Baloncesto

Bilbao pasa por Melilla

Aboubacar y Reyes lamentan la derrota. /R. Jiménez
Aboubacar y Reyes lamentan la derrota. / R. Jiménez

El equipo norteafricano, liderado por un gran Agada, fuerza el quinto partido ante un Carramimbre que lo dio todo

Víctor Borda
VÍCTOR BORDAValladolid

El Carramimbre Ciudad de Valladolid deberá regresar a Melilla el próximo martes para resolver el cruce de cuartos de final con el conjunto norteafricano y decidir el equipo que jugará el primer fin de semana de junio la final a cuatro en Bilbao. Las ardillas pusieron toda la carne en el asador, pero fue insuficiente para ganar el cuarto encuentro de la serie. Melilla, liderado por un brutal Caleb Agada (41 de valoración, 27 puntos y 13 rebotes), planteó un partido muy físico al que le costó responder a los locales en diversas fases del choque. El cuadro carmesí comenzó bien el primer cuarto, aguantó el segundo, cedió mucho terreno en el tercero y apeló a la épica en el cuarto, lo que resultó insuficiente para remontar un encuentro en que llegaron a marchar quince puntos abajo. Además, el Carramimbre se encontró con la lesión de Mike Torres, que será baja para el partido del próximo martes.

Era el típico encuentro en el que la presión es peor rival que el adversario. Estar a un solo paso de la final a cuatro. Verlo tan cerca. Eso hacía del cuarto partido de la eliminatoria el más complicado a priori. Era ahora o nunca. Las ardillas lo olían. Pisuerga lo olía. La machada estaba a un triunfo. Melilla, uno de los poderosos de la competición, contra las cuerdas. El sueño estaba cerca, muy cerca, y sin embargo tan lejos. Cuarenta minutos por delante en los que tocaba sufrir. Además de la presión, el cansancio que acumula una plantilla con una rotación más corta que la del rival era el otro aspecto peliagudo. Contra ello debía luchar el Carramimbre. Y resultó demasiado.

72 Carramimbre

Óscar Alvarado (6), Greg Gantt (9), Álex Reyes (19), Sergio de la Fuente (15), Jubril Adekoya (10) -quinteto titular-. También jugaron: Mike Torres (0), Álvaro Reyes (-), Jonathan Kazadi (7), Daniel Astilleros (6), David Fernández (-), Seydou Aboubacar (0) y Carlos Novas (0).

78 Melilla

Javi Marín (9), Caleb Agada (27), Txemi Urtasun (5), Vasilije Vucetic (10), Stojan Gjuroski (11) -quinteto titular-. También jugaron: Josep Branch (0), Juan Rubio (0), Darko Balaban (7), Felipe Dos Anjos (2) y Jonathan Gilling (5).

Árbitros
Quintas Álvarez, García González y Lema Parga. Eliminados: Vasilije Vucetic y Jonathan Gilling por cinco personales.

El primer cuarto fue intenso. El Carramimbre parecía apegado a la dinámica del tercer encuentro. Bien atrás y fluido en ataque. Desde el 6-4 que puso un soberbio Adekoya, el cuadro local fue por delante en electrónico. Bien dirigidos por Alvarado y con Adekoya como estilete el equipo carmesí adquirió una renta de siete puntos (11-4, m. 4).

Pero Mellila recurrió al tiro de tres puntos para recortar distancias en el marcador. Aunque los vallisoletanos dieron buena respuesta con los triples de Álex Reyes y De la Fuente. Cuatro puntos desde la línea de personal permitieron a las ardillas volver a tener siete puntos de ventaja (23-16). Pisuerga bramaba con la mejor versión de equipo de Paco García. Un nuevo triple del capitán vallisoletano dio la máxima renta de ocho puntos (26-18) con la que se entraba en el último minuto. Con 26-20 acababa el cuarto inicial. Las sensaciones eran buenísimas.

Pero la cosa cambió en el segundo cuarto. El Carramimbre estuvo cinco minutos sin anotar. Melilla, con Agada manejando el cotarro, comenzó a recortar. La segunda unidad del Carramimbre no funcionaba. Antideportiva de Kazadi que propició la igualada a 26. Paco García devolvió rápido a pista a Alvarado, Gantt y De la Fuente. Los locales ya habían perdido para entonces a Mike Torres, que se marchó al vestuario ayudado por las asistencias. Gantt y Álex Reyes, con sendos triples, violentaron la zona de Melilla. El ataque encontró el acierto y el marcador se movió en mínimas ventajas para uno y otro equipo. Al descanso mandaba Melilla por 40-42.

La vuelta del descanso fue letal para los intereses vallisoletanos. Un parcial de 3-16 en los primeros cinco minutos del tercer cuarto alejó en demasía al conjunto de Alejandro Alcoba. La diferencia alcanzó los quince puntos, con Agada como arma ofensiva y defensiva (43-58, m. 26). Paco García dio entrada a Kazadi y a Astilleros, con el que la defensa mejoró de manera importante. El escolta carmesí desde la línea de tiros libres y el suizo forzaron el tiempo muerto de los visitantes. La renta norteafricana fue menguando hasta los seis puntos (54-60). Un triple final dejaba a Melilla nueve arriba al final del cuarto (54-63). El Carramimbre había subsistido al arreón de su adversario.

No le quedaba otra que recurrir a la épica. El Carramimbre iba a morir luchando. La defensa local se atragantó de manera importante a los norteafricanos. Alvarado comenzó volver loco a Franch. Agada terminaría jugando de base. Melilla se desestabilizó ante la intensidad carmesí y la diferencia menguó. Los locales se colocaron a solo cuatro puntos (69-73, m. 39). Pisuerga rugía y facilitaba la gasolina que el equipo necesitaba para remontar. Pero Agada seguía a lo suyo. El Carramimbre llegó a colocarse incluso a tres puntos (71-74) y balón, pero Álex Reyes fue objeto de falta para evitar que tirase de tres. Restaban 32 segundos. El mayor de los hermanos Reyes anotaba un tiro. Agada recibió la falta de Alvarado. Acertó con los dos lanzamientos y dejó el partido sentenciado con el 72-76 final.