Baloncesto

La lógica se impone en Palencia

Sergio de la Fuente, sin opciones bajo la canasta por la presión de tres jugadores del San Pablo. /Antonio Quintero
Sergio de la Fuente, sin opciones bajo la canasta por la presión de tres jugadores del San Pablo. / Antonio Quintero

El Carramimbre planta cara al San Pablo Burgos, pero cae en la final de la Copa Castilla y León

Víctor Borda
VÍCTOR BORDAValladolid

Primer derrota del Carramimbre Ciudad de Valladolid en la pretemporada, derrota que entraba en todos los pronósticos. El San Pablo Burgos es un equipo ACB y eso se nota en las hechuras físicas, sobre todo en su juego interior donde Augusto Lima fue muy superior a sus pares. El cuadro que dirige Hugo López aguantó más media hora a un equipo de nivel superior, hasta el momento en el que la gasolina comenzó a escasear y el equipo burgalés desmotró tener todavía una velocidad más. Los vallisoletanos fueron un digno finalista.

86 San Pablo de Burgos

Lima (12), Benite (14), Bassas (9), Clark (3), Tokoto (15) –equipo inicial–, Huskic (9), Fitipaldo (11), McFadden (8), Vega (2), Barrera, Salvó (3) y Rivero.

72 CBCV Carramimbre

Leimanis (13), Federico (11), Aboubacar (1), Bartley (15), De la Fuente (10) –equipo inicial–, Granado (4), Adekoya, Mackenzie (7), Astilleros (3) y David Fernández (2).

Parciales:
30-17, 16-23, 21-16 y 19-16.
Árbitros:
Bultó, Martínez y Sánchez. Eliminados: Leimanis y Adekoya.
Incidencias:
Final de la Copa Castilla y León. Floja entrada en el Pabellón Municipal de los Deportes de Palencia. Ambos equipos posaron con una pancarta en contra de la violencia de género antes del inicio del choque. Augusto Lima fue elegido mejor jugador de la final.

Sin duda, el Carramimbre afrontaba el partido más exigente en su calendario de amistosos de la pretemporada. Las ardillas llegaban invictas y después derrotar en la fase de preparación a rivales de nivel como el Chocolates Trapa –en dos ocasiones, la última en la semifinal de la Copa Castilla y León–, Liberbank Oviedo o Club Ourense Baloncesto, tres formaciones llamadas a estar en lo más alto de la clasificación en otra temporada tan exigente como siempre en la LEB Oro. Un pleno de victorias que se iba a encontrar con todo un equipo de la ACB, el San Pablo Burgos, el único equipo de la Comunidad que milita en la máxima categoría y que llegaba a este encuentro después de derrotar, nada menos, que al Valencia Basket a domicilio.

El Carramimbre, con la baja ya anunciada de Mike Torres, que sí participó en el calentamiento junto al resto del plantel, empezó con desparpajo ante los hombres de Peñarroya. Los vallisoletanos llegaron a ganar por 6-9, pero Burgos no estaba por la labor de dejarse sorprender. Además tanto Aboubacar como De la Fuente cometieron pronto su segunda falta y tuvieron que coger el camino del banquillo. El acierto exterior de los burgaleses y su dominio por físico de la pintura permitieron un parcial 13-0 (19-9, m. 6) que obligó a Hugo López a solicitar un tiempo muerto. No cambió mucho el panorama, ya que San Pablo Burgos seguía dinamitando el partido desde más allá de la línea de 6,75. Los de Peñarroya consiguieron seis triples en el primer cuarto, con un 75% de acierto. Así, el cuarto murió con un rotundo 30-17.

Pero el Carramimbre tiró de casta y de la calidad de Leimanis para igualar la contienda sin haberse cumplido los cinco minutos de juego. Un parcial de 2-15, con tres triples de un acertado base letón. Joan Peñarroya tuvo que pedir tiempo muerto para frenar la escabechina (32-32, m. 15).

El equipo de ACB se rehizo y fue capaz de coger un colchón de seis puntos al descanso (46-40). El Ciudad de Valladolid había sacado la casta, pero la calidad burgalesa terminaba por imponerse. Las ardillas sumaron cinco triples en ese periodo y eso permitió ganar el parcial en el segundo capítulo, 16-23. Fueron los mejores minutos de los vallisoletanos, con Leimanis 'on fire'. El Carramimbre había aguantado los primeros veinte minutos a base de coraje, sufriendo sobre todo la superioridad física y técnica de su rival. Una primera mitad entretenida.

El tercer cuarto se jugó de nuevo de poder a poder. Burgos disfrutó de pequeñas rentas, pero el Carraminbre seguía a lo suyo. Un triple de Juan Rubio colocó a las ardillas a a un solo punto (55-54, m. 26). Peñarroya llamó a los suyos a capítulo y desde la línea de personal principalmente fueron aumentando la renta, hasta colocarla a 11 puntos a poco más de un minuto para el final del tercer cuarto (67-56), resultado con el que se llegaría a final de los primeros treinta minutos de juego.

El Carramimbre quería morir matando. Un parcial de salida de 0-7 acercó a los vallisoletanos a cuatro puntos (67-63). Pero una personal indicada a Leimanis protestada por el letón le valió además la quinta. Quedaban poco más de siete minutos y el equipo de Hugo López llegó hasta ahí. Tokoto con seis puntos consecutivos disparó a los suyos en el electrónico (77-66).

La diferencia creció hasta los 17 puntos (84-67). El cansancio se dejaba notar en los jugadores del cojunto carmesí. San Pablo Burgos, con mucha más presencia física, resolvió el encuentro en ese tramo final. Revalidaba el título de campeón regional ante un digno rival. La lógica se había impuesto en Palencia. Era la primera derrota de pretemporada de los vallisoletanos, que caían en la final por 86-72.