasado. Incluso el viernes ya recogió su taquilla en Pisuerga decidido a poner fin a ochos meses de más sombras que luces. El club fichó a un 2,13 que pensaba que le podía dar más cosas de las que ha dado. El jugador no se adaptó a su rol en el equipo y terminó por bajar los brazos. Hubo conatos de cortarlo e incluso de traer un quinto pívot antes de que finalizase el plazo de fichajes, pero el desajuste presupuestario de la entidad obligó a no fichar. Ahora, con su salida, el juego interior del Carramimbre queda muy limitado en centímetros y efectivos.

Paco García reconoció que había intentado «por las buenas, las regulares y las malas» reconducir la situación, pero que había sido imposible. «No ha querido mejorar», sentenció.

El entrenador explicó que hasta en cuatro ocasiones se había hablado de cortarlo, «la última el 7 de febrero en la reunión con la directiva en las que nos comunica que no se puede fichar».

«El que se ha ido es él y el que deja colgados a sus compañeros es él», señaló Paco García. «El juego interior con su marcha se nos queda muy pequeño, con solo un hombre que pasa de los dos metros como Aboubacar pues nuestros 'cuatros' son pequeños. Nuestros aleros Álex y Álvaro Reyes están en poco más de dos metros. No es la primera vez que vamos a jugar sin él. Ganamos a Coruña sin que jugase y plantamos cara al Betis sin su presencia. No queda otra que mirar hacia adelante».

Pepe Catalina narró lo que ha sido la estancia de Hayes en el equipo, desde su llegada en pretemporada. Se le detectó un problema en el cuádriceps provocado por una lesión de rodilla de su etapa universitaria que hizo que no pudiese seguir el ritmo de sus compañeros. Con el tratamiento adecuado fue mejorando, pero en los partidos que juega el equipo antes del inicio de la competición se ve que no anota y que tiene importantes carencias a la hora de defender y rebotear pese a su estatura. «Envíamos a la directiva el mensaje de que no nos da los que queremos. Tiene calidad, pero nos falta rebote y anota pocos puntos. Nos dicen que no se puede cortar por cuestiones presupuestarias».

La temporada es una montaña rusa en la que une aceptables partidos con otros malos o muy malos, según indicó el director deportivo. «Fuimos salvando la situación», prosiguió. «La actitud personal siempre ha sido buena».

La directiva vio en plena temporada que cortar al jugador era una opción buena, pero se optó por la posibilidad de fichar un quinto elemento interior (Alvaro Reyes iría cedido a un equipo de Plata) que complementase a Hayes. Se habló con Jito Kok, pero el jugador no pudo venir. El club buceó en el mercado e incluso tanteó al 'cuatro y medio' Daniel Trist, jugador que acabaría en Cáceres ante la imposibilidad final de fichar de las ardillas.

Catalina se refirió al desgaste anímico del jugador con el paso de las semanas. Contó que en el encuentro con Bilbao ya comunica su deseo de dejar el equipo. A partir de ahí, su actitud cambia y baja los brazos. «Llega entonces el partido contra Ourense, en el que es expulsado por una antideportiva y el equipo pierde un partido que tenía encarrilado», comentó. «En los encuentros ante Barcelona y Oviedo, la disposición mental y su lenguaje corporal dejan claro que ya no estaba».