Baloncesto

El Carramimbre, con pie y medio en el 'play-off'

Torres celebra una canasta con Sergio de la Fuente. /Alberto Mingueza
Torres celebra una canasta con Sergio de la Fuente. / Alberto Mingueza

La victoria sobre el Lleida le permiten acudir a la última jornada en Huesca con una renta de +34 puntos

Miguel Ángel Pindado
MIGUEL ÁNGEL PINDADOValladolid

El Carramimbre tiene pie y medio en el 'play-off'. Solamente una catástrofe en el último encuentro en Huesca, con una derrota por más de 34 puntos, le privaría al conjunto de Paco García de acceder a la lucha por el ascenso. Y es que las ardillas cumplieron perfectamente el guión establecido en esta jornada y se impusieron con autoridad al Lleida, mientras que en los otros campos se dieron los resultados que más le convenían a los vallisoletanos: Derrota del Huesca y victoria del Melilla. De esta forma, se deshace el hipotético triple empate con estos dos equipos (Melilla ya suma 20 victorias), que perjudicaría a las ardillas.

79 CBCV Carramimbre

Óscar Alvarado (8), Greg Gantt (8), Álex Reyes (7), Jubril Adekoya (5), Seydou Aboubacar (17) -quinteto titular-. También jugaron: Mike Torres (12), Álvaro Reyes (-), Jonathan Kazadi (2), Daniel Astilleros (6), David Fernández, Sergio de la Fuente (11) y Carlos Novas (3).

58 ICG Força Lleida

Adrián Chapela (3), Filip Djuran (10), Miquel Feliu (5), Saquille O'Neal (8), Obi Kyei (11) -quinteto titular-. También jugaron: Jordi Bergada (0), Abdoulaye Mbaye (6), Frederic Stutz (15), Josh Steel, Albert Lafuente y Dukan Dukanovic.

Parciales:
20-17, 19-12 (39-29 al descanso), 22-19 y 18-10 (79-58 final)
Árbitros:
Morales Ruiz, Lema Parga y González Banderas.
Incidencias:
Alrededor de tres mil espectadores en Pisuerga.

Y hubiera sido realmente injusto que el equipo que dirige Paco García, con la espectacular temporada que ha llevado a cabo, se quedase al final sin el premio del 'play-off'. Porque ayer demostró, en un Pisuerga con una buena entrada de público, que es uno de los equipos que más ha crecido en estos meses de competición para alcanzar un altísimo nivel de juego que le permite dominar los encuentros a su placer. Y ayer no fue menos, con un protagonista inesperado: Seydou Aboubacar. El pívot de las ardillas tomó las riendas del partido desde el primer rebote y prácticamente él solo se echó el equipo a la espalda en el primer cuarto, tanto en ataque como en defensa. Aparecía por todos los lados, cogía rebotes, anotaba, le hacían faltas y conseguía remontar las escasas diferencias que el Lleida tuvo en estos minutos hasta que Sergio y un balón robado en los últimos segundo permitió a Gantt sentenciar el primer cuarto con un triple (20-17).

Parecía que el Lleida iba a poner más trabas de las previstas pero la salida del conjunto vallisoletano en el segundo acto fue demoledora. Con una defensa más ajustada y el punto de mira más entonado, dos triples consecutivos de Gantt y Mike Torres, comenzaron a distanciar a los de Paco García. Aboubacar se volvió a adueñar de la zona y permitió a los suyos varias opciones de tiro que no desperdiciaron. Además, en defensa el Carramimbre subió un punto la intensidad y los de Lleida tan solo anotaron dos puntos en los primeros cinco minutos, por lo que la ventaja local se disparó (35-19). Era tal la superioridad que el Carramimbre se tomó unos minutos de relajo, bajó una marcha y ahí el Lleida también dejó claro que no tenía intención de convertirse en una presa fácil. Aprovecharon los errores locales en los lanzamientos que escupió el aro para anotar varias canastas consecutiva y reducir la diferencia a tan solo diez puntos (39-29).

El Carramimbre había demostrado netamente en estos dos cuartos que era superior al Lleida. Torres le había dado una punta de velocidad al ataque y una movilidad que desarboló por completo a la zaga catalana. Por eso, tras el paso por el vestuario, el Lleida se aplicó más en defensa, se mostró mucho más agresivo. Y el Carramimbre respondió con las mismas armas. Se puso las pilas en defensa e igualó y acrecentó si cabe la intensidad, nuevamente con un espléndido Aboubacar en la pintura que se erigía en protagonista de cada acción y cada rebote.

Con todo, los puntos de Stutz volvieron a encoger por momentos el marcador hasta que los triples de Alvarado y Reyes –este inusualmente desacertado ayer–, y de nuevo la velocidad endiablada de Torres volvieron a poner las cosas en su sitio al concluir el tercer periodo (61-48).

Los de Paco García, en una actuación coral, con todos sus hombres aportando y dejándose la piel en los minutos que estaban sobre la cancha, tenían perfectamente dominado el choque. Ya solo era cuestión de gestionar la ventaja, de no perder los papeles y controlar el ritmo del partido. Por si acaso, Astilleros y Torres se marcaron sendos triples nada más comenzar este último periodo que acabaron por mellar el espíritu de lucha de los catalanes. A cada acción del Lleida respondía sin piedad el Carramimbre con ración doble. La cancha de Pisuerga se convirtió en una fiesta, con reconocimientos a todos y cada uno de los jugadores y con una ola en la grada que celebró la excelente temporada del equipo y su clasificación prácticamente para el ansiado y perseguido 'play-off'.

«Este equipo se merece un pabellón con 5.000 aficionados»

Exultante, contento y con la satisfacción no solo del deber cumplido, sino de haber superado con creces las expectativas, Paco García intentó aclarar las opciones que había para alcanzar el 'play-off' y que luego la victoria del Melilla despejó por completo: El Carramimbre estará en el 'play-off' si gana en Huesca o pierde por menos de 34 puntos. Es decir, que solo una catástrofe mayúscula impedirá a los vallisoletanos codearse con los mejores de la categoría.

«Ver el crecimiento de los jugadores en esta temporada es la mayor satisfacción»

«¡Qué voy a decir de este equipo! Que se merece un pabellón a rebosar con cinco mil aficionados, que se merece mucho más por parte de la directiva, del club y de todo el mundo. No solo es el hecho de haber alcanzado 19 victorias, sino el juego que se practica en la cancha», comentó el técnico vallisoletano, orgulloso de su plantilla: «Ver el crecimiento de los jugadores, desde que empezaron la temporada, es la mayor satisfacción que puede tener un entrenador. Estoy satisfecho del resultado, de la victoria, del juego, de la generosidad de todos y cada uno de mis jugadores», se felicitó Paco García.

Sobre el partido comentó que «el objetivo era ganar parcial a parcial. Ir sumando un poco más en cada periodo, sin volvernos locos. Ylo hemos conseguido».

Respecto a la gran actuación de Aboubacar, con 26 de valoración, 17 puntos, 14 rebotes e incluso una asistencia, García señaló que «es un jugador que desde el primer momento llegó con unas ganas enormes de trabajar y ahí están los frutos, no como otros(refiriéndose al huido Hayes) que se han marchado sin pena y mucho menos gloria».

En cuanto a la forma física de la plantilla de cara al 'play-off', Paco García señaló que «desde el 'staff' técnico se ha llevado a cabo un trabajo muy calculado para llegar bien a este momento de la temporada. ¡Ojalá que este no sea el último partido en Pisuerga», concluyó el técnico.