Baloncesto

Mike Hansen cifra en 40.000 euros el desfase presupuestario

Mike Hansen./H. Sastre
Mike Hansen. / H. Sastre

El presidente del Ciudad de Valladolid considera una quimera ahora la posibilidad de ascender a la ACB

V. BORDAValladolid

No han sido unas semanas fáciles en el Ciudad de Valladolid. El club de baloncesto ha tenido que reajustar su presupuesto de esta temporada para evitar el déficit. Ha quedado patente la existencia de roces y desavenencias entre la directiva y el técnico Paco García. Y para colmo, el primer equipo ha perdido en la cancha del colista de la LEBOro. Mike Hansen, presidente de la entidad, apuesta por evitar los males del pasado y no complicar el futuro del club. Por ello, lamenta no poder fichar, pero la salud económica del club es un principio irrenunciable.

–¿De cuánto es el reajuste económico que ha tenido que realizar el club para cuadrar el presupuesto de esta campaña?

–El descuadre estaba más o menos en los 40.000 euros. Hemos tenido que importar la cuantía que nos va a dar el Baskonia por Miguel González a esta temporada, aunque lo cobraremos en julio. Hay un par de empresas que están saliendo ahora para llegar a esos números.

–Una de las principales causas de esa desfase presupuestario lo achacan a que no se ha cumplido la previsión de socios para este año.

–En los tres años y medio de vida que tenemos hemos tenido situaciones mucho peores que esta y hemos salido adelante gracias al trabajo de la directiva y el compromiso de los socios propietarios del club. No podemos culpar a la afición de este desajuste. Todo lo contrario. Solo tengo palabras de agradecimiento para los 1.300 fieles que siempre están con nosotros. Después de alcanzar el 'play-off' en el primer año en la LEBOro, nos pusimos un objetivo: un centenar socios más de los que habíamos tenido esa campaña. El año anterior estábamos en los 1.400 abonados y este somos 1.337. Era una cifra de socios, la de 1.500, que creíamos poder lograr. Está claro que el fútbol ha subido y ha afectado al resto de deportes de la ciudad. A los abonados los hemos tenido siempre en mente, por eso no hemos subido los precios. No hemos intentado engañar a nadie. Hemos puesto un mejor producto sobre la cancha. El equipo tiene mucha más calidad y la liga es mucho más atractiva, pero no hemos llegado. Eso nos ha provocado un desajuste de casi 15.000 euros. Lo que no vamos a gastar es lo que no tenemos.

–La cifra de aficionados no crece pese a los resultados del equipo. Quizá haya que desterrar del ideario que Valladolid es una ciudad de baloncesto.

–Debemos dejar de pensar en el pasado, en lo que fue y en lo que dejó de ser. Somos lo que somos. Valladolid es una ciudad con mucho deporte. Soy muy amigo de Carlos Suárez y no he ido al fútbol este año porque no he tenido tiempo. Hay mucho deporte y de alta calidad. Debemos centrarnos en los abonados que tenemos. Me parece fundamental realizar un foro a final de temporada, con exjugadores y aficionados, para saber qué piensan y ver qué ideas pueden surgir. Pero no podemos achacar este desfase económico a la gente. Hay que ir creciendo poco a poco.

–¿Tiene el club el suficiente apoyo institucional?

–Sí. El Ayuntamiento ha subido las aportaciones a todos los clubes, incluido el nuestro. Tenemos la cesión del frontón, lo que nos ha ayudado muchísimo. Estamos muy agradecidos al Ayuntamiento por el esfuerzo que ha realizado. A tener tanto deporte en Valladolid, no podemos competir con otros equipos de LEBOro, que están en ciudades en las que prácticamente solo hay eso. Aquí hay mucho y bueno, por lo que hay dar gracias por lo que tenemos.

–Explíqueme el agujero que ha ocasionado la empresa china.

–Pues nos han dejado sin los 32.000 euros que iban a aportar. Su representante en España nos presentó el proyecto hace dos años. Parecía muy interesante y, al final, San Pablo y Breogán, dos equipos ACB, y nosotros decidimos aceptar las condiciones. Paco García y yo fuimos a China en agosto. Recibimos un trato magnífico y nada nos hizo dudar. Vino a jugar un equipo chino –nada que ver con la empresa de su país– y al mes de vencer ese evento, el 12 de septiembre, pedimos el pago y no se realizó. Nos dijeron que se pondrían en breve en contacto, que iban a intentar otra cosa porque se les había caído el patrocinador que iba a pagar a los equipos españoles. Llegó un momento que hablamos con el representante en España y él nos aseguró que tampoco le contestaban. Ahí ha quedado el tema.

–El Ciudad de Valladolid ha denunciado a la empresa china.

–Por supuesto, en el correspondiente juzgado de lo mercantil.

–Han cerrado un acuerdo con el Baskonia por el fichaje de Miguel González. Nada menos que 18.000 euros, cuando por la vía judicial tenían muchas opciones de no ver un céntimo.

–Es una fórmula que nunca se ha puesto en marcha. Solo en el caso de un equipo femenino que perdió en los juzgados. Es una formulación atípica que la FIBA está intentando cambiar porque es desproporcionada. Con la mediación de la FEB logramos reconducir el asunto. Antonio y Pepe Catalina hicieron un gran trabajo para alcanzar un acuerdo de 18.000 euros, que creo que no es una mala cuantía. No tenemos ahora ningún problemas con el Baskonia y las relaciones son correctas.

