Baloncesto

El Carramimbre busca un base con pasaporte europeo

Alvarado, defendido por Figueras./ G. Villamil
Alvarado, defendido por Figueras. / G. Villamil

El fichaje de Óscar Alvarado por Ourense obliga al CBCV a bucear en el mercado por un director de juego

Víctor Borda
VÍCTOR BORDAValladolid

Al final, Óscar Alvarado no seguirá en el Carramimbre Ciudad de Valladolid. Su fichaje por Ourense ha supuesto, sin duda, un freno importante en la confección de la plantilla con la que las ardillas tiene previsto competir en la LEBOro en la campaña 2019-20. La entidad carmesí le había ofrecido la mejor oferta posible para las arcas del club. El base grancanario, un hombre que ha cuajado dos grandes temporadas en Valladolid, ha aducido razones de índole personal para no regresar al Pisuerga. Además, la oferta del club gallego es de mayor calado económico que la vallisoletana.

El Ciudad de Valladolid ha esperado un mes por el director de juego canario. Y ahora se encuentra que tiene que cubrir la posición de base titular con un jugador de garantías. Lo que está claro es que no va a encontrar un recambio del perfil de Alvarado, por lo que los esfuerzos de la dirección deportiva se dirigen a un refuerzo diferente, con mayor capacidad de anotación que el grancanario. Desde el club ya hace semanas que se han mirado bases que puedan interesar ante la posibilidad, ahora realidad, de la marcha de Óscar Alvarado.

El prototipo de director de juego buscado se ajusta a un jugador europeo o americano con pasaporte de un país del Viejo Continente. Quedan bases de nivel en el mercado español, pero los que convencen escapan a las posibilidades económicas del club y los que se ajustan a la realidad presupuestaria no ofrecen toda la confianza.

El jugador que llegue para cubrir la vacante dejada por Alvarado tendrá, en principio, un carácter más ofensivo, que genere juego a través de su capacidad para amenazar el aro rival. Más base que Mike Torres, pero con más talento anotador que el canario. De momento, hay varias opciones que se están estudiando. No se quiere correr más de la cuenta, porque lo importante es no equivocarse en una posición fundamental en el juego. Sin prisa, pero sin pausa. Además, también destaca la ventaja de contar con Toms Leimanis, un combo letón que jugará su primera campaña en Valladolid y que puede ayudar en esa posición.

Lo pendiente

Además de despejar la incógnita del nuevo base, los esfuerzos de la entidad también están puestos en cerrar las dos posiciones que restan, además del sustituto de Óscar Alvarado, para que la plantilla esté completa en sus once fichas. Son los puestos de alero alto y de ala-pívot. El 'tres' parece que está más avanzado y puede haber noticias en las próximas horas. El perfil de jugador que se busca es un dos metros para arriba con buena mano desde la línea de 6,75 y que ayude a la hora de rebotear, incluso que pueda jugar de 'cuatro' abierto en función de las necesidades del equipo o del encuentro.

No parece tan avanzado la contratación del ala-pívot que pelee por el puesto con Sergio de la Fuente. Gusta un jugador de más centímetros que el capitán y que aporte más físico a la hora de rebotear. El club peina básicamente jugadores con pasaporte europeo que hayan pasado por la NCAA o que ya hayan pasado por competiciones del Viejo Continente. Existe una opción B, que es la de volver a contar este año con Jubril Adekoya.

Lo cerrado

Dentro de las renovaciones, la primera fue la de Mike Torres. Que fuese el base de origen dominicano el primero en llegar no es baladí. Torres dejó la temporada pasada sensaciones de que puede ser un jugador de nivel. Este temporada volverá a ser el segundo base, pero con una papel de mayor peso en el equipo. Sabe que Valladolid le ofrece la posibilidad de progresar y la opción de crecer. Debe ser la campaña de su explosión. Tiene calidad ofensiva y piernas para defender.

Sergio de la Fuente seguirá siendo un puntal fundamental en las ardillas. El ala-pívot ha firmado por dos temporadas. Era lo que el jugador quería y, ante los cantos de sirena de los baloncestos nipón y francés, el club optó por hacerse con sus servicios por dos años y asegurarse a un jugador que está en la plantilla desde la primera temporada en LEB Plata, en el año de nacimiento de la entidad carmesí. Su trabajo e intensidad, su capacidad de rebote y liderazgo lo convierten en un jugador clave. Por algo siempre está entre los mejores de la competición en valoración, rebotes y puntos.

Daniel Astilleros, el otro jugador que está en el club desde su creación en el verano de 2015, volverá a ser el que dé nivel a la defensa, que ayude a subir el nivel del trabajo atrás y que le toque bailar con la más fea del equipo rival. Su lesión durante la temporada pasada le llegó en su mejor momento. Estuvo varios meses en el dique seco y le costó luego recuperar el sitio. Si le respetan las lesiones, será un jugador importante por su garra y su esfuerzo.

Greg Gantt es otro de los renovados. El escolta vestirá por tercera temporada consecutiva la camiseta carmesí. Será de nuevo el francotirador del equipo, una amenaza constante para el rival desde la línea de tres puntos, aunque en la temporada pasada también fue capaz de hacer más cosas en la cancha. A su favor, se ha adaptado perfectamente a la ciudad, el vestuario y el club.

Seydou Aboubacar es el quinto renovado del plantel de la campaña anterior. Se convirtió en una de las sensaciones agradables del curso pasado. Su poderoso físico le convierte en un dominador de la pintura y el rebote. Técnicamente ha mejorado, pero todavía puede progresar más para ayudar al equipo. La intermitencia de Hayes el curso pasado le dio los minutos y el protagonismo que nadie esperaba al inicio de la temporada.

En el capítulo de los fichajes, hasta el momento han sido tres –quedarán otros tres por cerrarse para un total de 11 fichas profesionales en el plantel– los cerrados por la entidad. Dos refuerzos en el perímetro y otro en la pintura.

Destaca la contratación de un combo internacional con Letonia, Toms Lemainis. Estamos ante un jugador que puede actuar tanto de 'dos' como de 'uno'. En principio, será un revulsivo desde el banquillo para buscar cambiar las revoluciones del choque, uno de esos jugadores que se conocen como microondas. Gran tirador de tres, buen penetrador y capaz de jugar el bloqueo directo. Proviene de la segunda división griega, donde ha logrado excelentes números.

También viene esta temporada un fichaje que ya conoce bien esta competición, Juan Rubio. El murciano ha estado dos temporadas en las filas de uno de los poderosos en la LEB Oro, Melilla. En el conjunto norteafricano ha desempeñado un rol secundario, que no le permitió sacar todo lo bueno que demostró en Plata enrolado en las filas de Cambados. Precisamente, sus buenas actuaciones en el conjunto gallego fueron las que la abrieron las puertas del Melilla Baloncesto. El objetivo del CBCVes recuperar al jugador que brilló en Cambados. Rubio tiene buen lanzamiento a larga distancia, ataca la canasta gracias a un físico atlético y puede correr el contraataque.

El tercer fichaje , Tom Granado, es un 'cinco' que ha brillado en la LEB Plata. En concreto ha sido clave en el ascenso del Almansa a Oro. Hablamos de un pívot de 2,08 metros y 31 años, un jugador norteamericano con una amplia experiencia en competiciones de diversos países. Destaca por su solidez y oficio. Sabe colocarse atrás y defender a los pívots importantes del rival, además de proteger el rebote defensivo. También cuenta con buena mano.