Niksha Federico promete «trabajo» en un Carramimbre versátil con «muchos protagonistas» en el campo

Mike Hansen, Ignacio Pereda, Federico, Pepe Catalina y Alberto Pereda, de Clínica Sur. /El Norte
Mike Hansen, Ignacio Pereda, Federico, Pepe Catalina y Alberto Pereda, de Clínica Sur. / El Norte

El alero americano, que ha trabajado este verano para mejorar su físico, le pide constancia a su nuevo equipo para alcanzar sus objetivos

Luis Miguel de Pablos
LUIS MIGUEL DE PABLOSValladolid

Californiano de pura cepa, aunque con la cuota de sangre argentina e italiana que le han proporcionado los orígenes de sus abuelos, Niksha Federico (San Diego, 1995) es una de las grandes esperanzas del Carramimbre esta temporada por distintos motivos. Por conocimiento de la liga después de un año en Araberri, por progresión pero sobre todo por lo que puede hacer en la cancha. Que es mucho. Federico responde al perfil de alero alto capaz de anotar y rebotear, pero también de defender a jugadores de distinta condición, de correr el campo y ahora además capaz de jugar físico. Para ello se ha preparado durante el verano junto a Trent Suzuki, conocido en Estados Unidos por haber puesto en forma a jugadores de la talla de Michael Jordan o Magic Johnson, con el que ha mejorado su cuerpo y equilibrio para prevenir lesiones -acabó tocado la última temporada-.

En el frontón del Polideportivo Pisuerga y de la mano de Clínica Sur, patrocinador principal de los equipos de la Escuela Lalo García, el alero de las ardillas ha comparecido ante los medios de comunicación junto con el presidente Mike Hansen, el director general Saúl Hernández, y los directivos y consejeros de la entidad médica Ignacio y Alberto Pereda.

Además de todo eso, este californiano responde al modelo de jugador «serio, profesional e involucrado» que persigue el CBC Valladolid desde su fundación, tal y como ha señalado su presidente Mike Hansen en la presentación. Sus primeras palabras como jugador del Carramimbre son toda una declaración de intenciones. «En estos primeros días he visto una ciudad con gente trabajadora y quiero responder con lo mismo en el campo, con trabajo», promete.

Lo primero que supo de Valladolid y su tradición baloncestística fue por boca de Antonio Herrera, su entrenador en Araberri la campaña pasada. «Me dijo muchas cosas buenas de Pepe (Catalina), Mike (Hansen) y Hugo (López), y por eso he venido con muchas ganas de jugar y adaptarme a su filosofía», ha asegurado, con las ideas muy claras en su intención de seguir creciendo como jugador. «Firmé para ganar, pero sé que lo primero y fundamental es conseguir la salvación. Luego se verá. Se ha empezado bien en pretemporada y eso indica que se están haciendo bien las cosas».

Niksha, en una imagen de este verano con su preparador Trent Suzuki.
Niksha, en una imagen de este verano con su preparador Trent Suzuki.

Feliz por jugar por objetivos más ambiciosos que en Araberri, confía Niksha en aportar en muchos aspectos del juego. «El aspecto que creo que aún puedo mejorar es en fortalecer mi cuerpo. El año pasado empecé bien pero no terminé bien del todo y he trabajado en verano para ser más constante. En eso creo que tiene que fijar su meta el equipo, en ser constante porque el nivel de esfuerzo y entrega va a ser igual», apunta.

A Federico le gusta la plantilla que se ha reunido, y se queda por afinidad con la alegría de Kimbal Mackenzie, su compañero de piso, y de Leimanis. «Cada partido va a ser diferente y lo bueno que tiene este equipo es que cada vez puede haber un protagonista», valora, en relación a la versatilidad y calidad ofensiva que tiene la plantilla este año.

Recuperado de los problemas que tuvo en el último amistoso, Federico espera estar al cien por cien para el debut este miércoles ante Marín (Pisuerga, 20:45 horas).