Paco García, entrenador del Carramimbre

«La disciplina en el trabajo diario nos permite competir con equipos superiores en todo»

Paco García posa en la grada del Polideportivo Pisuerga. /Henar Sastre
Paco García posa en la grada del Polideportivo Pisuerga. / Henar Sastre

El entrenador del Carramimbre, Paco García, asegura que una de las «piezas claves» de la situación que atraviesa el equipo es la «calidad humana»

Víctor Borda
VÍCTOR BORDAValladolid

El Carramimbre Ciudad de Valladolid roza el cielo en este 2019. Ha ganado cinco de los seis partidos que se llevan disputados en lo que va de año. Ocupa puesto de 'play-off' y se codea con plantillas y presupuestos de campanillas. Paco García, el artífice de todo ello desde el banquillo, se congratula de lo que apunta a otra campaña excelente. El técnico considera básico que el proyecto siga dando pasitos que confirmen la consolidación de un club que vive su cuarta temporada de existencia.

–Menuda temporada llevan, con nada menos que 12 victorias en 21 jornadas de competición.

–Bueno, siempre hay que mostrarse optimista. Hicimos una apuesta muy fuerte para tener un comienzo buscando victorias rápidas. Después hemos pasado un momento con alguna inseguridad. La derrota contra Palencia nos genera muchas dudas dentro del equipo. La lesión de Astilleros descoloca un poco la rotación. Pero en ningún momento ha sido una crisis rotunda. Lo más que hemos perdido han sido tres encuentro seguidos. Hemos llegado al final de año pidiendo la hora. Quizá ha sido responsabilidad mía al querer alargar un periodo de bonanza. Nos metimos en un agujero complicado a nivel físico, pues el equipo llegó muy justo de fuerzas a final de año. El parón nos vino muy bien. Ajustamos algunos detalles en el aspecto físico, lo que nos ha permitido realizar un arranque de año fantástico.

–¿La calidad como grupo es la piedra filosofal del Carramimbre Ciudad de Valladolid?

–Una de las piezas importantes para que esto funcione es la calidad humana que tanto nos preocupamos de palpar durante el verano a la hora de contratar. El éxito de una temporada, según mi parecer, o gran parte del mismo está en el verano, cuando se contrata a los jugadores. Por eso digo que los entrenadores, junto con los directores deportivos, cuando más debemos de trabajar es precisamente en el periodo estival.

–Camino de repetir en el 'play-off'.

–Esa es la ilusión. Tenemos la permanencia virtual que no matemática. El año pasado nos costó conseguir la duodécima victoria 27 partidos; este año solo 21 jornadas. Se trata de una clara mejoría y progresión del equipo. El próximo objetivo es luchar por ese 'play-off' y repetir en esa fase como el año pasado.

«Me preocupa no poder reforzar el juego interior, pues las fechas corren y las limitaciones son grandes»

–¿Qué provocó la pequeña crisis de fin de año a la que antes se ha referido? ¿Fue solo una cuestión de índole física?

–Es la suma de varios factores. Ahí está la pérdida de un jugador (Astilleros) a nivel de entrenamientos, lo que supone una esfuerzo mayor durante la semana; una suma de partidos en los que no nos encontramos a nosotros mismos ante Orense, Canoe y Barcelona, que nos pasan por encima, principalmente por su acierto; y luego el estado físico. Resulta imposible mantener el nivel óptimo durante nueve meses. En ese momento, varios jugadores importantes pasaron esa crisis física y también mental. Hay que darse de cuenta que hemos llegado a navidades con 150 entrenamientos de pista, lo que es una burrada. Pero teníamos que hacer ese esfuerzo para garantizar prácticamente la permanencia en enero y evitar problemas clasificatorios porque somos un equipo muy joven. Creo que ha ido bien, aunque es cierto que llegamos muy justos de fuerzas y muy cansados mentalmente al parón navideño.

–Ha vuelto el mejor Alvarado y el equipo lo ha notado para bien.

