Baloncesto

El Carramimbre visita al todopoderoso Real Betis

Partido del Carramimbre Ciudad de Valladolid ante el Leyma Coruña./Rodrigo Jiménez
Partido del Carramimbre Ciudad de Valladolid ante el Leyma Coruña. / Rodrigo Jiménez

Los sevillanos, si ganan al Ciudad de Valladolid, harían historia al cerrar toda una vuelta sin conocer la derrota

Víctor Borda
VÍCTOR BORDAValladolid

El Carramimbre Ciudad de Valladolid está en su mejor momento. No conoce la derrota en lo que llevamos de 2019. Cuatro partidos en enero, cuatro victorias. Este domingo, a partir de las 19:00 horas, le toca el más difícil todavía. Las ardillas visitan al intratable Real Betis Energía Plus, líder de la competición y que no ha vuelto a perder desde que lo hizo en la tercera jornada en Pisuerga. Si los andaluces ganan el domingo, cerrarían toda una vuelta sin perder, lo que sería todo un hito en la LEB Oro.

Paco García, entrenador del Carramimbre, destacó el buen momento que vive su equipo. «La pena es que ahora viene el partido más complicado del año. Vamos a Sevilla convencidos de ir a ganar, algo que puede parecer una osadía. Sabemos de la dificultad que entraña. Hemos tenido un mes muy bueno y la guinda sería ganar en la cancha del Betis. Estamos hablando de que nos medimos al mejor equipo de la LEB Oro, que, si nos gana, cerraría toda una vuelta sin perder».«Estamos con 11 victorias en 19 jornadas», prosiguió. «Hay que certificar la permanencia cuanto antes, que es nuestro objetivo, y luego pelear por el 'play-off' como la temporada anterior».

Del Real Betis, García comentó que «se trata del segundo mejor ataque de la competición y la quinta mejor defensa. Imponen un ritmo muy alto, con doce jugadores en constante rotación. La dificultad que plantean es máxima». El técnico vallisoletano adelantó que Daniel Astilleros tendrá minutos en Sevilla. «La idea es que salte a la cancha. Lleva una semana entrenando al 100%. Cuanto antes esté en pista, mejor», dijo. El partido finalmente no será televisado. Paco García mostró su malestar por ello y sentenció su pesar «por una liga que se está convirtiendo en invisible».