Baloncesto

El Carramimbre se abona al triunfo

Granado pelea por la posición con Kuiper. /G. Villamil
Granado pelea por la posición con Kuiper. / G. Villamil

Derrota con comodidad al Cáceres para apuntarse el XXIV Trofeo Diputación disputado en Boecillo

Víctor Borda
VÍCTOR BORDABoecillo

El Carramimbre Ciudad de Valladolid sigue invicto en la pretemporada. Tres partidos jugados, tres triunfos. Esta vez le tocó al Cáceres Patrimonio de la Humanidad. El partido se quebró en el segundo cuarto, en el que los vallisoletanos resolvieron el choque aprovechando la endeblez defensiva de los hombres de Roberto Blanco en la pintura y gracias a la posibilidad de correr tras rebote. Las ardillas, de momento, están abonadas al triunfo, aunque todavía tienen margen de mejora para corregir errores antes de que la competición arranque. Este jueves, nuevo test ante otro de los equipos de la parte noble de la LEBOro, Ourense, donde milita el excarmesí Óscar Alvarado.

Era el primer partido frente a un equipo de un nivel más similar al del Carramimbre. Después dos victorias de mérito frente a dos rivales de primer orden dentro de la LEB Oro, Cáceres suponía una tercera prueba de otra índole para un conjunto de Hugo López que había transmitido hasta el momento buenas sensaciones y consistencia en su juego. Un partido en el que el técnico recuperaba a Tom Granado, ausente en el último amistoso, y perdía a Daniel Astilleros, con problemas en un tobillo desde el partido celebrado en Pumarín.

91 Carramimbre

Leimanis (5), Rubio (8), Aboubacar (9), De la Fuente (18), Bartley (13) –equipo inicial–, Adekoya (4), Granado (6), Federico (15), Mackenzie (3), Torres (10) y David Fernández.

74 Cáceres

Ricardo Uriz (13), Kuiper (11), Jankovic (2), Rakocevic (11), Nikolic (9) –equipo inicial–, Zubizarreta (8), Parejo (13), Santos, Bilbao (4) y Berg (3).

Parciales
25-20, 29-12, 20-21 y 17-21.
Árbitros
Mendoza, Carpallo y Esteve. Eliminado: Granado (m. 38).
Incidencias
Partido correspondiente al XXIV Trofeo Diputación de Valladolid disputado en el municipal de Boecillo. Quinientos espectadores. Niksha Federico fue elegido mejor jugador del partido.

El primer cuarto fue un festival ofensivo de dos equipos, en el que las defensas decidieron tomarse un respiro. Cáceres vivió de los triples, cuatro en los primeros diez minutos de juego, y el Carramimbre de un juego coral en el que Bartley brilló con su capacidad física y anotadora. El marcador se movió en guarismos igualados hasta que Torres, con la consecución de un 2+1, dio una renta de cinco puntos a los vallisoletanos (15-10, m, 7). Pero Cáceres, con su perímetro, llegó a neutralizar la diferencia. Los hombres de Hugo López se fueron por delante al final del primer cuarto con esa máxima renta de cinco puntos (25-20).

Las cosas variaron de manera importante en el segundo capítulo del encuentro. El Carramimbre salió mordiendo atrás y logró que el perímetro extremeño se atascase. Fueron diez minutos de rotundo dominio del conjunto castellano. El parcial fue engordando con el claro dominio del rebote –22 rechaces capturados por los locales y solo 12 por los visitantes hasta el descanso– y la posibilidad de correr. De salida, un 9-0 que provocó las alarmas cacereñas. Pero ni el tiempo muerto impidió la sangría. En lo poco negativo, tanto MacKenzie como Granado cometieron la tercera falta y se tuvieron que ir al banquillo.

Sin historia

La renta carmesí fue creciendo con el paso de los minutos. El Carramimbre anotaba fácil, mientras que a Cáceres les costaba un mundo encestar. La diferencia llegó hasta los 23 puntos (51-28, m. 19). Al descanso, los locales mandaban por un más que clarificador 54-32.

El tercer cuarto no tuvo mucha historia. El Carramimbre no tuvo mayores problemas para mantener su amplia ventaja en el marcador, que llegó a alcanzar los 27 puntos (70, 43, m. 26). Sin embargo, un parcial de 0-7 del conjunto extremeño hizo pensar que había partido. Fue una quimera. El equipo vallisoletano no tuvo mayores problemas para marcharse al final de los 30 minutos de juego con 21 puntos arriba (74-53).

Tampoco tuvieron historia los últimos diez minutos de juego en los que Cáceres pudo reducir la renta gracias a cierta relajación local. Con un Uriz acertado en la tramo final, con dos triples del base navarro, la diferencia menguó hasta los 17 puntos con los que finalizó el amistoso (91-74).

Dentro del buen tono general, destacar la aportación de uno de los habituales de esta pretemporada, Niksha Federico (15 puntos y 16 de valoración), que fue elegido MVP del torneo; junto con el siempre, Sergio de la Fuente (27 de valoración y 18 puntos). El Carramimbre, de momento, viento en popa.