Baloncesto

El Carramimbre se da un homenaje en Cáceres

De la Fuente intenta superar a Parejo/Loren
De la Fuente intenta superar a Parejo / Loren

El juego coral de los vallisoletanos desarboló al Cáceres y permite seguir soñanado con el 'paly off'

Eloy de la Pisa
ELOY DE LA PISAValladolid

Hay un principio en sicología que viene a establecer que una vez conseguidos los objetivos, los individuos son capaces de mejorar su rendimiento respecto a lo efectuado cuando trabajan bajo presión. Bueno, quizá no sea así exactamente, pero el principio está claro. El CBC Valladolid sumó el viernes la victoria que le daba la permanencia virtual, y las muñecas se relajaron, las piernas se soltaron, y los pies se volvieron bailarines. Y lo pagó el Cáceres. El Carramimbre se dio un homenaje en Cáceres y en dos cuartos rompió un partido que siempre controló.

64 Cáceres

Pol Olivier (9), Sergio Pérez (8), Grabauskas (6), Corrales (15), Jakstas (13), Saunders (10), Olajide (6), Vasallo, Parejo (7), Kase y Recio

92 Carramimbr

Wade Chatman (22), Gantt (15), Alvarado (7), Reyes (20) Uta (2), Astilleros (6), Grahan Bell (3), De la Fuentew (14), Kok (1) y Hopfgartner (2)

Parciales
21-23; 10-25; 10-29 y 23-18

Fue la primera mitad un bello ejemplo de lo que es un equipo que se ha iberado de tensiones. Rápidos de piernas en defensa y clarividentes en ataque. Dos virtudes que parecían haberse disuelto en el tramo intermedio de la temporada, pero que el Carramimbre quiso recuperar en la visita a la bella ciudad extremeña, como si jugar en un lugar patrimonio de la humanidad supusiera un extra de motivación.

Sea como fuere, los primeros 20 minutos fueron dos cuartos en los que el CBC Vallaodlid supo sacar todo el rendimiento debido a sus cualidades. Álex Reyes, desatado en el primer acto, y Wide-Chapman, centrado en el momento que se dedicó a jugar y no a resolver, compensaron algunas ausencias en ataque. Entre ellos dos y el imprescindible, esto es un juego de equipo, apoyo de los compañeros para frenar al rival, fueron dibujando un partido que las ardillas rompían desde el exterior. Ni las defensas alternativas de los locales ni los sistemas de bloqueo y continuación de los locales terminaban de hacer mella en la sólida coraza pucelana.

Pero a pesar de irse al descanso con 14 puntos de diferencia, no era cuestión de volverse cnservador, y sí de rematar el partido. Una filosofía muy de Paco García. Y el técnico arengó a sus pupilos, les puso las pilas y las ardillas salieron al tercer cuarto dispuestas a resolver el encuentro. Y a fe que lo hicieron. Cuatro tapones de Kock, la ametralldora Chatman funcionando y la aparición de Sergio de la Fuente mandaron al Cáceres a la lona. Y ni siquiera hubo que hacer conteo de seguridad. 33 puntos de diferencia era definitivo. El colmillo que Paco García transmitió a los suyos fue indescifrable para los extremeños, que ni supieron defender la alegría pucelana ni supieron encontrar un punto débiel en la coraza defensiva..

-¿Y del último cuarto no me cuenta usted nada?

-¿Para qué? Esto estaba acabado, ahora hay que pensar en Melilla el domingo próximo.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos