Baloncesto

El Carramimbre sucumbe al efecto Pumarín

Gantt. /R. Jiménez
Gantt. / R. Jiménez

Las ardillas caen frente a un Unión Financiera Oviedo liderado por un soberbio Óliver Arteaga

EL NORTEValladolid

La lógica se impuso en Oviedo. El Carramimbre CBC Valladolid cayó derrotado a manos del Unión Financiera Oviedo (74-63) tras un partido disputado entre ambos conjuntos que se decidió en el último cuarto. Las ardillas, que no llegaron a estar nunca por delante en el marcador, firmaron una buena actuación en líneas generales pero no encontraron antídoto a un Óliver Arteaga en modo MVP (38 de valoración) ni estuvieron precisas en los puntos de inflexión que tuvo el encuentro.

A pesar de la buena puesta en escena del Carramimbre, el acierto de Víctor Pérez decantó la balanza a favor de los locales en los primeros minutos de juego. El capitán ovetense anotó dos triples en sus dos primeros lanzamientos y obligó a Paco García y los suyos a realizar un ajuste defensivo para detener la sangría. En la faceta ofensiva, las constantes conexiones entre Alvarado y De la Fuente sostuvieron a los vallisoletanos hasta el ecuador del cuarto inaugural.

Tras varias posesiones sin anotar, Víctor Pérez, apoyado en un imperial Arteaga, volvió a tomar los mandos de los suyos y disparó la ventaja hasta los siete puntos (17-10) con nueve tantos que llevaron su firma. Era la máxima hasta ese momento, pero Sergio de la Fuente no tardó en responder y liderar al conjunto carmesí hasta el 23-17 que puso fin a un entretenido primer periodo en el que destacaron los dos capitanes de sus respectivos equipos.

74 UF Oviedo

(0), Kenan Karahodzic (8), Drew Maynard (0) y Nick Novak (7).

63 Carramimbre

(6), Max Hopfgartner (0), Jito Kok (6) y Lamont Barnes (4).

Marcador
23-17, 18-17, 16-21 y 17-10.
Árbitros
Bravo Loroño, Francisco Javier y López Herrada, Enrique Miguel.

Tras la disputa del primer asalto, Carles Marco y Paco García empezaron a mover el banquillo y fueron los ovetenses quienes salieron mejor parados de las rotaciones. Los vallisoletanos solamente anotaron una canasta en los primeros tres minutos del segundo cuarto, mientras que los locales sumaron su quinto triple hasta ese momento (50% de acierto) y obligaron al técnico de las ardillas a parar la sangría con máxima para los asturianos (29-19).

Más de la mitad de los tantos encajados habían llegado desde la larga distancia y había tocaba reajustar el sistema, partiendo desde la entrada de Lamont Barnes y su consiguiente debut con la camiseta del Carramimbre. Y la arenga de Paco García mejoró a los suyos para llegar con mucha vida al descanso (41-34) a pesar del buen hacer colectivo del cuadro dirigido por Carles Marco, en el que tres jugadores (Arteaga, Karahodzic y Víctor Pérez) estaban ya por encima de los 10 de valoración.

Dispuestos a silenciar al polideportivo Pumarín, el Carramimbre salió mucho más metido en la segunda mitad, cerró su aro durante tres minutos y asestó un parcial de 2-10 a los asturianos (45-44). Las tornas se habían igualado y con Alvarado y un inspirado Chatman compartiendo la manija, el buen juego se mantuvo durante el resto de un igualado tercer cuarto y la defensa de los vallisoletanos fue creciendo gradualmente.

Óliver Arteaga, no obstante, se agigantó para evitar que la remontada de los visitantes culminase y su buena actuación, que le llevó hasta los 27 de valoración al término del tercer periodo, precedió a un último asalto de 10 minutos (57-53) en el que se iba a romper la tremenda igualdad que había reinado durante los 30 anteriores. Chatman abrió el periodo decisivo con cuatro puntos consecutivos y demostrando que llegaba a la hora de la verdad con la confianza por las nubes y la muñeca caliente, pero el americano fue eclipsado por Óliver Arteaga y Víctor Pérez, quienes tiraron del Unión Financiera hasta una renta casi definitiva (67-57) a falta de cinco minutos. El Carramimbre daba una de cal y otra de arena, sin llegar a perder la cara al partido pero incapaz de dar un golpe sobre la mesa y ponerse por delante en el marcador en un Pumarín que, consciente de la importancia del partido, no paró de animar a los suyos.

Con el paso de los minutos, las opciones de un triunfo visitante se fueron diluyendo y Unión Financiera Ovieda tiró de veteranía, bajó el ritmo del partido, y se encomendó a sus dos estiletes para no dejar escapar la renta que habían cosechado previamente hasta el definitivo (75-63). El resultado, además, no solo significa un triunfo más para los asturianos, sino también que el basketaverage se decante a su favor después de superar el 94-89 que se vivió en el polideportivo Pisuerga.

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