–La pasada semana quedó patente que existen roces entre la directiva y el técnico Paco García.

–Tuvimos una reunión con Paco García y Pepe Catalina el día 7 de febrero, en la que hablamos de todo estos asuntos del presupuesto. Entendieron la situación económica del club, pues lo primero que hay que hacer es cumplir. Se ha subido el presupuesto bastante con respecto al año anterior, casi 100.000 euros. Se han aumentado los sueldos de jugadores y técnicos. Tenemos una plantilla más larga y con más calidad, con todos los gastos a mayores que supone esto. Lo que no contábamos era con esos impagos.

El lío de las camisetas

–Al técnico le habrá dolido no poder reforzarse, algo que estaba previsto desde el verano.

–La directiva ha tomado la decisión de que no se puede fichar. Primero, hay que cuidar a los que están y en los que tenemos una fe ciega. Yo le dije a Paco que la cuestiones internas tienen que tratarse y quedar internamente. No se pueden airear, pues causan malestar y sobre todo cuando hay patrocinadores por medio. Todo espónsor es sagrado. Si no hay patrocinadores y ayudas públicas, el baloncesto es totalmente insostenible.

–A la directiva no le gustó el asunto de las camisetas en el partido ante el Real Betis y que no jugarán ni Hayes ni Gantt.

–Pepe Catalina me llamó media hora antes del partido de Sevilla y me comentó la decisión de Paco García. Muestro mi enfado por la situación, pues es un fallo del jugador, y le brindo mi apoyo. Nunca voy a entrar a valorar una decisión técnica, pues no es mi parcela. Lo que no consiento es que se diga que solo hay una camiseta. Hay veinte de cada color. Tenemos el mismo contrato con la marca que Palencia. No es cuestión de la directiva decidir el número de camisetas que se llevan a un viaje. Se trata de una cuestión de índole deportiva, pero que quede claro que camisetas hay de sobra.

–¿Peligra el futuro de Paco García como entrenador para el año próximo?

–Lo traje yo. Si volviese a tener que ficharlo, lo haría. Creo que es el mejor entrenador para este proyecto y el técnico más destacado de la competición. Él debería estar más arriba que esta liga, por supuesto. Su futuro es una cuestión interna que se resolverá en su momento. Se hablará con él y se verá el presupuesto del que podemos disponer. Él ficha año a año y veremos cómo ve el futuro suyo aquí. Basándose en los números y la coherencia se tomará una decisión.

–¿Ya se trabaja con vistas a la temporada que viene?

–De momento, trabajamos en mantener la categoría. Todavía no estamos salvados matemáticamente. Venimos de perder contra el colista. Primero hay que lograr la salvación de manera matemática y después hay que intentar llegar lo más alto posible. Si es al 'play-off', al 'play-off', y si se puede a la 'Final Four', a la 'Final Four'. Deportivamente hay que aspirar a lo máximo.

–¿Se incrementará el presupuesto para la próxima campaña?

–Estamos en nuestra segunda temporada en LEBOro y ya tenemos un histórico. El LEBPlata contábamos con un presupuesto de 300.000 euros, incluida cantera, y este año tenemos 700.000. En año y medio hemos incrementado el presupuesto en 400.000 euros, lo que es una barbaridad. Y eso gracias a no ser pedigüeño, sí a ser serio, hacer las cosas bien y crear una ilusión. Solo hay que ver los patrocinadores con los que contamos, desde los más pequeños a los más grandes. Todos confían en nosotros. Puedes aumentar el presupuesto, pues sabemos el número de socios que tenemos de media en estos dos años, sabemos las ayudas públicas de las que disponemos y contamos un año más con el apoyo de nuestro patrocinador principal. Hablaremos con nuestras empresas para ver hasta dónde podemos llegar. Con eso trabajaremos.

–Está claro que, con 1.300 abonados y los medios económicos con los que cuenta el club, la ACBes actualmente una quimera.

–No podemos repetir los errores del pasado. La ACB te obliga a triplicar los sueldos. Si ahora tenemos 700.000 euros de presupuesto, necesitaríamos dos millones a mayores. A día de hoy se está creando un club, que va mejorando cosas y trabajando para el futuro. La entidad, en el aspecto socio-deportivo, está muy por encima de sus posibilidades. Repecto a la ACB, vamos a ser realistas. Tenemos que ver dónde estamos y que todavía nos queda mucho camino para optar a ello.

–¿Hay Mike Hansen presidente del CBCV para rato?

–Lo más importante es el club, que está por encima de todo el mundo. Tengo muy claro que no soy el presidente del futuro. Si este club crece de la manera que debe hacerlo, ojalá tenga un máximo responsable que pueda estar a tiempo completo. Ahora no lo podemos tener. Es un trabajo en la oscuridad que hacemos entre todos. No queremos hablar de cosas que nos sean deportivas. El trabajo de la directiva es tremendo. Intentamos crear un club sólido, del que la ciudad y la provincia estén orgullosos para el día que llegue una gran empresa que permita dar un pasito más. Yo no me dedico a esto ni lo directivos tampoco. Lo hacemos porque creemos en el proyecto, en este deporte y merece la pena.

–¿Sería un palo no entrar en el play-off con la permanencia ya prácticamente conseguida?

–El año pasado, el equipo lo logró con una plantilla de menor calidad, por lo que confío plenamente que este equipo pueda conseguirlo. No sería un fracaso, pues el primer objetivo es la permanencia, pero sí una pequeña desilusión. Este plantel ha demostrado que puede ganar a cualquiera.