–Óscar Alvarado es una de las piedras angulares de este equipo por lo que transmite tanto dentro como fuera del campo. Junto con Sergio de la Fuente son los dos hilos conductores del entrenador en la pista. Debo mantener una comunicación muy fluida con ellos. Con Óscar no necesito a veces ni hablar, basta con una mirada para saber lo que quiere uno del otro. Como cualquier otro jugador ha tenido su bajón físico y su cansancio mental, pero una vez que lo hemos logrado subsanar vuelve a ser el Alvarado que valora 20 todos los días y que hace jugar al equipo. Esa función es para nosotros muy importante.

–Mucho revuelo con el tema de las camisetas en Sevilla y el castigo sin jugar a Hayes y Gantt.

–Es mucho más el revuelo que se ha formado fuera del equipo que dentro del mismo. Había que tomar una decisión en apenas una hora antes de iniciar el encuentro. Físicamente no teníamos soluciones para que los dos americanos pudieran jugar. Pensé primero en el respeto máximo al resto de jugadores y segundo que podía servir de acicate interno. Durante el año hay momentos en los que el entrenador tiene armas para articular resortes dentro del grupo.

–Algunos han aplaudido, mientras que otros lo han considerado sacar los pies del tiesto.

–No intento convencer a nadie. Intento actuar primero con lógica y segundo con justicia. Han cometido el error lo han cometido. Punto y final. Los dos son los primeros que lo admitieron y se disculparon con el resto de compañeros. Han tenido, lógicamente, que pagar una multa, algo normal en cualquier ámbito laboral. Insisto, ha habido mucho más revuelo fuera de la pista que dentro. Respeto a los que no comparten mi decisión, pues no trato de convencer a nadie.

«El próximo objetivo es luchar por meterse en el 'play-off' y repetir en esa fase como la temporada pasada»

–¿No hubiera sido mejor para el equipo que jugasen con camisetas con dorsales de esparadrapo y la correspondiente y ejemplar sanción como castigo?

–El reglamento no lo permite. Las bases de competición, que debo de ser de los pocos que las han leído, lo impiden. El árbitro, cuando vio a dos jugadores calentar con otro ropa, pues los dos hicieron el calentamiento, me reclamó para ver qué pasaba. Se lo expliqué y me dijo si sabía lo que recoge el reglamento. Le dije que lo conocía y que no iban a jugar. El colegiado me dijo que 'olé por ti'.

–Algunos pueden pensar que con Hayes y Gantt quizá hubiera ganado al líder...

–Eso sí que me molesta, pues creo que es una falta de respeto al resto. De hecho veníamos de un partido, dos jornadas anteriores ante Coruña, en el que no jugó Hayes por un problema en el ojo y posiblemente Gantt había cuajado el peor partido desde que está en el equipo, pues había valorado nada menos que -8. Y ganamos a Coruña. Me molesta cuando se dice que con los americanos hubiéramos ganado al Betis. ¿Dónde está escrito eso? ¿Quién me asegura que eso es verdad? Si hubiera sido verdad, te aseguro que no soy tan estúpido como para no ponerlos a jugar.

Condicionantes

–Quizá sea un buen momento para que el club apueste por contar con un utillero.

–Vuelvo a decir lo mismo. Soy el primero que sé dónde estamos. A mí no me engaña nadie. Estamos en un club con cuatro años de vida y en ese tiempo hemos pasado de que casi el entrenador sacaba los balones a la pista, que no había fisioterapeuta o un médico, que se prestó como delegado un señor que hoy resulta imprescindible,... Tenemos ahora tres ayudantes para el primer equipo. Hemos dado muchísimos pasos. ¿Cuál es el siguiente? No sé si contar con un utillero o tener más capacidad de juegos de ropa o material deportivo. Repito, el error está en el que se le olvida, no en todo lo que le rodea.

–Lo que nadie puede negar es que el tándem con Pepe Catalina funciona.

–Somos dos personas muy exigentes, que tenemos claro lo que queremos y que trabajamos mucho por ello. Lo que este club está logrando en estos años no es fruto de la casualidad, es producto del trabajo de muchas personas.

«La campaña anterior nos costó 27 partidos lograr la duodécima victoria, este año solo 21 jornadas»

–¿Va a llegar un jugador para reforzar el juego interior? Queda menos de un mes para que se cierre el plazo de fichajes.

