https://static.elnortedecastilla.es/www/menu/img/degustacastillayleon-desktop.jpg

Cítricos, indispensables en una dieta sana

Cítricos, indispensables en una dieta sana

La combinación de ambos jugos, con menos cantidad de limón, ofrece un zumo sabroso y especialmente sano, muy rico en potasio y muy bueno

Ana Santiago
ANA SANTIAGO

Si solo se pudiera llevar una fruta, incluso un solo alimento, a una isla desierta ¿Cuál sería? Una buena parte no lo dudaría demasiado, apenas lo sopesaría: La naranja. Es lo que menos cansa y es raro encontrar un solo hogar en el que esta fruta no tenga un protagonismo claro, de mesa o en zumo es mucho más que un postre. Y junto a ella, otro cítrico de gran valor, el limón, también casi siempre en cualquier despensa más usado como acompañamiento o mezclado al ser muy ácido, pero su aroma y su sabor mejoran cualquier plato que la gastronomía apruebe.

La combinación de ambos jugos, con menos cantidad de limón, ofrece un zumo sabroso y especialmente sano, muy rico en potasio y muy bueno, aunque parezca lo contrario, para mejorar la tendencia a la acidez estomacal. Las propiedades alcalinas del limón combatirán la acidez de la naranja y el zumo sentará mucho mejor, pues produce así un efecto alcalino en el organismo que ayuda a depurar y eliminar toxinas en épocas un poco bajas.

El cultivo de ambos ha estado unido desde tiempos inmemoriales a la humanidad, su consumo y comercialización también desde muy pronto y actualmente se pueden localizar en todos los rincones del mundo, existiendo plantaciones incluso en zonas desérticas, pero especialmente en las tropicales, cálidas, húmedas o frías.

Los contrastes climáticos que salpican al Levante español proporcionan las condiciones idóneas para un extenso número de variedades de fruta que se recogen desde la primavera al otoño. Los cítricos constituyen uno de los alimentos indispensables para la salud por sus aportes de vitaminas, minerales y fibras, y son fantásticos –especialmente el limón al ser rico en potasio– para las afecciones cardiovasculares y también para el cáncer y para la dieta cuando se sufren las secuelas del tratamiento de la enfermedad. Ambas se consumen frescas, aunque también se prestan a la elaboración de deliciosas recetas tradicionales en bizcochos, tartas, yogures, helados, galletas...

Pero no solo, en trozos y en ensalada, incluso solos únicamente regados con un buen aceite de oliva virgen, son una opción rica, natural y sana. En macedonias son básicos, para formar parte de aliños de ensalada usando su zumo junto a mayonesa y aceite, todo ello bien batido.

Más ácido el limón, de muchas variedades la naranja, ambos aportan aroma, color y sabor llenos de beneficios para la salud. Poseen altas concentraciones de vitamina C y sustancias con actividad prebiótica que son refuerzos naturales de la inmunidad y que producen efectos positivos de los componentes especiales de sus fibras dietéticas en la flora microbiana del tracto digestivo. El consumo regular permite el crecimiento de los microorganismos beneficiosos del colon y se considera que previene el cáncer.

La naranja y el limón, a diferencia de otras frutas, no continúan madurando una vez recolectadas por lo que su calidad depende fundamentalmente de acertar con el punto de maduración. Su conserva, en una zona fresca pero no necesariamente en nevera.

La corteza también se emplea en la cocina y en el preparado de cócteles y combinados, pero hay que tener en cuenta que la cera que protege los cítricos puede llevar fungicidas que los bañaron para impedir el crecimiento de hongos y estas sustancias son tóxicas. Hay que lavarlas a conciencia.

Temas

Salud