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Castilla y León pierde un referente de la confitería tradicional

La pastelera María Luisa Pérez, flanqueda por su hijo, Raúl Arranz, y su nieto, Julián Arranz, delante de la fachada de la confitería de Pedrajas de San Esteban, hace 17 años. /Cruz Catalina
La pastelera María Luisa Pérez, flanqueda por su hijo, Raúl Arranz, y su nieto, Julián Arranz, delante de la fachada de la confitería de Pedrajas de San Esteban, hace 17 años. / Cruz Catalina

Muere a los 90 años María Luisa Pérez, que fundó en 1965 la Pastelería Arranz en Pedrajas de San Esteban y una saga continuada por su hijo Raúl Arranz y su nieto Julián Arranz

EL NORTEValladolid

La histórica pastelera de Pedrajas de San Esteban María Luisa Pérez ha fallecido en Coca (Segovia) a los 90 años. Nacida en 1929, fue madre de cinco hijos y en 1965 comienza su afición por la repostería, lo que la lleva a abrir un pequeño negocio de pastelería junto a su casa familiar en Pedrajas de San Esteban, en Valladolid. En ese momento decide bautizar la pastelería con el primer apellido de su marido Julián, así nace la Pastelería Arranz y una saga que ha hecho historia en el mundo de la confitería en las dos siguientes generaciones, con su hijo,Raúl Arranz, y su nieto, Julián Arranz.

María Luis Pérez comenzó elaborando los dulces tradicionales y típicos de la zona que antiguamente se realizaban en las casas y, poco a poco, su amor por el oficio y el interés por aprender y buen hacer, la hacen ir evolucionando y perfeccionando sus dulces.

Raúl Arranz, el hijo

Su hijo, Raúl Arranz continuó con la formación y el negocio. Formado en la Escuela de Pastelería de Madrid, a su vuelta se incorpora al negocio familiar, aportando una visión más amplia de la pastelería conviviendo elaboraciones tradicionales con las más modernas partiendo de depuradas técnicas artesanales. especializándose en las pastas de té. .

Julián Arranz, el nieto

Su nieto Julián Arranz trabjó en los mejores obradores de la ciudad condal aprovechando su formación en la Escuela de Pastelería de Gremio de Barcelona. Con su incorporación al negocio familiar , Julián aporta una pastelería elegante y de excelente calidad con toque autor y más innovadora, basada en la perfecta ejecución de técnicas artesanales, las mejores materias primas y un cuidado por la estética y vistosidad de cada producto.

El constante progresión y evolución en su trabajo, Julián Arranz ha sido reconocido como uno de los mejores pasteleros del país; es el actual Subcampeón de España de Pastelería y, al igual que Raúl, su afán de seguir aprendiendo y evolucionando le han hecho competir en numerosos concursos con extraordinarios resultados. Entre ellos, logró la Medalla de Plata al Mejor Maestro Artesano Pastelero Español 2011 y ese mismo año fuel Repostero de Honor de España.

En 2013 abrieron una tienda junto a la Plaza Mayor de Valladolid. Es la única pastelería miembro de Maestres de Cocina de Castilla y León, asociación profesional a la pertenecen desde 2001.

Esta pérdida supone la desaparición de un referente en la pastelería tradicional castellana aunque continua con el legado familiar que en 2015 celebró el 50 aniversario. Una empresa histórica familiar que ha unido el apellido Arranz con el oficio de la pastelería a nivel internacional.