–Me preocupa, pues las fechas corren y nuestras limitaciones son grandes. No solo son económicas, sino que también provienen de todo lo que rodea al club. Nosotros solo podemos fichar un jugador comunitario o español. Las directrices de la directiva del club nos impiden traer un jugador cotonu, algo que sí hacen otros equipo de esta y otras ligas. El fichaje viene con un visado de turista y luego se le hacen los papeles. Nosotros no funcionamos así, lo hacemos dentro de un marco absolutamente legal en el que el jugador viene siempre con su visado en el bolsillo.

–Demasiados condicionantes para que llegue ese refuerzo.

–Sí. Incluso hemos buscado alguna cesión de jugadores jóvenes de ACB y no ha habido posibilidad. Puedo asegurar que tanto Pepe (Catalina) como yo hemos hecho todo lo que humanamente estaba en nuestra mano. Si aparece algo de aquí a finales de mes, bienvenido sea. Si no fichamos, tendremos un handicap. En verano sucede igual, el jugador debe llegar con su visado y tiene que asumir que debe compartir casa o coche. No podemos traer un jugador casado o con familia. Hay muchos condicionantes aparte de lo que dice su sueldo para fichar. Por eso, sigo diciendo que en muchas ocasiones miras lo que tenemos y en la liga en la que estamos, que parece que no lo estamos valorando, y nuestra clasificación es digna de un elogio muy grande.

Crecer

–Si se ficha finalmente, eso supondría ceder a Álvaro Reyes a un equipo de LEB Plata.

–Esa es la idea, cederlo a un LEBPlata. Álvaro Reyes, como le paso a su hermano Álex, debe madurar. A mí ya me ha demostrado que tiene cosas y detalles de jugador. Ahora solo necesita minutos.

–El mérito de este club y este plantel es competir con equipos que les superan de largo en presupuesto y calidad de plantilla.

–Por eso estamos obligados a hilar muy fino desde que arranca la temporada con fichajes y preparación, no solo fichar jugadores de calidad sino también buena gente. Trabajamos con máxima exigencia. No perdonamos ni una. Adelante, adelante sí, pero siempre firmes. Esa disciplina en el trabajo diario es la que permite que podamos competir con los equipos que nos superan en todo.

«El castigo de Hayes y Gantt de no jugar en Sevilla ha provocado más revuelo fuera que dentro del equipo»

–Ha entrado en la historia del club al ser el primer técnico que consigue superar las cincuenta victorias en dos temporadas y media.

–Es algo muy bonito para un entrenador. He tenido la fortuna de vivirlo en otros clubes. Tengo el récord de partidos dirigidos y victorias en Breogán. En Mogi das Cruzes quedé en 198 partidos en tres temporadas y media. Es algo bonito entrar en la historia de un club y quedar en ella.

–El futuro del Ciudad de Valladolid pasa necesariamente por crecer cada año y así consolidar un proyecto que no tiene aún cuatro temporadas de existencia.

–Hay que crecer. Soy muy exigente, a veces demasiado, pero como no sigamos intentado subir el listón cada año llegará una momento en el que lo tiraremos. Pero para subirlo, necesita un apoyo fundamental: el público. Está costando. Veo con envidia otras canchas de compañeros de viaje en la LEB Oro hace pocos años que ahora disfrutan de la ACB. Mira todo lo que esta pasando en España, con una Liga ACB que permite un ascenso inviable hace tres años. La Ley de Deporte, que ahora es una propuesta de ley, puede permitir jugar en ACBsin ser una sociedad anónima deportiva, algo que generaba un problema muy grave a los equipos que ascendían. Se abre una puerta para que Valladolid, en un futuro más corto que largo, si de verdad todos somos ambiciosos, club, afición e instituciones, dé el salto.

–¿Seguirá el año próximo al frente de las ardillas?

–No lo sé. Hay que esperar a que llegue junio para hablar si el club está contento conmigo, con mi ambición y mi exigencia, o si por el contrario piensa que es mejor acabar aquí. Estoy a gusto, me siento implicado en el proyecto. Ha habido posibilidades de salir y siempre he dicho que no. Lo más importante es que el club quiera que siga. Si hay dudas, mejor parar.

 

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